Claves
- Invitados en el programa Haceme la Segunda, contaron cómo nació este proyecto que combina tradición, historia y sabores típicos.
- Actualmente participan de distintas ferias, entre ellas la Feria Franca de Concepción del Uruguay, donde cada sábado ofrecen sus elaboraciones artesanales y mantienen un contacto directo con vecinos y turistas.
- También producen dulces, prepizzas, miel, huevos y otras especialidades que preparan sin conservantes ni aditivos.
Invitados en el programa Haceme la Segunda, contaron cómo nació este proyecto que combina tradición, historia y sabores típicos. Actualmente participan de distintas ferias, entre ellas la Feria Franca de Concepción del Uruguay, donde cada sábado ofrecen sus elaboraciones artesanales y mantienen un contacto directo con vecinos y turistas.
“Lo que más nos interesa es que se conozca la cultura de los alemanes del Volga”, explicó Ariel, quien además de dedicarse a la gastronomía investiga y difunde la historia de esta colectividad que tuvo una fuerte presencia en Entre Ríos. Entre sus productos se destacan la tradicional torta alemana, el strudel de manzana, los kreppel, la torta de 80 golpes y las empanadas alemanas conocidas como kraut pirok, elaboradas con carne y repollo dentro de una masa de pan casera.
También producen dulces, prepizzas, miel, huevos y otras especialidades que preparan sin conservantes ni aditivos. Graciela, por su parte, es la encargada de gran parte de la producción. “Todos los días estamos cocinando. Hay pedidos durante la semana y además preparamos todo para las ferias”, comentó. Más allá de la gastronomía, ambos buscan mantener vivas las costumbres de sus antepasados.
Participan de encuentros culturales, escuchan música tradicional alemana, practican el idioma y promueven el conocimiento de la historia de los alemanes del Volga en Entre Ríos. Durante la entrevista recordaron que esta comunidad llegó a la Argentina a partir de 1878, luego de haber vivido durante generaciones en la región del río Volga, en Rusia. Muchas de sus costumbres, recetas y dialectos se conservaron en las aldeas entrerrianas y hoy siguen formando parte de la identidad de numerosas familias.
“Cuando la gente prueba una comida y nos cuenta que se acuerda de su abuela o de su infancia, sentimos que estamos logrando nuestro objetivo”, expresó Graciela. De hecho, relataron que en más de una oportunidad algunas personas se emocionaron hasta las lágrimas al reencontrarse con sabores que creían olvidados.
Delta