Claves
- El presidente Leonardo Diez actualizó los padecimientos de los asociados ante una economía que no despega • Falta de crédito, presión fiscal, alquileres caros, caída del consumo • ¿Cómo se sale?
- “Aggiornarse, buscar más que nunca al cliente, sumarse al comercio electrónico”, propuso.
- – ¿Cuál es la situación actual del comercio de Crespo?
El presidente Leonardo Diez actualizó los padecimientos de los asociados ante una economía que no despega • Falta de crédito, presión fiscal, alquileres caros, caída del consumo • ¿Cómo se sale? “Aggiornarse, buscar más que nunca al cliente, sumarse al comercio electrónico”, propuso.
Crespo.- Durante una entrevista con Paralelo32, el presidente del Centro Comercial, Industrial, Agropecuario y de Servicios de Crespo, Leonardo Diez, expuso la situación actual de muchos comerciantes en esta coyuntura en que el consumo no despega y los salarios se mantienen bajos, mientras falta crédito y se mantiene alta presión impositiva. – ¿Cuál es la situación actual del comercio de Crespo? -- La verdad es que está bastante complicado. Estamos midiendo con nuestros socios cuál es la realidad comercial.
Nos preocupa que varios comercios están pasando a la informalidad por el tema costos. Cuando hay dificultades, el comerciante cierra o termina yéndose a su domicilio y sigue en la informalidad. Nos ha pasado con muchos socios que se han dado de baja. Nos explican que se van a sus casas a recomenzar desde ese lugar. Nos preocupa porque sabemos que el comercial informal no contribuye en lo social ni a la recaudación municipal o a las instituciones, ni hablar de mano de obra local.
– Se ven casos de comerciantes que deben endeudarse para pagar sueldos. -- Eso está ocurriendo. Muchos están usando el descubierto bancario, por ejemplo, que es una forma carísima de financiarse. No se haría si hubiera créditos accesibles. Y no se aplica a la producción o inversión, sino para pagar gastos corrientes. Cuando se entra en ese ciclo, es difícil salir. Se suma al endeudamiento de los clientes, eso hace que caigan las ventas. Más la amenaza del comercio electrónico.
Además, cuesta mucho que el comercio local se ‘suba’ al comercio electrónico porque tiene costos económicos y logísticos. Es un combo. Venimos de una asamblea de la Federación Económica de Entre Ríos, y es un punto en común entre todos. Vemos una microeconomía con muchas dificultades. Por ahí, se ve una macro más ordenada en expansión, pero la micro no levanta el consumo, y eso nos preocupa. – Ha caído la inflación, pero parece que no alcanza. -- Claro, no alcanza.
Vemos cosas sumamente positivas, como la caída de la inflación, que es importante, sobre todo para planificar. Eso lo veníamos pidiendo. Pero, también el tema del consumo. Por más que caiga la inflación, si no hay expectativa de consumo se hace muy difícil planificar a corto y mediano plazo. Ni hablar del largo plazo. Eso es lo que pide el comerciante, el empresariado, planificar a futuro. Así como vamos, ninguna inversión es viable. – ¿Qué está pasando en otras localidades?
-- Hay localidades con más dificultades que la nuestra, por su propia composición social. Nosotros, dentro de todo estamos en una localidad con una potencia económica bastante importante, y se nota la crisis un poco menos. Pero hay localidades que lo están pasando muy mal por el cierre de muchos negocios. En Paraná, comentaba el presidente del Centro Comercial la cantidad de cierres y la cantidad de locales para alquilar. Nos preocupa que cada vez se expanda más esa situación. – Impuestos, alquileres, crédito.
¿Cómo está la situación en cada uno de esos puntos? -- En esas cosas no tenemos devolución en lo que venimos reclamando. Los alquileres se han disparado de forma desproporcionada. Como se ha liberado eso, no hay entendimiento hoy de la dificultad. Entendemos que quien pone un local en alquiler quiere tener su rentabilidad, pero tampoco se puede ‘matar’ a quien está pagando, porque así no hay forma de llevar adelante un negocio. En el tema impositivo, no vemos una merma de la presión fiscal.
Se anuncian algunas normas impositivas pero no llegan a la realidad comercial. – ¿La presión sigue siendo la misma para el comercio, antes y después de 2023? -- Sigue siendo la misma, hubo algunas mermas, también se nota en la boleta de energía. Hubo reducciones, pero no alcanzan y no terminan siendo palpables para el comerciante. El crédito no existe, no hay tasas razonables. Financiarse a tasas actuales hace también que el comercio se asfixie. – ¿Qué queda? ¿El crédito de los proveedores?
-- Claro, el crédito de los proveedores. Pero hoy cambia el stock que para muchos sectores no es viable. En el corto plazo para atrás, tener stock era beneficioso. Hoy ya no lo es porque suma costos, por ejemplo, en el sector gastronómico. Y al no tener stock se hace difícil conseguir crédito de proveedores. – Entonces, ¿qué resta hacer? -- Aguantarla, aggiornarse. Buscar herramientas para paliar la situación, salir a buscar más que nunca al cliente, sumarse a las herramientas de comercio electrónico.
Vimos un hot sale hace poco. Tuvimos la oportunidad de hablar con la cámara que lo organizó y nos comentaron que en una semana vendieron la facturación de tres meses. Hay que ir detrás de esas herramientas para buscar que la situación mejore.
Delta