Claves
- En los últimos días han sucedido varios episodios, sobre todo en el plano institucional, que parecen grises, pero que cuando uno los mira con detenimiento son riquísimos en significado.
- Esos hechos están hablando de la lucha de poder en la Argentina.
- Hoy hay muchos contrastes en la vida pública.
En los últimos días han sucedido varios episodios, sobre todo en el plano institucional, que parecen grises, pero que cuando uno los mira con detenimiento son riquísimos en significado. Esos hechos están hablando de la lucha de poder en la Argentina. Hoy hay muchos contrastes en la vida pública. Disociaciones. Algunas se presentan en el terreno económico.
En el powerpoint de los especialistas, en los gráficos del Gobierno, la economía parece dar solo buenas noticias: baja, aunque lenta y dificultosamente, la inflación. El riesgo país está muy alto, pero no tanto como antes. Igual todavía el Gobierno no puede emitir bonos. Además, el frente fiscal sigue ordenado, sobre todo si se lo compara con la tradición reciente del país. Pero en la calle crece el mal humor por los efectos del ajuste.
Sobre todo porque las formas en que el oficialismo alcanza esos objetivos están muy cargadas de factores recesivos. Por un lado, está el discurso del Gobierno y el de muchos economistas que lo aplauden, con buenos argumentos. Por el otro, el sentimiento de muy buena parte de la sociedad que ve cómo se destruyen puestos de trabajo y se cierran empresas: 24.000 fue el último número. En la política sucede lo mismo. En una vereda tenemos a un gobierno que se va deteriorando.
No se sabe si en una declinación permanente, o si la declinación va a ser revertida, como pasó, por ejemplo, el año pasado, cuando después de tocar fondo, rebotó y ganó las elecciones nacionales en octubre. Hay una encuesta muy interesante respecto de la imagen del Gobierno, la imagen del Presidente y la posición de la sociedad frente a una eventual reelección de Milei.
Esta encuesta, que la hace la consultora MIDE, que lidera Gonzalo de Janin, hace juego con el Índice de Confianza en el Gobierno, de la Universidad Di Tella, en el que el oficialismo se derrumba 12% desde el mes de marzo al mes de abril. En qué dirección va el país desde que asumió Milei, se les pregunta a estos consultados de MIDE. 34% cree que va en la dirección correcta y 58% en la equivocada.
Pero hay que destacar que la mayor cantidad de gente que cree que va en la dirección equivocada pertenece a la clase media. Además, 32% de los votantes de Patricia Bullrich en la primera vuelta creen que va en la dirección equivocada. Hay que mirar este número de Bullrich porque, probablemente, de manera consciente o inconsciente, esté impulsando a la senadora en esos gestos de diferenciación respecto del oficialismo.
Y quizás está encendiendo la llama de figuras como Mauricio Macri o Ernesto Sanz para reconstruir aquello que fue Juntos por el Cambio y ofrecer una alternativa a los votantes de Milei en la primera vuelta, que es lo que estaría empezando a pedir este 38%. Por otro lado, están los resultados respecto de la imagen de Milei: 37% es positiva, entre muy buena y buena; mientras que la negativa es del 60%. Otra vez, el número más abultado está en la clase media.
Y acá hay otro dato muy importante: imagen negativa, 45% entre los votantes de Patricia Bullrich. Se repite el fenómeno anterior. Y otro 23% entre los votantes de Milei. Otro cuadro de la misma encuesta muestra los números respecto a la consulta sobre qué pasa frente a la reelección de Milei. “Nunca lo votaría” respondió el 62% dentro de la clase media. 19% entre votantes de Milei. Y, se repite la misma lógica, 41% entre los votantes de Bullrich.
Estos números quieren decir que Milei está casi obligado a ganar en primera vuelta esa segunda postulación de 2027. Probablemente, si es mucho el número de gente que no lo votaría jamás, 58%, no pasaría un balotaje. Obviamente todo esto es provisorio. Son números gaseosos, imprecisos, porque todavía no se sabe cuál es la oferta electoral del año que viene. Indican un clima, y ese clima puede ser revertido. Pero este es el cuadro actual del Gobierno.
