Claves
- Carlomagno defendió el régimen de licencias vigente para los vocales y reivindicó la autonomía institucional del Poder Judicial frente a eventuales intentos de intervención de otros Poderes para regularlas.
- Con un tono prudente, aunque firme en varios pasajes, defendió la independencia de los tribunales y advirtió sobre los riesgos jurídicos que podrían derivarse de modificaciones al sistema jubilatorio.
- Al ser consultado sobre su permanencia en la magistratura tras más de tres décadas de trayectoria, Carlomagno descartó una retirada inminente.
Carlomagno defendió el régimen de licencias vigente para los vocales y reivindicó la autonomía institucional del Poder Judicial frente a eventuales intentos de intervención de otros Poderes para regularlas.
En una extensa entrevista concedida al programa de televisión “Cuestión de Fondo” (Canal 9 Litoral), el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Germán Reynaldo Francisco Carlomagno, abordó algunos de los debates más sensibles de la agenda institucional entrerriana: la reforma previsional impulsada por el gobierno provincial, la litigiosidad laboral, el funcionamiento del Poder Judicial y las demoras en causas de corrupción.
Con un tono prudente, aunque firme en varios pasajes, defendió la independencia de los tribunales y advirtió sobre los riesgos jurídicos que podrían derivarse de modificaciones al sistema jubilatorio. Al ser consultado sobre su permanencia en la magistratura tras más de tres décadas de trayectoria, Carlomagno descartó una retirada inminente. “No he pensado en la jubilación”, afirmó.
Reconoció los elevados ingresos que perciben los integrantes del Superior Tribunal, pero explicó que la continuidad en el cargo responde a una convicción personal: “No me voy porque me gusta el trabajo que hago… me siento con fuerza para hacerlo. Donde no estuviera en esas condiciones me iría”, confesó. La entrevista con Daniel Enz derivó luego hacia la situación social del país y la provincia, las marcadas diferencias entre los ingresos de los altos funcionarios judiciales y los sectores más vulnerables.
Allí el magistrado sostuvo que la realidad de quienes carecen de empleo o viven en la calle “le impacta a cualquier persona normal”, aunque evitó presentarse como protagonista de acciones solidarias institucionalizadas. Reconoció que ha colaborado de manera particular con personas necesitadas, aunque no a través de organizaciones no gubernamentales. Uno de los momentos más relevantes de la entrevista estuvo dedicado a la reforma previsional promovida por el gobernador Rogelio Frigerio.
Carlomagno admitió que la delicada situación financiera de la Caja de Jubilaciones es conocida por todos los Poderes del Estado, pero manifestó preocupación por el impacto que podrían tener los aportes extraordinarios previstos en el proyecto. “Me preocupa que pueda mantenerse la sustentabilidad de la Caja de Jubilación”, señaló.
Sin embargo, advirtió que la iniciativa podría afectar directamente los ingresos de jubilados y pensionados y consideró que algunos de sus artículos podrían dar lugar a futuras controversias judiciales. Sin profundizar en cuestiones que eventualmente podrían llegar a los tribunales, observó con cautela aspectos vinculados a la declaración de emergencia y a la posibilidad de que determinadas facultades sean prorrogadas por decisión del Poder Ejecutivo.
Respecto de la relación institucional con Frigerio, defendió el diálogo entre Poderes y rechazó la idea de que el contacto entre magistrados y gobernantes represente necesariamente una amenaza para la independencia judicial. “No me parece para nada que sea malo. Y creo que hace a la salud institucional”, ponderó.
En materia laboral, Carlomagno respondió a las críticas sobre la denominada “industria del juicio”, concepto utilizado por distintos sectores empresariales y también mencionado por el gobernador en la apertura de sesiones legislativas. El presidente del STJ fue categórico: “Yo no estoy de acuerdo con esa apreciación que hizo”. Según explicó, las estadísticas analizadas dentro del Poder Judicial no respaldan esa caracterización.
La defensa más enfática apareció cuando se le consultó sobre los cuestionamientos de aseguradoras y empleadores respecto de los montos de las indemnizaciones laborales y los criterios jurisprudenciales adoptados por la Sala Laboral que integra. Para Carlomagno, las diferencias con otras jurisdicciones obedecen a interpretaciones jurídicas distintas sobre la actualización de las deudas y el acceso a la justicia.
