viernes, 3 de julio de 2026
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Entre Rios

Comenzó el tramo final de la obra previa a la reapertura del Teatro Gualeguaychú

Tras completar el tendido de la capa de carbonilla y la fijación de 37 vigas nuevas traídas de Ubajay, comenzó el emplacado fenólico de la platea.

Publicado Por Diario El ArgentinoLectura 4 min
Comenzó el tramo final de la obra previa a la reapertura del Teatro Gualeguaychú - imagen de origen
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Claves

  • De esta manera, quedó todo dispuesto para el inicio del cerramiento del entarimado flotante, etapa que marca el tramo final de la obra previo a la reapertura del edificio.
  • El proyecto renovó toda la base ya que se colocaron 37 vigas multilaminadas nuevas de eucaliptus grandis sobre las cuales descansará el emplacado y entablonado.
  • Es, precisamente, sobre ese entramado que procederán a disponer las placas fenólicas que formarán la base definitiva sobre la cual se reinstalarán las tablas originales del piso.

Redacción EL ARGENTINO Avanza la recuperación del piso de la platea del Teatro Gualeguaychú, tras completar el tendido de una capa de carbonilla sobre toda la superficie destinada a prevenir el avance de la humedad y mantener seco el sector inferior de la sala. De esta manera, quedó todo dispuesto para el inicio del cerramiento del entarimado flotante, etapa que marca el tramo final de la obra previo a la reapertura del edificio.

La carbonilla, un carbón vegetal activado de estructura porosa, funciona como barrera natural contra la humedad y los malos olores en espacios reducidos; y sobre esa misma base se tendieron tres cañerías destinadas al paso de cables de electricidad y del sistema de sonido, dos reservadas para las instalaciones propias del teatro y una tercera para eventuales conexiones que requieran los espectáculos que allí se monten.

El proyecto renovó toda la base ya que se colocaron 37 vigas multilaminadas nuevas de eucaliptus grandis sobre las cuales descansará el emplacado y entablonado. Es, precisamente, sobre ese entramado que procederán a disponer las placas fenólicas que formarán la base definitiva sobre la cual se reinstalarán las tablas originales del piso. La reconstrucción estructural subterránea demandó un despliegue de logística e ingeniería complejo para un entorno patrimonial cerrado de estas características.

Los tirantes de madera elegidos para conformar la base portante —piezas enteras de doce metros de largo, veinticinco centímetros de espesor y nueve centímetros de ancho traídas especialmente desde un establecimiento forestal de Ubajay— debieron ser descargados de manera puramente manual en plena vía pública, justo frente a la fachada histórica del edificio.

Introducir estas estructuras masivas, cuyo peso individual ronda los 100 kilos, hacia el interior de la sala a través de los accesos principales y posicionarlas con precisión milimétrica sobre la platea representó un verdadero reto que requirió la fuerza coordinada de un equipo de operarios.

Se recuerda que, durante las obras de restauración del Teatro Gualeguaychú, los equipos municipales lograron retirar el piso completo de la sala principal tras el colapso estructural, y el dato clave es que se consiguió recuperar más del 80% de las tablas originales de pinotea para ser tratadas y recolocadas.

Concluida esa etapa, restará tender nuevamente las alfombras y ubicar las butacas en sus posiciones históricas, paso con el que quedará terminada la intervención y podrán reabrirse las puertas del Teatro Gualeguaychú. Para prevenir futuros deterioros vinculados a la humedad o la presencia de plagas, se incorporaron tres rejillas de ventilación que mantendrán aireado el espacio ubicado debajo del piso y permitirán realizar controles periódicos.

Acción para solucionar problemas pasados La obra se tornó necesaria tras el derrumbe parcial del piso original en uno de los sectores de la sala a mediados del año pasado, lo que llevó al Municipio a encarar una reconstrucción total que excede con creces la superficie afectada en un principio.

Fue una plaga del insecto xilófago Pentarthrum (conocido como gorgojo del parqué o escarabajo del parqué) la que provocó severos daños en el Teatro Gualeguaychú debido a que se trató de una acción prolongada por más de diez años la que debilitó los tirantes subterráneos y que causó el hundimiento del piso de la platea.

La duración del ciclo de vida de estos insectos, desde huevo hasta adulto, puede variar de uno a veinticinco años, lo que explica el deterioro “prolongado” y “lento” mencionado inicialmente, lo que significó al momento de la detección que su presencia masiva era un problema de larga data, presumiblemente entre diez y quince años, y una posible fuente continua de humedad subyacente que debía ser eliminada para un control efectivo.

Uno de los pilares invisibles, pero más determinantes de la obra es el protocolo de protección química aplicado a cada pieza de madera que ingresa al recinto. El tratamiento preventivo diseñado para inmunizar el soporte subterráneo contra el deterioro contempla la aplicación de tres manos consecutivas de un potente producto bactericida y preservador de uso industrial en ambas caras de los listones.

Posteriormente, las piezas reciben entre dos y tres capas adicionales de un revestimiento protector impregnante y barniz impermeabilizante de alta tecnología. Este doble escudo molecular sella los poros de la madera, garantizando una altísima resistencia a largo plazo frente a la humedad natural del subsuelo y blindando la estructura ante futuros ataques biológicos directos.

El Teatro Gualeguaychú es un edificio histórico de la ciudad y su recuperación representa no solo la restitución de un espacio cultural de primer orden, sino también la salvaguarda de un patrimonio arquitectónico que pertenece a toda nuestra comunidad.

Es por esto que estos trabajos exceden a una tarea de mantenimiento edilicio, ya que preserva un patrimonio arquitectónico que forma parte de la identidad cultural de la ciudad y garantiza condiciones de seguridad y confort para las próximas generaciones de espectadores.