Claves
- "Lo que pedimos es el pago de nuestros haberes por el trabajo que ya realizamos (...) y queremos recuperar nuestro puesto de trabajo.
- Estamos a disposición de la empresa para entrar a trabajar; que nos paguen y entramos a trabajar”, afirmó Zalazar.
- Es decir que siguen incumpliendo incluso con la palabra de ellos”.
"Lo que pedimos es el pago de nuestros haberes por el trabajo que ya realizamos (...) y queremos recuperar nuestro puesto de trabajo. Estamos a disposición de la empresa para entrar a trabajar; que nos paguen y entramos a trabajar”, afirmó Zalazar. El delegado de los trabajadores de Granja Tres Arroyos, Maximiliano Zalazar, se refirió a la situación que atraviesan por la falta de pago salarial y la planta paralizada, y anunció que comenzarán las asambleas para definir medidas de acción.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Zalazar sostuvo que “están jugando a provocar un desgaste con los compañeros, con los trabajadores; están haciendo un trabajo psicológico también porque muchos compañeros ya empezaron a buscar otro trabajo, se quieren ir o quieren auto-despedirse para irse porque no tenemos ninguna solución de nada y venimos semana a semana con promesas de supuestos pagos o supuestos arreglos para poder cobrar lo que nos adeudan y poder entrar a trabajar y todas las semanas nos encontramos con que se termina la semana y esas supuestas buenas noticias que había no se producen”.
Confirmó que “la empresa sigue cerrada como hace más de un mes, nos están adeudando dos meses de sueldo además de las cuotas alimentarias adicionales, y todo eso que cobramos” y agregó que “la semana pasada veníamos con una serie de manifestaciones, marchas, convocatorias en diferentes puntos de la ciudad, afuera de la empresa también, y hubo una reunión de la empresa con los sindicatos y parte del gobierno, que era una promesa que nos habían hecho”.
En ese marco, comentó que “yo como delegado antes participaba en las reuniones y ahora últimamente no quieren que participe porque hay una nueva conducción gremial y ellos dicen que ellos hacen la parte administrativa, la parte legal y que son los representantes de los compañeros; dicen que ellos tienen institucionalidad, entonces tienen que ser los que lleven adelante las negociaciones”.
“Por eso siempre estamos ahí a la espera de que el gremio nos notifique, que lo hace por WhatsApp y además la semana pasada hubo una asamblea donde les pidieron a los compañeros que no se manifiesten, que no hagan nada porque si no entorpeceríamos las negociaciones que tenía el gremio con la empresa”, agregó.
Ante ello, apuntó que “lo que nosotros vemos es que no hay ningún tipo de negociación, hay imposición por medio de la empresa a un acercamiento o a un supuesto depósito que iban a hacer para el día jueves o viernes, y tampoco lo hicieron. Es decir que siguen incumpliendo incluso con la palabra de ellos”.
Respecto del reclamo de los trabajadores, indicó que “lo que se está conversando es lo que pedimos todos, que es el pago de nuestros haberes por el trabajo que ya realizamos, el producto que ya se elaboró, que ya salió y que ya lo vendieron. Queremos el pago de eso y queremos recuperar nuestro puesto de trabajo. Nosotros estamos a disposición de la empresa para entrar a trabajar, que nos paguen y entramos a trabajar”.
Pese a que la planta hoy permanece cerrada, Salazar consignó que “la empresa siempre sostiene que ellos no se quieren ir, que no quieren cerrar, pero que por el momento no pueden sostener la empresa. Nosotros vemos que la empresa tiene siete plantas más, y a esta planta nos parece que la van a sostener hasta lo último porque es una de las que tiene certificaciones para exportar a varios lugares del mundo, que otros frigoríficos no las tienen”.
En este marco, advirtió que “la empresa está apostando a una reducción del personal en esta planta, pero con un desgaste para que sean los propios trabajadores los que se vayan.
La empresa juega al desgaste y que quede poco personal, porque ellos lo que le plantean al gobierno en las reuniones es que necesitan ocho millones de dólares para poder seguir con la actividad, pero teniendo esos ocho millones de dólares, abrirían recién dentro de 60 días, con una reinserción de los trabajadores de manera escalonada y que recién en enero o febrero del año 2027 se restablecería la producción normal”.
Respecto de la situación de las otras plantas de Tres Arroyos, indicó que “el frigorífico que tienen en Córdoba estaba en la misma situación que nosotros, pero ahí sí hubo compañeros que les mandaron telegramas de despidos y llegaron a un tipo de acuerdo, de un sistema de pago, impuesto por la empresa también, que volvieron a trabajar. Igualmente, ese sistema de pago que impuso la empresa ya lo incumplió y hubo fechas que no pagó.
La planta de Pilar, en Buenos Aires, está parada ahora por la falta de pagos también, y llegaron a un acuerdo que la empresa también incumplió. En Capitán Sarmiento lo mismo, pero la planta todavía no paró y en Wade II, que es lo que era el frigorífico Cresta Roja que compró Tres Arroyos, están en lo mismo: llegaron a un acuerdo de pago que la empresa esta semana ya incumplió y el viernes ya se cumplió una quincena, así que van con una quincena atrasada también de pagos”.
Ante este panorama, indicó que “la lucha que vienen llevando adelante los sindicatos, dicen que lo ideal es pelear por la vía judicial, y no están de acuerdo o no participan ni alientan el reclamo en las calles, en la ruta y demás. Ellos están haciendo todas las presentaciones, pero todos sabemos que la vía judicial demora mucho, mucho tiempo”.
Planteó asimismo que “llama la atención que nadie haga nada, que no nos dejan participar en las reuniones como era antes; vemos a los políticos importantes que están reuniéndose, que están empezando su campaña a metros de lo que es Granja Tres Arroyos, y no se arriman ni siquiera a ver cómo están los compañeros, qué necesitan, en qué pueden dar una mano. Es increíble cómo nadie se hace cargo o nadie intenta destrabar la situación y ver qué pasa”.
El delegado afirmó también que “no vemos que el problema sea del sector, nosotros conocemos cómo es el rubro y vemos otros frigoríficos que van avanzando a pasos agigantados en infraestructura, en ventas, en un montón de cuestiones, incluso en tomar gente, en tomar personal, y es increíble cómo Tres Arroyos, una empresa tan grande con 7.000 empleados en todo el país, pueda estar en esta situación. Por eso creemos que son malos manejos de los dueños, o jugadas para hacer visible como que están en una crisis”.
Por último, sobre la manifestación de este martes en el Monumento a Urquiza del ingreso a Concepción del Uruguay, sostuvo que “es porque no hay ninguna solución, ninguna respuesta y menos de pago. Por eso vamos a empezar a concentrarnos de nuevo, a hacer asambleas en estos lugares y ver las próximas acciones a seguir”.
La reunión se desarrolló en el Salón de los Escudos de Casa de Gobierno y fue encabezada por los presidentes de ambas comisiones, Gustavo Vergara (Juntos por Entre Ríos) y Juan Pablo Cosso (Más para Entre Ríos), con la participación de 15 senadores provinciales.
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