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Entre Rios

Centros de equinoterapia en jaque por falta de reglamentación de la Ley

Sin la Ley de Equinoterapia no pueden acceder a habilitaciones y convenios con obras sociales. Desde La Delfina advierten que atraviesan una situación crítica.

Publicado Por UNO Entre Rios - La ProvinciaLectura 6 min
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Claves

  • Sin la Ley de Equinoterapia no pueden acceder a habilitaciones y convenios con obras sociales.
  • Desde La Delfina advierten que atraviesan una situación crítica.
  • Sin embargo, detrás de cada sesión existe una estructura compleja y costosa que hoy enfrenta una de sus etapas más difíciles.

Sin la Ley de Equinoterapia no pueden acceder a habilitaciones y convenios con obras sociales. Desde La Delfina advierten que atraviesan una situación crítica.

Por Vanesa Erbes En Equinoterapia La Delfina necesitan ayuda Desde hace décadas, cientos de familias entrerrianas encontraron en la equinoterapia una herramienta de rehabilitación, inclusión y acompañamiento para personas con discapacidad, trastornos del desarrollo, problemas neurológicos, y también para quienes atraviesan dificultades emocionales, psiquiátricas o vinculadas a consumos problemáticos.

Sin embargo, detrás de cada sesión existe una estructura compleja y costosa que hoy enfrenta una de sus etapas más difíciles. La situación quedó expuesta a partir del testimonio de Marita Schonhals, referente de la Asociación Civil La Delfina, centro de equinoterapia ubicado en Oro Verde y considerado uno de los más emblemáticos de Entre Ríos.

La institución, que este año cumple 28 años de trayectoria y lleva casi 15 funcionando en su predio actual en calle Camino de la Cuchilla 825, en Oro Verde, atraviesa serias dificultades económicas que amenazan su continuidad.

El principal problema, explicó Schonhals, es una combinación de factores que se retroalimentan: el atraso en los pagos de las obras sociales, el aumento permanente de los costos operativos y la falta de reglamentación de la Ley Provincial N° 11101 de Equinoterapia y Otras Terapias Asistidas con Animales. La Ley de Equinoterapia se aprobó en septiembre de 2023 y aún no fue reglamentada.

La norma fue sancionada por la Legislatura entrerriana el 13 de septiembre de 2023 y promulgada el 25 de septiembre de ese mismo año bajo el número 11.104. Entre otros aspectos, establece que el sistema público de salud y la obra social provincial deben brindar cobertura a estas prestaciones y promueve políticas públicas que garanticen el acceso a las terapias. Sin embargo, casi tres años después, la reglamentación aún no se concretó.

Según relató la titular de La Delfina, la falta de reglamentación genera una situación paradójica. El centro cumple con los requisitos técnicos y profesionales necesarios para funcionar, pero no puede obtener la habilitación sanitaria específica porque el marco reglamentario todavía no fue establecido. “Esa habilitación nos permitiría trabajar directamente con las obras sociales y facilitaría enormemente el acceso de las familias a los tratamientos”, sostuvo.

Esto genera que, por un lado, muchos padres deban afrontar costos que no siempre pueden sostener. Por otro, quienes buscan que las prestaciones sean cubiertas se ven obligados a iniciar recursos de amparo y largos procesos administrativos para hacer valer derechos que ya están reconocidos en la legislación. La problemática no afecta solamente a La Delfina. La ley fue pensada para ordenar y fortalecer el funcionamiento de los más de 20 centros que desarrollan este tipo de terapias en Entre Ríos.

Sin embargo, mientras la reglamentación permanece pendiente, las instituciones continúan funcionando en un escenario de incertidumbre. Mantener un centro de equinoterapia implica mucho más que disponer de caballos y un espacio físico. La alimentación de los animales, los controles veterinarios periódicos, vacunas, desparasitaciones, análisis clínicos, seguros, infraestructura, mantenimiento de corrales y pistas, además del personal especializado, demandan inversiones constantes.

En el caso de La Delfina, la situación se agrava por las deudas acumuladas de algunas obras sociales, que aún adeudan prestaciones realizadas a fines del año pasado. La institución cuenta con numerosos voluntarios, pero tiene un empleado formal cuya remuneración, aportes y aguinaldo representan una obligación difícil de afrontar en el contexto actual. A eso se suma el desgaste natural de las instalaciones.

Postes, cercos, techos, madera y estructuras expuestas a la intemperie requieren reparaciones permanentes que muchas veces deben postergarse por falta de recursos. La equinoterapia reporta múltiples beneficios. “Se nos ha vuelto inmanejable”, resumió Schonhals al describir una realidad que golpea a gran parte del sector. La preocupación va más allá de las dificultades coyunturales. Desde La Delfina advierten que en los últimos años varios centros de equinoterapia de Entre Ríos dejaron de funcionar.

Aunque durante mucho tiempo la provincia fue considerada una referencia nacional por la cantidad de espacios dedicados a estas terapias y por el nivel de capacitación de sus equipos profesionales, hoy la continuidad de muchos proyectos está en riesgo. La propia asociación ha desarrollado durante años cursos de formación para profesionales y voluntarios, alcanzando incluso a participantes de otras provincias y de países vecinos como Chile.

Sin embargo, ese desarrollo histórico contrasta con la fragilidad económica que enfrentan actualmente las organizaciones. A lo largo de la entrevista, Schonhals planteó una crítica que atraviesa a distintas gestiones políticas. “Todos los gobiernos hablan de discapacidad, pero cuando llega el momento de resolver cuestiones concretas, las respuestas no aparecen”, expresó.

La dirigente recordó que el proyecto de regulación de la equinoterapia comenzó a impulsarse hace más de una década y que uno de los principales promotores fue su esposo, ya fallecido, quien trabajó activamente para que la actividad contara con reconocimiento legal. La sanción de la ley fue celebrada como un avance histórico. Sin embargo, para quienes sostienen los centros día a día, el proceso quedó inconcluso mientras no se implementen los mecanismos que permitan hacerla efectiva.

En Equinoterapia La Delfina necesitan ayuda Ante la ausencia de soluciones estructurales, La Delfina recurre permanentemente a actividades para recaudar fondos. Ventas de budines, pizzas, rifas, bingos, ferias y eventos comunitarios forman parte de una agenda permanente destinada a cubrir gastos básicos de funcionamiento. La estrategia permite sobrevivir, pero no alcanza para garantizar previsibilidad. “Vivimos organizando actividades.

A veces hasta sentimos que cansamos a la gente pidiendo colaboración, pero es la única manera que encontramos para seguir adelante”, reconoció Schonhals. El acompañamiento del municipio de Oro Verde, tanto en la actual gestión como en las anteriores, aparece como uno de los pocos respaldos institucionales sostenidos que ha recibido la entidad, principalmente mediante aportes de materiales e infraestructura.

Aunque históricamente la equinoterapia estuvo asociada a tratamientos para personas con discapacidad, en los últimos años La Delfina amplió significativamente su campo de acción. Actualmente trabajan con niños, adolescentes y adultos, incorporando intervenciones orientadas a trastornos de ansiedad, depresión, problemas de salud mental, adicciones y otras situaciones de vulnerabilidad.

El vínculo con el caballo, explican los profesionales, se convierte en una herramienta terapéutica capaz de favorecer aspectos físicos, emocionales y sociales de los pacientes. Por eso, detrás del reclamo por la reglamentación de la ley no solo aparece la preocupación por la supervivencia económica de las instituciones, sino también el temor a que cientos de personas pierdan el acceso a tratamientos que mejoran significativamente su calidad de vida.