Claves
- Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena con un video en el que interpreta “Se dice de mí”, la canción popularizada por Tita Merello.
- En ese marco, remarcó un dato que ordena la lectura: Bullrich mantiene una imagen positiva superior a la del presidente Javier Milei.
- La elección de “Se dice de mí” tampoco fue casual.
Patricia Bullrich volvió a quedar en el centro de la escena con un video en el que interpreta “Se dice de mí”, la canción popularizada por Tita Merello. Pero el gesto no se agota en lo estético: según la consultora Trespuntozero, la ministra de Seguridad busca consolidar un liderazgo propio, por encima de las fronteras partidarias, en un momento de tensiones dentro del Gobierno.
Shila Vilker, directora de la consultora, sostuvo en una entrevista con el equipo de Infobae al Regreso que el mensaje del spot apunta a instalarla como una dirigente con peso nacional, capaz de presentarse como “política de Estado” y no como una figura atada a un sello. En ese marco, remarcó un dato que ordena la lectura: Bullrich mantiene una imagen positiva superior a la del presidente Javier Milei. La elección de “Se dice de mí” tampoco fue casual.
Para Vilker, la canción dialoga con una tradición de mujeres de carácter fuerte y liderazgo visible, una identidad con la que Bullrich busca asociarse. “La canción tiene que ver con mujeres fuertes, mujeres de carácter”, explicó. La socióloga, sin embargo, advirtió que el fenómeno excede a la ministra. “La política argentina hoy tiene muchas mujeres fuertes. Por supuesto, Bullrich, también Cristina, también Bregman. No podemos dejar de lado a Karina. Villarruel también”, señaló.
Según su lectura, todas comparten una capacidad para transmitir convicción en un escenario de incertidumbre. “Hay algo acá de mujeres aguerridas que ordenan, que están al frente, que no les tiembla la voz, que parecerían transmitir una convicción fuerte respecto del hacia dónde”, sostuvo. Ese perfil le permite a Bullrich sostener una base de apoyo propia. “A ella la tengo medida a nivel nacional. Es una de las principales figuras nacionales. Ahí está con 43 puntos. Oscila.
Está entre los primeros cinco puestos en la última medición”, detalló Vilker. Las encuestas de Trespuntozero muestran una particularidad: Bullrich logra articular sectores que hoy resultan decisivos para cualquier proyecto electoral competitivo. “Hace un tiempo que está arriba del presidente, alrededor de tres o cuatro puntos. Supongo que eso lo debe inquietar. No es la primera vez que está con una imagen un poco mejor”, afirmó Vilker.
Para la directora de la consultora, parte de ese desempeño se explica por la capacidad de la ministra para sintetizar dos universos políticos que hasta hace poco competían entre sí. “Bullrich logra concentrar todo el electorado violeta y ecualizar mejor con el electorado amarillo”, señaló.
Esa combinación le permite proyectarse más allá de su rol actual dentro del Gobierno y construir una identidad política propia, con capacidad de diálogo tanto con los votantes de La Libertad Avanza como con los sectores que históricamente respaldaron al PRO. En ese marco, el video puede leerse como una reafirmación de liderazgo, aunque su significado no es unívoco. “Hay quien ve ahí desafío, pero también hay quien ve un lugar de garante del republicanismo, de un gobierno que está en el límite”, observó Vilker.
La principal dificultad que enfrenta la administración de Milei no pasa solo por los indicadores económicos, sino por la pérdida de expectativas que había generado durante la campaña y los primeros meses de gestión. “La pérdida de expectativa, la pérdida de futuro, que fue un gran activo de este presidente, que fue la posibilidad de abrir ilusión, expectativa, sentido del futuro, sentido del porvenir, sentido de un rumbo. Y creo que todo eso entró en crisis”, explicó Vilker.
Los estudios de opinión muestran una percepción cada vez más pesimista sobre el futuro. “Casi el 60% de la gente dice: ‘Creo que lo peor está por venir’”, indicó la analista. El Gobierno enfrenta así el desafío de reconstruir una expectativa positiva que durante meses funcionó como uno de sus principales activos políticos. “Hay algo que se rompió en términos de ética sacrificial. Eso entró en crisis hace un tiempo y el Gobierno no tiene facilidad para recuperarlo. O sea, la expectativa se perdió”, sostuvo.
Pese a ese desgaste, Vilker advirtió que el oficialismo conserva una característica que le permitió atravesar distintos momentos de tensión sin perder del todo su base de apoyo. “Es un gobierno elástico”, definió. Según explicó, Milei nunca logró captar de manera significativa al electorado opositor, pero sí consiguió mantener un núcleo de respaldo relativamente estable incluso en contextos adversos. “El voto opositor no lo tuvo nunca, en ningún momento”, cerró Vilker.
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