Claves
- Juan Manuel Tablada se prepara para el Mundial de Ultramaratón en España.
- El atleta busca financiar su viaje y también una noble campaña solidaria.
- Nacido en Viale y radicado desde hace algunos meses en Crespo, el ultramaratonista entrerriano atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva.
Juan Manuel Tablada se prepara para el Mundial de Ultramaratón en España. El atleta busca financiar su viaje y también una noble campaña solidaria. Por Vanesa Erbes El ultramaratonista Juan Manuel Tablada sueña con correr en el Mundial de su disciplina en España Para al atleta Juan Manuel Tablada, correr nunca fue solamente un deporte: es una forma de vivir, de superarse y también de tender una mano a los demás.
Nacido en Viale y radicado desde hace algunos meses en Crespo, el ultramaratonista entrerriano atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva. El domingo 26 de julio competirá en una prueba de 12 horas en Formosa, donde buscará conseguir la marca que le permita integrar la Selección Argentina que representará al país en el Mundial de 100 kilómetros, previsto para el 20 de septiembre en España.
Durante años, Tablada consiguió resultados deportivos que lo ubicaron entre los mejores del país en pruebas de ultradistancia. Posee una de las mejores marcas argentinas en los 100 kilómetros y ya tuvo oportunidades para competir en mundiales disputados en China, Francia e India. Sin embargo, todas esas posibilidades quedaron truncas por el mismo motivo: la falta de recursos económicos. “Esta es mi última oportunidad del año para clasificar”, explicó a UNO.
El atleta Juan Manuel Tablada se especializa en carreras de más de 100 kilómetros Para conseguir el pasaje a España necesita realizar los primeros 100 kilómetros de la competencia de Formosa en un tiempo inferior a las siete horas y cincuenta minutos. Después continuará corriendo hasta superar los 140 kilómetros, pero esa primera marca será la que determine sus posibilidades de ser convocado. La exigencia física es enorme; y también la preparación.
Su rutina está muy lejos de la comodidad que suele rodear al deporte profesional: trabaja como electricista, gasista e instalador de equipos de aire acondicionado. Además estudia y organiza cada jornada para encontrar el momento adecuado para entrenar. A veces sale a correr a las 6, con temperaturas bajo cero. Otras veces lo hace durante la siesta o ya entrada la noche, cuando termina sus obligaciones laborales.
Cada entrenamiento supera las dos horas y, en semanas de mayor carga, acumula más de 200 kilómetros recorridos. Lejos de buscar excusas, asegura que incluso disfruta correr con frío. La lluvia tampoco suele detenerlo. Sus entrenamientos incluyen largas sesiones en la pista de atletismo de Crespo, donde puede completar hasta 30 kilómetros dando vueltas sobre un circuito de apenas 400 metros.
También ha realizado fondos interminables uniendo ciudades entrerrianas corriendo: desde Crespo hasta Paraná, Diamante o Aranguren. Incluso recuerda una anécdota que resume su espíritu aventurero: una vez salió desde Viale rumbo a Paraná, cruzó el túnel subfluvial haciendo dedo y terminó corriendo hasta Santa Fe. “Siempre me gustó salir a correr y no saber si vuelvo”, comentó entre risas. También mencionó que su especialidad son las pruebas extremas.
Ya participó de competencias de 24 horas y hasta obtuvo una carrera de 25 horas, donde el ganador fue, literalmente, el último corredor que permaneció en movimiento. En esas pruebas el desgaste físico resulta difícil de imaginar. Durante una competencia puede llegar a consumir cerca de 25 litros de líquido, además de frutas, sopas, leche y distintos alimentos que le permitan sostener el enorme gasto energético. Sin embargo, asegura que el verdadero desafío también pasa por la fortaleza mental.
La falta de apoyo económico volvió a cruzarse en su camino. Después de perder varias oportunidades de competir en campeonatos mundiales, Tablada decidió que esta vez no iba a resignarse. Como no consiguió sponsors suficientes para afrontar los gastos del viaje, tomó una decisión tan extrema como las carreras que disputa: rifar su propia motocicleta. Con ese dinero espera financiar primero su participación en Formosa y, si logra la clasificación, reunir el presupuesto necesario para viajar a España.
A pesar de contar con un destacado nivel deportivo y de integrar la élite nacional del ultramaratón, reconoce que nunca consiguió un patrocinador importante. “Hoy parece que muchas veces pesa más la cantidad de seguidores en las redes sociales que los resultados deportivos”, lamentó. Pero hay un aspecto de esta historia que trasciende completamente al atletismo. Lejos de destinar toda la recaudación exclusivamente a su proyecto deportivo, Juan Manuel decidió que parte del dinero también tendrá un destino solidario.
Una porción será destinada a colaborar con un niño internado en el Hospital Garrahan junto a su familia. Aunque aún no los conoce personalmente, se contactó con ellos después de enterarse de su situación y desde entonces comenzó a organizar distintas acciones para ayudarlos.
El ultramaratonista Juan Manuel Tablada sueña con correr en el Mundial de su disciplina en España Incluso realizó una de sus largas travesías corriendo hasta Paraná mientras compartía el recorrido en redes sociales para incentivar donaciones destinadas al pequeño. Además, también anunció que colaborará con una escuela de Crespo como forma de agradecer el afecto con el que fue recibido por la comunidad desde que decidió radicarse allí.
“Si a mí me llega una ayuda, quiero que una parte también les llegue a otros”, resumió con una sencillez que explica buena parte de su personalidad. Quienes conocen el mundo del ultramaratón coinciden en que existe un fuerte compañerismo entre los atletas. Tablada lo confirma. Cuenta que muchas veces viaja solo a competir, pero siempre encuentra apoyo en quienes, en teoría, son sus rivales.
Mientras todos buscan sumar la mayor cantidad de kilómetros posible, también comparten alimentos, consejos y palabras de aliento. Ese espíritu colectivo es el mismo que intenta replicar fuera de las competencias. Detrás del atleta hay un hombre que trabaja todos los días, estudia, entrena durante horas, sigue una planificación nutricional estricta y continúa persiguiendo un sueño que lleva años postergándose. No busca privilegios.
Simplemente quiere tener la oportunidad de competir representando a la Argentina en un escenario mundial para el que siente que se preparó durante toda una vida. El 26 de julio tendrá una última oportunidad para conseguir la marca clasificatoria. Después comenzará otra carrera: reunir los fondos necesarios para viajar a España. Mientras tanto, sigue haciendo lo único que conoce desde chico: correr. Correr con frío, con sueño, con cansancio. Correr después del trabajo, antes del amanecer o cuando cae la noche.
Correr para cumplir un sueño que parecía imposible. Y, al mismo tiempo, correr para demostrar que las metas más importantes no siempre se cruzan en una línea de llegada, sino en la capacidad de transformar el esfuerzo personal en una oportunidad para ayudar a los demás. Quienes deseen colaborar adquiriendo la rifa, a 10.000 pesos el número, pueden comunicarse al teléfono 3436 132675, y su alias de Mercadopago es ultra.internacional
Delta