Claves
- El caso de Esteban dio un nuevo paso en la Justicia entrerriana.
- El Ministerio Público Fiscal adelantó que solicitará una pena de seis años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, pedido que será acompañado por la querella.
- La investigación penal preparatoria quedó formalmente concluida y ahora será el juez de Garantías, Eduardo Ruhl, quien deberá resolver si hace lugar al requerimiento de elevación de la causa a juicio oral y público.
El caso de Esteban dio un nuevo paso en la Justicia entrerriana. La fiscal Patricia Yedro solicitó la elevación a juicio de la causa que tiene como imputado al sacerdote César Jesús Schmidt, de 66 años, acusado del delito de tentativa de homicidio por la electrocución sufrida por Esteban Bogado, un niño de 12 años que recibió una grave descarga eléctrica al intentar recuperar una pelota del patio de la vivienda del religioso.
El Ministerio Público Fiscal adelantó que solicitará una pena de seis años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, pedido que será acompañado por la querella. La investigación penal preparatoria quedó formalmente concluida y ahora será el juez de Garantías, Eduardo Ruhl, quien deberá resolver si hace lugar al requerimiento de elevación de la causa a juicio oral y público.
Mientras tanto, la defensa del sacerdote buscará evitar el debate oral mediante un pedido de sobreseimiento y, en forma subsidiaria, intentará modificar la calificación legal de la imputación. También analiza plantear la inimputabilidad del acusado, señaló Análisis. El hecho que dio origen a la causa ocurrió el 7 de marzo, alrededor de las 13, en una vivienda ubicada sobre calle Lamadrid al 2100, en Paraná.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, Schmidt habría instalado una conexión eléctrica precaria desde un tomacorriente del interior de su domicilio hasta una malla metálica colocada sobre el perímetro de la propiedad. El riesgo se concretó cuando Esteban Bogado intentó atravesar el muro para recuperar una pelota que había caído en el patio de la vivienda y tomó contacto con el tejido electrificado.
Como consecuencia de la descarga, el niño sufrió lesiones de extrema gravedad y debió permanecer internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital San Roque bajo sedación. Los informes médicos incorporados al expediente detallaron que presentó quemaduras en la pierna izquierda, el muslo, la región inguinal, la palma de la mano izquierda y la zona temporal derecha.
Entre los principales elementos incorporados a la causa figura un informe elaborado por la empresa ENERSA, que determinó que la conexión eléctrica no respondió a una falla de la red pública, sino que correspondía a una instalación propia del inmueble. Según la acusación, esa conexión constituía una fuente permanente de energía con capacidad suficiente para provocar la muerte de cualquier persona que entrara en contacto con el tejido metálico.
Con esos elementos, la Fiscalía sostuvo que existen pruebas suficientes para sostener la imputación por tentativa de homicidio y avanzar hacia la instancia de juicio oral. Al momento de solicitar la pena, el Ministerio Público Fiscal también consideró como agravante la condición de sacerdote del imputado.
En ese sentido, la fiscal Patricia Yedro argumentó que la investidura religiosa implica una especial expectativa social de protección hacia el prójimo y un comportamiento ejemplar, circunstancias que, según el requerimiento judicial, incrementan el reproche penal por la conducta atribuida. Actualmente, César Jesús Schmidt permanece alojado en la Residencia Sacerdotal "El Buen Pastor" y durante toda la investigación hizo uso de su derecho a no declarar.
La defensa anticipó que solicitará el sobreseimiento del sacerdote y, en caso de que ese planteo no prospere, buscará un cambio en la calificación jurídica de los hechos.
Delta