Claves
- Desde la UFI 9 de Baradero indicaron que la denuncia se realizó el 4 de mayo.
- El hecho ocurrió en la zona de islas del delta del Paraná que se ubican dentro del partido, “un lugar bastante complejo en cuanto a la ubicación y la poca o casi nula cantidad de gente que vive en la zona”.
- Desde la fiscalía detallaron que se está trabajando en la investigación y que “se dispusieron algunas medidas que restan finalizar y se tomaron algunas declaraciones y hay otras previstas”.
Productores del partido bonaerense de Baradero denunciaron en las últimas horas un aumento sostenido de inseguridad rural en el municipio, con cinco hechos confirmados la semana pasada y otro a principio del mes, que impactó por su magnitud: la desaparición de 700 animales en la zona de las islas. Desde la UFI 9 de Baradero indicaron que la denuncia se realizó el 4 de mayo.
El hecho ocurrió en la zona de islas del delta del Paraná que se ubican dentro del partido, “un lugar bastante complejo en cuanto a la ubicación y la poca o casi nula cantidad de gente que vive en la zona”. Desde la fiscalía detallaron que se está trabajando en la investigación y que “se dispusieron algunas medidas que restan finalizar y se tomaron algunas declaraciones y hay otras previstas”.
Al respecto, el vicepresidente de la Sociedad Rural local, Pablo Roller, relató que la desaparición de los animales se constató cuando los veterinarios se acercaron a dicho campo para realizar la vacunación contra la aftosa. Allí, se dieron cuenta de que había 700 animales menos, de un rodeo de 1.300.
Roller comentó que en la zona del delta del Paraná se práctica desde hace muchos años la ganadería y hay productores que cuentan con mucha superficie y una gran cantidad de animales y que, por este hecho, se dispararon todas las alarmas. “Se armó un revuelo bárbaro, porque estuvieron una semana entera, toda la policía de Baradero, Zárate y San Pedro, parando a barcos, camiones, en lugares de carga, constatando marcas y no encontraron nada”, dijo Roller.
Para Roller, este hecho le deja la sensación de que la zona “es tierra de nadie, porque para mover esa cantidad de animales, hace falta cargar por lo menos tres barcos y 20 camiones y nunca nadie los paró ni hizo nada”. Pero volviendo al llano, y a productores más ligados a la entidad, el dirigente detalló que, solo durante la semana pasada, “hubo cinco hechos de entradera en los campos” en el partido bonaerense.
“A un productor le robaron 200 metros de alambre y una tranquera; a otro le entraron en la casa y se llevaron electrodomésticos; a otro le entraban los galpones y le sacaron herramientas; a otro le robaron baterías; y ayer, a un ganadero, le robaron y faenaron tres vacas. Ya le robaron 15 veces desde que está acá”, puntualizó Roller. En este sentido, el dirigente sostuvo que “la policía rural no tiene medios para hacer frente a esta situación. Apenas tiene un patrullero para recorrer 600 kilómetros de caminos.
No tiene efectivos: si se largan a recorrer, tienen que cerrar el destacamento. Además, los caminos están destruidos, detonados. Es una sensación de abandono y cuando empieza esa sensación, comienzan a pulular todos estos tipos que hay dando vueltas, los delincuentes y termina como terminamos la semana pasada: con cinco hechos delictivos en los campos”. Pero otro caso singular es lo que le ocurrió a Eduardo Palacios, productor ganadero de Baradero, que ayer sufrió el 15° robo desde que produce en la zona.
En este caso, le robaron cuatro novillos de entre 200 y 300 kilos, los cuales fueron faenados en un campo vecino. “Anoche, entre las 2 y las 5 de la madrugada, me sacaron los animales.
La forma de operar es igual a las últimas veces: el mismo lugar donde me cortan los alambrados para entrar, cómo trabajan en las tranqueras y los corrales, cómo entran en los campos de los vecinos… Después se llevaron los animales a un montón que queda a 600 metros, los ataron y los carnearon y después pasaron con un auto y un carro enganchado y se llevaron todo”, relató Palacios a Clarín Rural.
Según comentó, en su campo a la vera de la ruta 9, donde ahora explota un feedlot, ya hace años que viene sufriendo delitos. “A veces los robos eran una vez por semana, una vez cada 15 días, una vez por mes… Cualquier cosa que producía, me lo robaban: tenía un criadero de cerdos y me robaron lechones; tenía ovejas y me carnearon las ovejas; ahora tengo terneros y novillos a corral, y un día se llevan dos, otros tres, así todo el tiempo”, sostuvo.
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