“Nosotros consideramos que el libre acceso a la Justicia no puede ser impedido ni puede estar obligado el trabajador enfermo o accidentado a ir primero a un ente administrativo”, afirmó al explicar uno de los fallos más discutidos del tribunal. También rechazó las críticas dirigidas a las pericias médicas utilizadas en Entre Ríos y destacó que los profesionales del Cuerpo Médico Forense provincial no perciben honorarios vinculados al resultado de los litigios.
Consultado sobre las recusaciones en causas de corrupción y las demoras que suelen rodear esos expedientes, Carlomagno reconoció que el tema forma parte de las conversaciones internas del Poder Judicial. No obstante, aclaró que las recusaciones son resueltas por tribunales integrados y no por la presidencia del Superior Tribunal.
Finalmente, defendió el régimen de licencias vigente para los vocales y reivindicó la autonomía institucional del Poder Judicial frente a eventuales intentos de intervención de otros Poderes del Estado para regularlas. Al reflexionar sobre los desafíos pendientes de la Justicia entrerriana, identificó como prioridad la reducción de los tiempos de respuesta. “Los conflictos, en su mayor número, puedan ser resueltos en el menor tiempo posible”, resumió.
La entrevista en “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral) dejó al descubierto la mirada de uno de los actores centrales del sistema judicial entrerriano en un momento atravesado por debates sobre sostenibilidad previsional, litigiosidad laboral, transparencia y funcionamiento institucional. Más que definiciones contundentes, Carlomagno eligió la cautela de quien sabe que muchas de esas discusiones podrían terminar, tarde o temprano, frente a los estrados que hoy preside.
- ¿Usted lleva 32 años en el Superior Tribunal de Justicia, no? -Todavía, sí. En agosto cumplo 32. - ¿Y pensó en una jubilación o piensa que puede estar un par de años más? -No sé cuánto, pero por ahora no he pensado en la jubilación. Y en un momento, cuando era mucho más joven, obviamente, tenía 50 años, en el gobierno del doctor (Sergio Alberto) Montiel, estableció la renta vitalicia para quienes integrábamos el Superior Tribunal. -Sí, sí… varios se acogieron a ese beneficio, que fue muy criticado. -Bueno, sí.
Y en momento analicé la posibilidad… pero, teniendo 50 años, ¿qué sé yo? -Pero, hacía poco que había sumido… -Llevaba 7 años. Incluso algunos vocales, compañeros míos que se fueron, habían ingresado después que yo. Pero, bueno, tomé la tomé la decisión de quedarme con algunas consecuencias, como, por ejemplo, el pedido de juicio político que nos hicieron. - ¿Y cuántas horas le dedica a la tarea como vocal hoy por hoy?
-Y hoy por hoy, diría que es hasta… podría hablar de un nuevo trabajo como presidente, ¿no es cierto? Pero, referido a la administración… es la administración del Poder Judicial de toda la provincia. Si nos ponemos a sacar la cuenta no supera los 2.800 y pico de agentes, distribuidos en toda la provincia.
Y uno tiene que ocuparse de la administración, de todo lo que significa la administración como si fuera una empresa; que es diferente al trabajo de vocal que yo venía haciendo, sin perjuicio de tener de que intervenir en juicios. Pero, en otro sentido, respondiendo a la pregunta que es la cantidad de horas, no la puedo medir porque, prácticamente, no tengo un horario. Por ejemplo, soy de levantarme muy temprano en mi casa. Y me quedo hasta las 8 y media o 9 trabajando en algunas cosas en casa.
Y ahí voy… después me quedo hasta las 2-3 de la tarde, por ahí voy los sábados y los domingos. Bastante tiempo le dedico, creo que demasiado, según mi punto de vista. - ¿Se baja la intensidad a la tarde en tribunales? -Sí, sí. -Mucho, quizás demasiado… -Sí, se baja. Ustedes quieren decir la cantidad de gente que va.
Hay también ahora con el tema de la informatización la posibilidad, que también lo tengo en los expedientes, trabajar… uno tiene una computadora con todo el material cargado y puede trabajar desde la casa. Pero, bueno, son distintas maneras de ver las cosas. En este caso no, concretamente, desde la Presidencia, eso no. -Si mal no sacamos el cálculo, usted vive aproximadamente a 250 metros del Tribunal. ¿Va caminando o en automóvil? -No voy caminando. A la tarde, sí, voy caminando y vuelvo.
