jueves, 2 de julio de 2026
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Entre Rios

El consumo en Entre Ríos no logra despegar: caen las ventas de alimentos, leches y carnes

El dato es contundente: las ventas en supermercados de Entre Ríos vienen en picada a la par que se deteriora el poder adquisitivo de los salarios.

Publicado Por R2820Lectura 8 min
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Claves

  • La facturación de los supermercados entrerrianos es hoy 75.754 millones de pesos menor a la de 2023 y cada trabajador registrado dejó de percibir, en el mejor de los escenarios, más de un millón y medio de pesos.
  • El dato central del informe es contundente: las ventas en supermercados de Entre Ríos acumuladas entre enero y abril de 2026 muestran una caída del 6 por ciento respecto del mismo período de 2025.
  • Pero la comparación se vuelve más severa cuando se extiende la mirada hacia atrás.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre datos de abril de 2026 confirma que el consumo en las grandes superficies de la provincia continúa deprimido y que los salarios registrados en el sector privado siguen sin recuperar el poder adquisitivo perdido desde noviembre de 2023. La facturación de los supermercados entrerrianos es hoy 75.754 millones de pesos menor a la de 2023 y cada trabajador registrado dejó de percibir, en el mejor de los escenarios, más de un millón y medio de pesos.

El informe sectorial del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), difundido en junio de 2026 con datos actualizados a abril de ese año, describe un cuadro de estancamiento persistente en el consumo de la provincia de Entre Ríos.

El trabajo cruza la Encuesta de Supermercados que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) con la información sobre salarios registrados que produce el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), y permite reconstruir con precisión la magnitud del deterioro que atraviesan los hogares entrerrianos desde fines de 2023.

Según el relevamiento, en abril de 2026 la Encuesta de Supermercados trabajó sobre un panel ampliado de 94 empresas con 3.151 bocas de expendio distribuidas en todo el país, de las cuales 104 corresponden a la provincia de Entre Ríos. El universo analizado incluye a las grandes cadenas que cuentan con al menos un local de 200 metros cuadrados o con una superficie total superior a ese umbral, lo que permite captar el comportamiento de uno de los principales canales comerciales formales de la provincia.

El dato central del informe es contundente: las ventas en supermercados de Entre Ríos acumuladas entre enero y abril de 2026 muestran una caída del 6 por ciento respecto del mismo período de 2025. Pero la comparación se vuelve más severa cuando se extiende la mirada hacia atrás. Contra el mismo cuatrimestre de 2023, el retroceso es del 26,6 por ciento, y frente a 2022 la caída alcanza el 16,6 por ciento.

Traducido a pesos constantes de abril de 2026, la diferencia entre lo que facturaron los supermercados entrerrianos en el primer cuatrimestre de este año y lo que facturaron en el mismo período de 2023 asciende a 75.754 millones de pesos menos. Es, en los propios términos del informe, una fotografía de la magnitud de la contracción del consumo popular en la provincia. El comportamiento mensual confirma la tendencia.

En abril de 2026 el promedio móvil anual de las ventas mostró un nuevo deterioro del 0,71 por ciento respecto del mes anterior. En la comparación interanual con estacionalidad, la caída fue del 8,1 por ciento, del 17,6 por ciento frente a 2024 y del 25,8 por ciento por debajo del nivel de abril de 2023. En términos de facturación, esto implica que en abril de 2026 se vendió 4.665 millones de pesos menos que en abril de 2025, y 18.421 millones de pesos menos que en abril de 2023, siempre a precios de abril de 2026.

El informe utiliza como referencia noviembre de 2023 -el mes en que se realizó la última elección presidencial y arrancó el actual ciclo económico- para trazar la serie de la media móvil anual de ventas. El pico de ese indicador se ubicó en 72.089,76 millones de pesos en noviembre de 2023. En abril de 2026 el mismo indicador se desplomó a 53.790,84 millones, una caída que ilustra con claridad el sendero descendente del consumo entrerriano en los últimos dos años y medio.

El desagregado por rubros que presenta CEPA permite identificar con precisión dónde golpeó más fuerte el ajuste. En el capítulo de alimentos, el almacén -que incluye pan y cereales, aceites, grasas y manteca, azúcar, dulces y chocolates, entre otros productos- sufrió una caída del 4,6 por ciento respecto de 2025 y se ubica 28,9 por ciento por debajo de 2023. Los lácteos retrocedieron 1,5 por ciento en la comparación interanual y acumulan una pérdida del 18,1 por ciento frente a 2023.

Las carnes, uno de los rubros más sensibles al bolsillo familiar, cayeron 9,7 por ciento interanual y se mantienen 22,5 por ciento por debajo de los niveles de hace tres años. No todos los rubros alimentarios muestran el mismo signo. La verdulería y frutería fue la única categoría que logró superar los valores de 2023, con una suba del 6,5 por ciento frente a 2025 y del 15 por ciento respecto de 2023.

