Claves
- La situación financiera del sistema de salud atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años.
- “La seguridad social está como crujiendo”, resumió la empresaria al referirse al contexto que enfrentan clínicas y sanatorios de la provincia.
- Uno de los principales focos de conflicto es la relación con PAMI.
La situación financiera del sistema de salud atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Así lo afirmó Silvia D’Agostino, titular del Sanatorio de la Entrerriana, quien durante una entrevista con el programa Debate Abierto Radio describió un escenario marcado por el desfinanciamiento de las obras sociales, los atrasos en los pagos y las dificultades para sostener la prestación de servicios.
“La seguridad social está como crujiendo”, resumió la empresaria al referirse al contexto que enfrentan clínicas y sanatorios de la provincia. Según explicó, la caída de la actividad económica y la reducción del empleo registrado han impactado directamente en la recaudación de las obras sociales, cuyo financiamiento depende de los aportes de trabajadores y empleadores. Uno de los principales focos de conflicto es la relación con PAMI.
D’Agostino denunció que la obra social de los jubilados implementó límites operativos que restringen la emisión de órdenes para estudios ambulatorios una vez alcanzado un cupo mensual determinado. Como consecuencia, muchos afiliados deben esperar hasta el mes siguiente para acceder a determinadas prestaciones. A esta situación se suma, según indicó, un importante retraso en la actualización de los aranceles.
La dirigente señaló que los valores que perciben los prestadores acumulan un atraso de aproximadamente dos años y cuestionó la propuesta de incremento del 1,9% para los meses de junio y julio, al considerar que resulta insuficiente frente al aumento de los costos del sector. Respecto de la situación de la obra social provincial, OSER, la empresaria manifestó preocupación por la falta de actualización salarial en la administración pública.
Explicó que la ausencia de acuerdos paritarios desde julio del año pasado limita el crecimiento de los ingresos de la entidad, ya que los bonos extraordinarios otorgados por el Estado no generan aportes destinados al sistema de salud. “Eso produce un desfinanciamiento importante”, advirtió, al tiempo que señaló que las clínicas y sanatorios dependen cada vez más de la disponibilidad financiera de la provincia para poder cobrar las prestaciones realizadas.
En cuanto a los costos operativos, D’Agostino indicó que algunos insumos y prótesis han mostrado cierta estabilidad gracias al comportamiento del dólar, aunque advirtió que la situación es diferente en el mercado de medicamentos, donde los precios continúan aumentando sin mecanismos efectivos de regulación. La empresaria también alertó sobre un fenómeno que comienza a observarse con mayor frecuencia: pacientes con cobertura médica que optan por atenderse en hospitales públicos para evitar el pago de coseguros.
Esta situación, señaló, genera una mayor presión sobre el sistema público de salud y complica aún más la prestación de servicios. Finalmente, consideró que la recuperación del sistema dependerá en gran medida de una mejora de la actividad económica y del empleo formal. “La solución de fondo pasa por generar más trabajo registrado para que vuelvan a crecer los aportes y el sistema recupere sustentabilidad”, concluyó.
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