Pero, en general, a la mañana voy en auto. -Se le preguntamos para saber ¿cuánto mira a su alrededor? ¿Cuánto mira la cantidad de personas que está pidiendo en la calle? La gente en los contenedores comiendo todo el tiempo, cada día hay más personas en situación de calle… -Pero, muchísima gente. - ¿Cuánto le afecta o le duele esa realidad? -Sí, por lo pronto me duele muchísimo. Pero, les quiero decir que lo siento durante todo el día en mi casa, porque mi casa es… -Es una puerta a la vereda.
Lo sabemos muy bien porque ahí funcionó la sede de ANÁLISIS durante mucho tiempo en la década ´90. -Sí, es cierto. Y, dando la vuelta, es como un circuito que hay con confiterías. Entonces, es inmensa la cantidad de gente que pasa pidiendo. Sí, sí, muchísima gente que pide, que pide, que golpea y pide. Sí, lo noto… No lo noto tanto a la mañana, sino que lo noto a la tardecita y a la noche. -Su sueldo supera los 20 millones de pesos mensuales, menos los descuentos pertinentes.
Y si se jubilara mañana, recibirá algo así como 18 millones por mes. ¿Usted es consciente de la realidad que se vive en el país y en la provincia? - No, son casi 16 millones…. -Sí, 16.015.333,72 centavos para ser más preciso, según su último recibo. -Ese es el sueldo. -Si se jubilara mañana, recibirá algo así como 17.000.000 por mes en función de su antigüedad. Usted hoy por hoy, junto con el vocal Omar Carubia, son los más antiguos. -Sí, pero, hay un techo con la antigüedad.
Hay una diferencia en la antigüedad en cómo se liquida, por ejemplo, en Santa Fe o en la Corte o en Buenos Aires. Acá hay un techo que no supera el 100% de lo que son los rubros, es decir, yo no podría ser un caso como el de (Carlos Santiago) Fayt, que cobraba infinidad de dinero por la antigüedad. Acá se corta. Pero, sí… no quiero hacer ninguna ostentación del hecho de por qué no me voy. No me voy por me gusta el trabajo que hago… me siento con fuerza para hacerlo. Donde no estuviera en esas condiciones me iría.
-¿Ha pensado algunas veces esa distancia entre su sueldo o la jubilación que podría cobrar y lo que percibe hoy por hoy alguien con una jubilación mínima?. Le pregunto desde lo social y humano. Usted ha sido impulsado por el peronismo de Concepción del Uruguay; tiene formación peronista. -Sí. Aparte trabajé mucho tiempo en la profesión y fui mucho tiempo empleado mientras estudiaba.
-Nos referimos a que usted tiene un concepto social en función de su formación política, más allá de que no tuvo ningún cargo… -Fui apoderado del partido en Concepción del Uruguay. - Pero ¿cuántas veces piensa en ese aspecto? -Estábamos hablando recién cuando uno ve la gente, no estoy hablando del que cobra la mínima, estoy hablando del que no tiene trabajo. En muchas ocasiones los veo, sí.
Y cuando voy a Buenos Aires, aunque ahora no voy tan seguido; pero he ido muy seguido antes, y en Buenos Aires también se nota la gente durmiendo en las calles. Todo eso le impacta a cualquier persona normal, creo yo. -¿Ha ayudado en este tiempo a alguna ONG o fundación solidaria que trabaja con los que menos tienen? -No, de esa manera, no. De otra manera sí lo he hecho. Pero, bueno, de otra manera, de otra manera, colaborando de manera específica. Pero, con ONG, no.
Tal vez si me lo hubieran planteado lo hubiera hecho, pero por iniciativa no lo hice, esa es la verdad. La reforma previsional - ¿Y qué es lo que más le preocupa de esta reforma previsional que está queriendo instrumentar el gobierno de Rogelio Frigerio? -Lo que más me preocupa es que pueda mantenerse la sustentabilidad de la Caja de Jubilación. Porque ninguno -creo yo, de los que estamos alrededor de esto, del Estado, como integrantes de uno de los Poderes del Estado- desconoce la situación de la Ca...
Delta