sábado, 16 de mayo de 2026
Tu amigo en la noticia
Logo DeltaDelta
En vivo
Volver a portada
Entre Rios

Definen si Corvalán enfrentará un juicio por jurados o será juzgado por un tribunal técnico

El juez de Garantías, Ignacio Telenta, deberá resolver en los próximos días si aplica la nueva ley de juicios por jurados para un caso de tentativa de femicidio, o será un tribunal de jueces los encargados de juzgar al…

Publicado Por Diario El ArgentinoLectura 6 min
Definen si Corvalán enfrentará un juicio por jurados o será juzgado por un tribunal técnico - imagen de origen
Ver fuente original ↗

Claves

  • Pero en esta oportunidad, el juez de Garantías de Gualeguaychú, Ignacio Telenta, deberá resolver sobre una cuestión particular.
  • En octubre de 2025, el Senado de Entre Ríos aprobó una reforma a la Ley de Juicio por Jurados, vigente desde 2020.
  • Para la acusación fiscal, el caso se encuadra dentro de una tentativa de femicidio, que se originó en un contexto de violencia de género y tiene como agravante el daño físico y psicológico en la víctima.

Redacción EL ARGENTINO El próximo 28 de mayo se realizará la audiencia de elevación a juicio, donde el Juez de Garantías controla la acusación y la Investigación Penal Preparatoria (IPP), pero además determina la apertura o rechazo del juicio, la resolución sobre las pruebas y, de ser necesario, ordena correcciones o nulidades. Pero en esta oportunidad, el juez de Garantías de Gualeguaychú, Ignacio Telenta, deberá resolver sobre una cuestión particular.

En octubre de 2025, el Senado de Entre Ríos aprobó una reforma a la Ley de Juicio por Jurados, vigente desde 2020. Esta modificación, entre otras cuestiones, limitó la intervención de un jurado a delitos con penas máximas superiores a los 20 años, excluyendo las tentativas y otros casos como los abusos agravados, que antes entraban en la competencia.

Pero como el hecho que será llevado a debate, donde casi pierde su vida Carolina Huck, ocurrió cuando aún estaba vigente la ley anterior, es decir, no se había realizado la reforma, Telenta tendrá que resolver si el imputado de tentativa de femicidio, que enfrentará un pedido de pena de 15 años de cárcel, debe ser juzgado por un jurado o tendrá un juicio técnico.

Para la acusación fiscal, el caso se encuadra dentro de una tentativa de femicidio, que se originó en un contexto de violencia de género y tiene como agravante el daño físico y psicológico en la víctima.

El fiscal Jorge Gutiérrez culminó a mediados de abril la etapa investigativa y deberá exponer en esta audiencia de remisión cuáles son las pruebas que recolectó a lo largo de todos estos meses, donde se encuentra el material obtenido de los teléfonos celulares de ambos, que sostiene en parte la situación de violencia de género.

Para la acusación, el imputado tenía un plan claro: quitarle la vida a la mujer y en ese hecho están enfocados los esfuerzos de la Fiscalía, más allá que el destino y la buena praxis médica le salvaron la vida. Hay entrevistas, documentación médica, pericias psicológicas a ella, y psiquiátricas a Corvalán, pericias científicas del levantamiento de rastros en el lugar del hecho, la ubicación de manchas de sangre, distancia del disparo, presencia de pólvora en la ropa.

Todo forma parte de la prueba documental y testimonial. Un hecho imposible de olvidar Sin dudas fue el caso policial más significativo del 2025. Lo sucedido el domingo 24 de agosto en la casa de calle Gutenberg y La Rioja conmocionó a toda la ciudad. El sargento Mariano Corvalán le había disparado con su arma reglamentaria a su esposa Carolina Huck. Luego llamó al Comando Radioeléctrico contando lo sucedido y requiriendo una ambulancia.

Cuando el personal médico arribó al domicilio, él mismo ayudó a cargar a su esposa y antes que llegara el móvil de la Comisaría Cuarta, se disparó en la puerta de su casa. El panorama era trágico. Los dos estaban vivos, gravemente heridos ambos y parecían tener los minutos contados. Ella tenía una lesión abdominal y Corvalán se había disparado en el mentón. El proyectil ingresó por la parte baja de la mandíbula, en dirección ascendente, con orificio de salida en la parte frontal derecha. La ambulancia ya no estaba.

Había salido con Carolina rumbo al nosocomio. Fueron los mismos policías quienes asistieron a Corvalán y lo trasladaron en el móvil policial hasta el Hospital Centenario. Fueron intervenidos quirúrgicamente y ambos permanecieron en grave estado en Terapia Intensiva. Las expectativas de sobrevida eran poco optimistas para ambos y las siguientes 72 horas eran determinantes. El estado de salud del policía de 38 años y de su esposa de 31, era de extrema gravedad. Ella tenía una lesión toracoabdominal.

Se le extrajo el bazo y tenía comprometidos los pulmones. En tanto, Corvalán tenía una lesión cerebral, e incluso tuvo pérdida de masa encefálica. Pero transcurridas las primeras 24 horas, la situación cambió. Los dos mostraron estabilidad dentro de sus críticos pronósticos. El disparo que se ejecutó Corvalán había roto las meninges en el lóbulo frontal y gracias al trabajo que realizó el neurocirujano en la primera intervención se logró mantenerlo con vida.

Estuvo sedado para su adaptación al respirador mecánico y en ese primer día de internación mostró buenos parámetros bioquímicos y signos vitales. Una semana después del terrible hecho, y contra todos los pronósticos de recuperación, Carolina Huck y Mariano Corvalán, abandonaron la Terapia Intensiva y fueron trasladados a una sala común del Hospital Centenario para seguir con la recuperación.

Corvalán perdió un ojo, pero fue Huck la que se llevó la peor parte: durante su internación se confirmó que había sufrido “una sección completa de médula con paraplejia”, que le dejó una parálisis de ambos miembros inferiores. Desde septiembre, Carolina inició un proceso de recuperación en un centro de neurología y recuperación psicofísica en Galarza, en el cual tiene depositadas todas sus esperanzas para hacer frente a un futuro completamente diferente al que conocía.

Pero antes de hacer frente a ese proceso se reunió con el fiscal Gutiérrez y le contó todo lo sucedido en ese domingo de fines de agosto. La profesora de Educación Especial relató que ese día, Corvalán se levantó temprano para ir a trabajar, regresó pasado el mediodía para descansar porque por la noche volvía a trabajar en la Policía, mientras que ella se fue por la tarde a un cumpleaños.

Cuando regresó se puso a trabajar en unas tareas de sus alumnos que debía entregar y fue en ese contexto que comenzó la discusión que terminó en tragedia. Corvalán le recriminaba a ella que trabajaba mucho, pero esta situación se presentaba porque para ella era necesario para cubrir las necesidades económicas. Se le hacía imposible trabajar sólo por las mañanas, como el hombre pretendía.

Incluso, dos compañeras de trabajo, que también declararon en la causa, ratificaron esto, que las discusiones giraban en torno a lo económico y la crianza de su hija de 5 años. Corvalán fue el primero de ambos en dejar el Hospital Centenario. A la semana de haber sido operado de urgencia y de permanecer las primeras horas en un coma, salió de la Terapia Intensiva y siete días después dejó la sala común donde había sido alojado.

Desde entonces permanece en la Comisaría del Menor y Violencia Familiar con prisión preventiva. Por Luciano Peralta