La panadería también mostró un comportamiento levemente positivo en la comparación interanual, con una suba del 0,1 por ciento frente a 2025, aunque todavía se ubica 2,9 por ciento por debajo de 2023. Fuera de la góndola de alimentos, el deterioro es más marcado. Bebidas registró la mayor caída de todo el relevamiento: 9,5 por ciento interanual y 40 por ciento por debajo de 2023. Rotisería cayó 12,7 por ciento frente a 2025 y 27,5 por ciento respecto de 2023.

Los artículos de limpieza y perfumería retrocedieron 11 por ciento interanual y 32,4 por ciento contra 2023. La indumentaria y el calzado mostraron una caída interanual más moderada, del 1,4 por ciento, pero acumulan un 9,7 por ciento de retroceso frente a 2023.

Y los electrónicos y artículos para el hogar cayeron 10 por ciento respecto de 2025, con una pérdida acumulada del 26,7 por ciento frente a 2023 y del 19,4 por ciento frente a 2022, lo que da cuenta de un deterioro sostenido en la renovación de bienes durables por parte de las familias entrerrianas. La segunda parte del informe pone el foco en la evolución de los salarios registrados del sector privado en Entre Ríos, y ofrece una explicación directa del derrumbe en el consumo.

Según CEPA, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024 los trabajadores registrados perdieron 6,8 por ciento de su poder adquisitivo, medido a partir del promedio móvil anual de los salarios reales deflactados por el Índice de Precios al Consumidor oficial del INDEC. Hacia fines de 2024 y comienzos de 2025 se observó una recuperación parcial, pero en marzo de 2026 -el último dato disponible al momento del informe- los ingresos todavía se ubicaban 0,5 por ciento por debajo del nivel de noviembre de 2023.

El dato se vuelve más grave si se utiliza una canasta de inflación alternativa. CEPA repitió el cálculo utilizando la serie de precios que surgiría de actualizar la canasta del IPC con la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018 -una actualización que, señala el informe, reclama el Fondo Monetario Internacional, dado que la canasta vigente que usa el INDEC para medir la inflación todavía está construida sobre la ENGHo 2004-2005-.

Con ese criterio, los salarios entrerrianos no muestran ninguna recuperación y en marzo de 2026 se mantienen 10,1 por ciento por debajo de noviembre de 2023. El informe destaca que esta segunda serie salarial, la que incorpora la canasta ENGHo 17/18, muestra una correlación mucho más fuerte con la caída real de las ventas en supermercados que la serie con el IPC general.

Mientras las ventas cayeron 12,4 por ciento entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024, y se mantienen 25,1 por ciento por debajo del nivel de noviembre de 2023 hacia marzo de este año, el salario medido con el IPC vigente prácticamente no reflejaba ese derrumbe. La serie ajustada por ENGHo, en cambio, sí lo explica. CEPA avanzó también sobre una estimación en pesos de lo que representó esa pérdida de poder adquisitivo para cada trabajador registrado del sector privado entrerriano.

Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, y a precios de marzo de 2026, cada trabajador dejó de percibir aproximadamente 1.446.660 pesos si el cálculo se realiza con el IPC vigente del INDEC, y hasta 4.681.595 pesos si se utiliza el IPC con la canasta ENGHo 17/18.

Multiplicada esa pérdida individual por el total de trabajadores registrados en el sector privado de la provincia -135.567 personas según los datos de marzo de 2026-, la masa salarial que dejaron de percibir en conjunto los entrerrianos equivale a entre 196.119 millones de pesos, con el IPC vigente, y 664.669 millones de pesos, con el IPC ENGHo 17/18.

El informe cierra su análisis con un dato que sintetiza el círculo entre salarios y consumo: la variación de las ventas en los supermercados de la provincia entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, medida a precios de marzo de 2026, acumula una caída de 308.624 millones de pesos. Las conclusiones del trabajo de CEPA no dejan margen para matices. El consumo en supermercados de Entre Ríos, luego de dos años y medio del actual esquema económico, todavía no logra recomponerse ni siquiera parcialmente.

La caída acumulada del 26,6 por ciento frente a 2023 y del 16,6 por ciento frente a 2022 muestra que el retroceso no fue un fenómeno puntual de un mes o de una estacionalidad particular, sino una tendencia sostenida en el tiempo.

La correlación que el propio informe establece entre la pérdida de poder adquisitivo salarial -sobre todo cuando se la mide con una canasta de precios actualizada- y la caída de las ventas en supermercados confirma un diagnóstico que distintos sectores productivos y comerciales de la provincia vienen señalando desde hace meses: la recuperación del consumo masivo en Entre Ríos depende, en primer término, de que los salarios registrados recompongan el terreno perdido desde noviembre de 2023.

Mientras eso no ocurra, el informe de CEPA sugiere que las grandes superficies comerciales de la provincia seguirán facturando muy por debajo de los niveles que supieron tener apenas tres años atrás. Fuente: Análisis