Claves
- A su vez, expuso los desafíos que atraviesan a diario los agentes para hacer cumplir las leyes de tránsito en la ciudad.
- Fueron colocados en una hilera sobre la calzada y posteriormente destruidos mediante una aplanadora con rodillo compactador.
- La misma norma estipula en su artículo Nº 7 que las autoridades municipales deberán destruir estos elementos secuestrados.
Tras la destrucción de más de 220 caños modificados, el titular de la Agencia de Seguridad Municipal, Esteban Izaguirre, se refirió a las faltas más habituales por parte de quienes circulan en moto por las calles de Gualeguaychú. A su vez, expuso los desafíos que atraviesan a diario los agentes para hacer cumplir las leyes de tránsito en la ciudad.
El pasado miércoles 10 de junio, en el marco del Día Nacional de la Seguridad Vial en Argentina, la Municipalidad de Gualeguaychú llevó adelante un operativo sobre la Avenida Parque Cándido Irazusta, frente al Mercado del Munilla, en el que se destruyeron más de 220 caños de escape ilegales, que habían sido retenidos en distintos controles de tránsito. Fueron colocados en una hilera sobre la calzada y posteriormente destruidos mediante una aplanadora con rodillo compactador.
La medida se realizó en conformidad con la Ordenanza Municipal 12509/2021, que prohíbe “la circulación en la vía pública de automóviles, motos y cualquier otro vehículo a motor, que tengan incorporados caños de escapes libres o modificados a los originales, como también caños de escapes preparados para competencias deportivas, sean estas profesionales o amateurs, que provoquen la contaminación y excedan los límites reglamentarios, así como cualquier tipo de caño de escape distinto al correspondiente al modelo y año de fabricación del vehículo o cualquier instrumento mecánico o de otro tipo, generadores de ruidos molestos”.
La misma norma estipula en su artículo Nº 7 que las autoridades municipales deberán destruir estos elementos secuestrados.
Según argumenta la Ordenanza, “los caños de escapes rotos, adulterados, modificados y/o sin su silenciador correspondiente o libre de gases, conocidos comúnmente como ‘escapes libres’, provocan ruidos molestos en diferentes horarios y zonas de la ciudad, produciendo una contaminación sonora, afectando así el medio ambiente por la deliberación de gases que libera, provocando serios trastornos a personas mayores de edad, personas autistas, como así también a animales, afectando el código de convivencia urbano, provocando un desorden que perjudica el descanso, bienestar y buen convivir”.
De acuerdo a lo informado por el Municipio, el procedimiento de retención se inicia cuando los agentes de tránsito detectan que el escape no está homologado o no corresponde al modelo y año de fabricación del vehículo. Luego, interviene el Juzgado de Faltas, que determina las medidas a seguir. Para recuperar el vehículo retenido, el propietario debe reinstalar el escape original, acreditar el cambio y cumplir con las disposiciones correspondientes.
En tanto, los caños de escape retenidos quedan a disposición del Departamento Ejecutivo Municipal hasta que se dispone su destrucción, de acuerdo a lo establecido por la Ordenanza. Para indagar más en esta problemática y en otras irregularidades frecuentes en la circulación de motos en las calles de Gualeguaychú, Ahora ElDía conversó con Esteban Izaguirre, titular de la Agencia de Seguridad Municipal, que engloba la Dirección de Tránsito.
“Algunos de estos caños de escape son modificados de manera casera, pero la mayoría son comprados en casas de repuestos de motos, porque si bien no pueden usarse en la vía pública, sí se utilizan en competencias deportivas, como las que se realizan en el autódromo, porque dan más potencia al motor. En ese caso no está mal, el problema es que lo usan en la vía pública”, indicó. Y enfatizó: “Lo que queremos generar es que los jóvenes no compren más estos caños de escape con estos fines.
Además, hay que decir que es un gasto enorme que realizan para que después se los quiten. Algunos de estos caños modificados cuestan más de $500.000”. Consultado por otras irregularidades frecuentes que detectan en los controles de tránsito, Izaguirre observó que “por lo general, lo que más se detecta es la falta de espejos en las motos, y no tanto la falta de chapa patente, como sucedía antes”.
También apuntó que encuentran motociclistas sin seguro y conduciendo sin casco.A su vez, indicó que todas las tardes se realizan procedimientos de control vehicular en distintos puntos de la ciudad de forma conjunta con la Policía, en el marco del denominado Operativo Barrio Seguro.
“Organizamos los grupos y horarios con distintas comisarías, nos establecemos casi una hora en un punto y desde ahí nos vamos moviendo a otros lugares”.Por otro lado, si bien el titular de la Agencia de Seguridad Municipal aseguró que “ha bajado la cantidad de conductores de motos con caño de escape libre, la problemática de raíz aún persiste.
Además, remarcó que una de las principales dificultades que atraviesa el personal de Tránsito radica en quienes no se detienen en los controles: “En esos casos, muchas veces los denunciamos por conducción temeraria. A partir de ahí, la situación pasa a manos de la Justicia, de la cual se espera la decisión para que se active, por ejemplo, un allanamiento y se les quite el vehículo”.
En esa línea, cabe mencionar a modo de ejemplo que en la tarde de este sábado la Policía informó sobre una persecución a dos jóvenes motociclistas tras identificar irregularidades visibles en sus rodados y falta de casco. Personal de Control Urbano Municipal pidió colaboración a la Policía para identificar a los jóvenes. Estos, al ver la presencia policial, emprendieron la fuga e iniciaron una persecución por distintas arterias de la ciudad hasta llegar a la Ruta Provincial N° 42.
Uno logró perderse de vista mientras que el otro siguió hasta la Ruta Internacional Nº136. Tras recorrer varios kilómetros, el motociclista (de 18 años) realizó una maniobra de retorno e intentó nuevamente evadir a los efectivos. Al llegar a la intersección de las Rutas 136 y 42, y pese a las reiteradas voces de alto, efectuó una maniobra que derivó en un choque contra un patrullero.
Inmediatamente fue aprehendido por resistencia a la autoridad y daño a bienes del estado, y su motocicleta, una Zanella ZB 125R, retenida por personal de Tránsito Municipal.
Delta