Contra este telón de fondo, de números poco auspiciosos para Milei y para La Libertad Avanza, se recortan algunas operaciones políticas en las que el Gobierno ha sido muy exitoso en los últimos días. Este es un contraste interesante.
Así como en la economía el Gobierno festeja lo que sería un gran proceso económico gracias a su programa, y la gente lo lamenta, en su mayoría, en la política el Gobierno atraviesa un momento de baja sintonía con la opinión pública pero, en el universo de la casta, por decirlo en términos de Milei, tiene buenos resultados. Para sintetizar: el Presidente hoy se lleva mejor con la casta que con la gente común. Hay que referirse, para entender esto, a dos votaciones del Congreso.
Y dentro de esas votaciones, a una en particular a la que nos vamos a referir ahora. La primera votación muy posiblemente no ocurra el próximo miércoles. Ha habido una negociación entre Martín Menem, el presidente de la Cámara de Diputados, y la oposición para evitar que sea interpelado Manuel Adorni.
Algunos piensan ya en la segunda derivada de la picardía: que parte de la oposición, parte del peronismo, ayuda al Gobierno a que Adorni no sea interpelado, que no haya un voto de censura en contra del jefe de Gabinete, porque a la oposición le conviene que esté ahí, convertido en un activo tóxico que la gente sociedad cada vez más. En esa negociación entre Martín Menem y un sector del peronismo, aparece una fractura del PJ dentro del Congreso. Y esa fractura calca la interna del partido.
¿Quiénes se desprenden del bloque del PJ conducido por el kirchnerismo para decir al Gobierno “te hago la segunda” y evitamos que Adorni tenga que ir a la Cámara a ser interpelado? El mismo sector que inauguró un movimiento de renovación dentro del partido el 1 de mayo en Parque Norte. En este acuerdo se benefician algunas provincias, porque son acuerdos que se realizan dentro de la Cámara, pero tienen también una cancha auxiliar en la relación entre la Casa Rosada y los gobernadores.
Por ejemplo, hay provincias que van a verse beneficiadas por una modificación de la ley de zonas frías, que implica subsidios a la energía. Va a haber también una ley este miércoles de regulación sobre medicamentos.
Sobre el tema de los medicamentos, un dato inusual: empiezan las indagatorias a los que el fiscal Carlos Stornelli ha señalado como 15 responsables de que no hubiera vacunas durante la cuarentena de COVID-19 para facilitar que el negocio lo hiciera el empresario Hugo Sigman con el acuerdo que él había realizado con AstraZeneca. Este martes 19 Sigman tiene que ir a indagatoria.
Este tema tuvo que ver con cómo se evitaba un contrato muy ventajoso para el país con Pfizer en beneficio de un empresario muy ligado al gobierno de Alberto Fernández, como está en el escrito de acusación de Stornelli. Es importante destacar que un sector del PJ, además de Pro y otros aliados del Gobierno, apoya al oficialismo ya no en un tema de responsabilidad económica, para ayudarlo a sostener, por ejemplo, el equilibrio de las cuentas públicas y, por lo tanto, la estabilidad de la economía. No.
Al evitar que Adorni vaya a una interpelación, lo apoya en un caso de presunta corrupción. Así el éxito del Gobierno se duplica: consigue apoyo en algo que es muy difícil de apoyar. Se puede mirar de otra manera: consigue ese apoyo porque es un entendimiento dentro de la casta, a la que también pertenece hoy La Libertad Avanza, si uno la mira o la mide por la conducta de Adorni.
Hay quienes se preguntan, y es lógico: cómo va a hacer el peronismo para interpelar a Adorni en temas de corrupción, con la carga de corrupción que tiene el peronismo en las últimas gestiones. Están los que se plantean que tampoco sería cuestión de “ensañarse con el peronismo”.
Cómo haría, por ejemplo, el presidente de Pro en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, para interpelar a Adorni por una declaración jurada en la que no figuran dos propiedades, cuando él fue denunciado por tener 14 propiedades en Florida, Estados Unidos, que todavía no fueron explicadas. Lo cierto es que, en el caso Adorni, Milei obtiene un triunfo en la Cámara de Diputados que contrasta con su situación frente a la opinión pública.
