Claves
- “Lo ocurrido en Concepción del Uruguay no puede minimizarse, relativizarse ni esconderse detrás de una simple discusión política.
- “La democracia no se construye solamente en las urnas.
- Se construye todos los días a través del respeto, la tolerancia y la aceptación de las diferencias.
“Lo ocurrido en Concepción del Uruguay no puede minimizarse, relativizarse ni esconderse detrás de una simple discusión política. Como mujer, como abogada y como Diputada provincial, expreso mi más profunda solidaridad con la Concejal Karina Percara, quien denunció haber sido víctima de amenazas, agravios y violencia política por parte del intendente José Lauritto durante un acto oficial”, sostuvo.
“Cuando una representante elegida por el pueblo es intimidada por ejercer su función de control, no estamos frente a un episodio menor: estamos frente a un hecho de enorme gravedad institucional que afecta los valores más básicos de la convivencia democrática”, aseveró. “La democracia no se construye solamente en las urnas. Se construye todos los días a través del respeto, la tolerancia y la aceptación de las diferencias.
Por eso resulta inadmisible permitir que estos hechos sigan ocurriendo, más aún cuando provienen de quienes tienen la responsabilidad institucional de dar el ejemplo”, dijo. “Tratar de ‘loquita’ a una concejal, desacreditar su rol y advertirle públicamente que ‘se cuide’ no son exabruptos aislados ni frases desafortunadas: son expresiones de una cultura política autoritaria que todavía cree que el poder puede ejercerse desde el apriete, el miedo y la humillación”, enfatizó.
“Lo más preocupante es que estas conductas revelan una intolerancia cada vez más peligrosa hacia quienes cumplen funciones de control. Parece molestar la mujer que habla, que cuestiona, que investiga y que no se calla frente al poder. Sin embargo, vale recordar que los concejales no están para obedecer al Ejecutivo, sino para representar a los vecinos y controlar la gestión municipal, tal como lo establece claramente la Ley de Municipios Nº 10.027”, aseguró.
“Pretender silenciar o intimidar a quien ejerce esa responsabilidad no es solamente un ataque personal: es un ataque directo al funcionamiento republicano de las instituciones”, señaló. “Como mujer del Derecho y legisladora de un Estado democrático, no puedo ni debo dejar de expresar mi profunda preocupación frente a estos lamentables sucesos de violencia política y de género.
Hemos trabajado mucho como sociedad para consolidar una Democracia basada en el respeto como para aceptar ahora que algunos dirigentes crean que la agresión puede reemplazar al diálogo o que la soberbia puede imponerse sobre las instituciones. La democracia necesita dirigentes capaces de convivir con la crítica, no funcionarios que reaccionen con hostilidad frente a quienes piensan distinto”, expresó.
“Y llama profundamente la atención que aquellos que se presentan permanentemente como paladines de la igualdad y defensores de los derechos sean muchas veces los primeros en transgredirlos cuando alguien se anima a cuestionarlos. No solo se olvidan de las leyes que impulsaron y dicen defender —como la propia Ley de Municipios Nº 10.027— sino que además actúan como si las instituciones fueran un estorbo para sus intereses políticos”, manifestó.
“Evidentemente, el desconcierto político, la desesperación y la perdida de rumbo los están llevando, mediante estas aberraciones institucionales, a mostrar sin máscaras ni filtros, su verdadera esencia. Frente a eso, el silencio nunca puede ser una opción. De este modo debemos reafirmar con firmeza nuestro compromiso con la Democracia, el respeto institucional y la defensa irrestricta de quienes ejercen sus funciones con responsabilidad y valentía”, concluyó. (APFDigital)
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