Claves
- La crisis en Granja Tres Arroyos sumó este viernes una nueva expresión de solidaridad en Concepción del Uruguay.
- Trabajadores de la planta La China, junto a vecinos y colaboradores, realizaron una olla popular destinada a asistir a las familias afectadas por el conflicto laboral que atraviesa la empresa avícola.
- La actividad se llevó adelante durante la noche en la intersección de Los Constituyentes e Hipólito Yrigoyen, donde numerosas personas compartieron una cena comunitaria mientras otras retiraron viandas para sus hogares.
La crisis en Granja Tres Arroyos sumó este viernes una nueva expresión de solidaridad en Concepción del Uruguay. Trabajadores de la planta La China, junto a vecinos y colaboradores, realizaron una olla popular destinada a asistir a las familias afectadas por el conflicto laboral que atraviesa la empresa avícola.
La actividad se llevó adelante durante la noche en la intersección de Los Constituyentes e Hipólito Yrigoyen, donde numerosas personas compartieron una cena comunitaria mientras otras retiraron viandas para sus hogares. La iniciativa fue posible gracias a una campaña solidaria impulsada por vecinos uruguayenses que desde hace semanas reúnen alimentos e insumos para acompañar a los empleados afectados por la crisis.
Los organizadores destacaron la importante participación de trabajadores de la planta La China y el permanente acompañamiento de la comunidad local. Según señalaron, las donaciones continúan llegando diariamente y permiten sostener acciones de asistencia destinadas a quienes atraviesan dificultades económicas por la situación laboral. Asimismo, adelantaron que la campaña solidaria continuará durante los próximos días con el objetivo de seguir brindando ayuda a las familias afectadas.
La olla popular se transformó así en un símbolo del respaldo comunitario hacia los trabajadores en medio de un escenario de incertidumbre que impacta sobre cientos de hogares de Concepción del Uruguay. El conflicto en Granja Tres Arroyos se remonta a febrero de 2025, cuando la empresa planteó un escenario financiero crítico y propuso una reducción salarial del 11 por ciento para evitar despidos masivos.
La propuesta contemplaba la eliminación de un plus salarial del 9 por ciento y un 2 por ciento correspondiente al presentismo, a cambio del compromiso empresarial de mantener los puestos de trabajo durante un año. Tras una votación interna, los trabajadores aceptaron la reducción con el propósito de preservar la actividad productiva y evitar cesantías.
Sin embargo, durante el transcurso de 2025 se concretaron alrededor de 350 desvinculaciones entre despidos y retiros voluntarios, mientras comenzaron a registrarse demoras en el pago de salarios. Durante 2026 la situación financiera de la firma continuó deteriorándose. Los trabajadores denunciaron retrasos en el pago de haberes, cuotas y vacaciones, con demoras que en algunos casos alcanzaron los 35 días.
En el marco de negociaciones desarrolladas ante la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos, la empresa propuso distintos esquemas de pago en cuotas para afrontar las obligaciones salariales. La tensión alcanzó uno de sus puntos más altos el pasado 26 de mayo, cuando la compañía resolvió cerrar la planta por tiempo indeterminado e impedir el ingreso del personal, una medida que fue interpretada por los trabajadores como un lockout patronal.
Según denunciaron desde el sector gremial, la empresa adeudaba gran parte de los salarios correspondientes a abril y la totalidad de los haberes de mayo. Mientras continúan las negociaciones, los representantes sindicales sostienen que los trabajadores realizaron reiteradas concesiones económicas para intentar sostener la producción y las fuentes laborales, rechazando las acusaciones empresariales que atribuyen la crisis a la actividad gremial.
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