Claves
- La siesta del martes 7 de julio pasarà a la historia como el tiempo sin tiempo: esa franja de 90 minutos, quizá un poco más -una eternidad, a decir verdad- puso a esta partecida del planeta en pausa.
- La Selección de Egipto se encaminaba a dejar a afuera del Mundial de Argentina, pero una remontada épica de los dirigidos por Lionel Scaloni puso las cosas en su lugar.
- Argentina logró un 3 a 2 que la ubicó en cuartos, y ahora espera por Suiza, vencedor de Colombia.
El tiempo se detuvo. O si no se detuvo pasó algo asì. La siesta del martes 7 de julio pasarà a la historia como el tiempo sin tiempo: esa franja de 90 minutos, quizá un poco más -una eternidad, a decir verdad- puso a esta partecida del planeta en pausa. Un partido de fútbol en la calurosa ciudad de Atlanta, en un estadio con aire acondicionado -sí, esos lujos primermundistas-, visto desde este rincón del planeta con un invierno un poco más benévolo, detuvo los relojes y el mundo dejó de girar.
La Selección de Egipto se encaminaba a dejar a afuera del Mundial de Argentina, pero una remontada épica de los dirigidos por Lionel Scaloni puso las cosas en su lugar. Argentina logró un 3 a 2 que la ubicó en cuartos, y ahora espera por Suiza, vencedor de Colombia. La tensión se respiraba en el aire acá, en esta ciudad que suele ser monótona y desangelada. Entre la 1 y las 3 de la tarde el músculo no durmió en ningún lado.
Después, sí, la locura hermosa de los festejos ganaron toda la ciudad, que se vistiò de celeste y blanco. Mauricio Garín registró ese desenfreno en una galería para la historia. Fotos: Mauricio Garín De la Redacción de Entre Ríos Ahora
Delta