Claves
- : La acusada admitió su responsabilidad en un juicio abreviado.
- La investigación permitió secuestrar droga, dinero en efectivo y un dispositivo de cobro electrónico utilizado en las transacciones.
- Cumplirá la pena bajo prisión domiciliaria por tener a su cargo una niña de siete años.
: La acusada admitió su responsabilidad en un juicio abreviado. La investigación permitió secuestrar droga, dinero en efectivo y un dispositivo de cobro electrónico utilizado en las transacciones. Cumplirá la pena bajo prisión domiciliaria por tener a su cargo una niña de siete años. Una mujer de 41 años fue condenada a cuatro años de prisión efectiva tras admitir su participación en la comercialización de estupefacientes en Concepción del Uruguay.
La sentencia fue homologada por el vocal de la Cámara de Apelaciones local, Rubén Chaia, en el marco de un acuerdo de juicio abreviado alcanzado entre la Fiscalía y la defensa. La imputada, identificada como María de los Ángeles Castro, reconoció haber vendido dosis fraccionadas de cocaína desde una vivienda ubicada en calle Labalta al 900, donde se desarrolló la investigación que permitió desarticular el punto de venta.
La causa se originó a partir de tareas de vigilancia realizadas por efectivos de la Policía de Entre Ríos y de la Prefectura Naval Argentina. Según consta en el expediente, los investigadores llevaron adelante seguimientos y registros fílmicos que permitieron documentar un importante movimiento de personas en horarios nocturnos, compatible con operaciones de narcomenudeo. El procedimiento clave se concretó el 20 de noviembre de 2025 mediante un allanamiento en el domicilio investigado.
Durante el operativo se secuestraron 12 envoltorios de cocaína con un peso total de 6,3 gramos, 78 mil pesos en efectivo, dos teléfonos celulares y un dispositivo de cobro electrónico utilizado para concretar transacciones con los compradores. La audiencia se desarrolló con la intervención del fiscal Eduardo Santo y de los abogados defensores Jair Gay y Emiliano Torran. En ese contexto, la acusada aceptó su responsabilidad penal y prestó conformidad con la pena propuesta por el Ministerio Público Fiscal.
Tras analizar el acuerdo, el juez Chaia resolvió imponer una condena de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de comercialización de estupefacientes en dosis fraccionadas directamente al consumidor. Si bien la pena es de cumplimiento efectivo, el magistrado dispuso que sea ejecutada bajo la modalidad de prisión domiciliaria. La decisión se fundamentó en que la condenada tiene a su cargo el cuidado de una niña de siete años y constituye el principal sostén de su grupo familiar.
En la resolución se ponderó especialmente el interés superior de la menor y la situación social de la mujer al momento de determinar las condiciones de cumplimiento de la condena. Asimismo, el tribunal resolvió eximirla del pago de la multa prevista por la Ley de Estupefacientes, al considerar acreditada una situación de vulnerabilidad económica.
Por último, se ordenó la destrucción de la droga secuestrada, el decomiso de los 78 mil pesos incautados —que serán destinados a programas provinciales vinculados a la prevención y lucha contra las adicciones— y la devolución de los teléfonos celulares y del dispositivo de cobro electrónico a la condenada.
Delta