Pero lo más importante que sucedió la semana pasada es la renovación del pliego del camarista de casación Carlos Mahiques, el legendario “Boxindanga”, que obtuvo la posibilidad de seguir como camarista de casación después de haber cumplido los 75 años. Como es sabido, a esa edad el mandato de los jueces caduca, salvo que el Gobierno envíe de nuevo el pliego de ese magistrado y el Senado le brinde el acuerdo.
Es de primera magnitud lo que sucedió alrededor de Carlos Mahiques, porque consiguió 58 votos para esa renovación de su mandato como camarista. Es decir, consiguió 10 votos más de los dos tercios del Senado. Se trata de un dato político muy importante. Quiere decir que, en este caso, se ha formado una mayoría muy difícil de formar.
Dado que esa mayoría superior a los 48 votos, es muy difícil de construir, persisten dos vacantes en la Corte y hay otra en la Procuración General de la Nación, que es nada menos que la jefatura de todos los fiscales del país a nivel federal y nacional. Lo significativo es que a Mahiques lo votaron 14 peronistas. Se quebró el bloque peronista. Y son 14 peronistas que lo votaron cuando no necesitaba esos votos porque ya conseguía, sin el peronismo, la renovación de su mandato como juez de Casación.
Esto también es muy relevante porque Mahiques es un juez muy ligado a Pro. De hecho, fue ministro de Justicia de la gestión de María Eugenia Vidal. Dejó de ser ministro de Justicia de esa gestión para convertirse en camarista federal de Casación. Fue trasladado desde la Cámara Nacional de Casación a la Cámara Federal. Trasladado, por ejemplo, como Bruglia o Bertuzzi. Es un caso más marcado el traslado, porque lo cambian de jurisdicción.
Nadie lo está reemplazando, como en el caso de Bruglia y Bertuzzi, a quienes ya buscando el reemplazo con un nuevo concurso. Son varas distintas con las que se mide a los jueces. Lo importante es que no solo está ligado Mahiques a Pro por haber sido ministro de María Eugenia Vidal.
También lo está porque fue uno de los camaristas de Casación que admitió el argumento de Ángelo Calcaterra, primo de Jorge y Mauricio Macri, de que no había pagado coimas, como señala la causa Cuadernos, sino que había hecho solo aportes de campaña, lo cual implica una penalidad muy inferior. Fue tal el escándalo que los otros dos camaristas que habían sostenido esa posición la corrigieron, dieron vuelta el fallo. Mahiques insistió, por lealtad a los Macri.
Es probablemente miembro de una de las familias que más hizo por la condena de Cristina Kirchner. De hecho, uno de los hijos de Carlos Mahiques, Ignacio Mahiques, fue el fiscal que actuó junto al fiscal Gerardo Pollicita, el que investiga a Adorni, en la escandalosa causa de la obra pública de Santa Cruz.
Y obviamente Carlos Mahiques es el padre del actual ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que fue también un protagonista muy importante de la política judicial de Macri, que Cristina y su grupo sienten como tan agresiva. A pesar de esta mala relación de Mahiques con Cristina, 14 peronistas del bloque de senadores votaron a favor de su continuidad como juez.
En contra de Cristina, en contra del presidente del bloque, José Mayans, y en contra de la voz de Cristina en el Senado, que es Anabel Fernández Sagasti, la senadora por Mendoza de La Cámpora. Acá también opera este movimiento de renovación dentro del PJ. Es decir, lo que estamos viendo en el juego institucional es cifrado: 14 peronistas votan a favor de lo que podríamos llamar un verdugo de Cristina Kirchner, en tanto ella habla del lawfare, de una persecución judicial.
Esa teoría la expresidenta empieza a derrumbarse dentro del peronismo. Empiezan a dejar sola a Cristina en una materia tan sensible para ella como es la materia judicial. Esto refleja la interna partidaria porque, por ejemplo, uno de los principales actores de esta votación de 14 peronistas a favor de Mahiques fue el senador Adán Bahl, de Entre Ríos, quien está asociad...
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