Claves
- En ese marco, mientras se completa la transición tecnológica, se mantiene una separación de hasta seis minutos entre aeronaves que se dirigen a Aeroparque Jorge Newbery.
- Uno de esos sectores sería precisamente el espacio aéreo de Gualeguaychú, donde los aviones aguardan autorización para continuar su descenso hacia Buenos Aires.
- Esa situación explicaría la reiterada presencia de aeronaves sobrevolando la ciudad, un fenómeno que no pasó inadvertido y que generó sorpresa entre quienes observaron el movimiento desde tierra.
Quienes miraron el cielo este sábado desde Gualeguaychú, Fray Bentos o incluso Urdinarrain y Larroque se encontraron con un espectáculo inusual: al menos tres aviones de gran porte describiendo círculos a gran altura, dejando largas estelas blancas visibles desde tierra.
El sobrevuelo de al menos tres aviones sobre el cielo de Gualeguaychú generó inquietud entre vecinos de Gualeguaychú, Urdinarrain y Fray Bentos, que advirtieron la presencia de aeronaves sobre el cielo y comenzaron a preguntarse por los motivos de un movimiento poco habitual sobre la ciudad.
Según pudo saber R2820, la situación estaría relacionada con una etapa transitoria de implementación del nuevo Sistema de Gestión del Tránsito Aéreo que lleva adelante la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) en la Región de Información de Vuelo (FIR) Ezeiza, de la que dependen las operaciones aéreas con destino al área metropolitana de Buenos Aires.
En ese marco, mientras se completa la transición tecnológica, se mantiene una separación de hasta seis minutos entre aeronaves que se dirigen a Aeroparque Jorge Newbery. Esa medida operativa, adoptada para garantizar la seguridad durante la adaptación del sistema, provoca demoras en las aproximaciones y obliga a algunas aeronaves a permanecer en espera en distintos puntos del corredor aéreo.
Uno de esos sectores sería precisamente el espacio aéreo de Gualeguaychú, donde los aviones aguardan autorización para continuar su descenso hacia Buenos Aires. Esa situación explicaría la reiterada presencia de aeronaves sobrevolando la ciudad, un fenómeno que no pasó inadvertido y que generó sorpresa entre quienes observaron el movimiento desde tierra.
Extraoficialmente trascendió que la modernización del sistema de tránsito aéreo apunta a optimizar las trayectorias de vuelo, mejorar la previsibilidad de las operaciones y reducir demoras una vez completada la implementación. Además, se prevé una mejora en la eficiencia de los vuelos, con menor distancia recorrida y una reducción en el consumo de combustible.
Las marcas blancas que dejan los aviones en el cielo —conocidas técnicamente como estelas de condensación o contrails— son producto de las bajas temperaturas. A esa altitud, los gases emitidos por las turbinas se congelan en contacto con el aire frío y se vuelven visibles, trazando líneas o arcos según la trayectoria de las aeronaves. El fenómeno es más notorio en días fríos y con cielos despejados, condiciones que coinciden con las registradas esta jornada en la región.
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