Claves
- La iniciativa, impulsada por el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (COPNAF), apunta a brindar contención temporal a niños de entre 0 y 2 años mientras se define su situación legal.
- La funcionaria remarcó que se trata de una medida excepcional que prioriza el entorno familiar por sobre la institucionalización.
- En ese sentido, señaló que los bebés son alojados en hogares previamente evaluados, donde permanecen de manera transitoria hasta que se resuelva su situación.
El programa de familias de abrigo en Entre Ríos se consolida como una herramienta clave en la protección de la primera infancia, con un enfoque centrado en garantizar el cuidado familiar de bebés que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. La iniciativa, impulsada por el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (COPNAF), apunta a brindar contención temporal a niños de entre 0 y 2 años mientras se define su situación legal.
En diálogo con Elonce, la subdirectora de Cuidados Alternativos para las Infancias, Noelia Buchols, explicó el alcance del programa: “Es un programa provincial que trabajamos en todos los departamentos de la provincia, que tiene como objetivo el alojamiento de los niños de 0 a 2 años que, por diferentes motivos, por diferentes vulneraciones, no han podido continuar viviendo con su familia de origen”.
La funcionaria remarcó que se trata de una medida excepcional que prioriza el entorno familiar por sobre la institucionalización. En ese sentido, señaló que los bebés son alojados en hogares previamente evaluados, donde permanecen de manera transitoria hasta que se resuelva su situación. Uno de los aspectos centrales del programa es su carácter temporal. Las familias que participan deben tener en claro que no se trata de una instancia adoptiva, sino de un acompañamiento durante un período determinado.
"Los bebés no van a estar mucho tiempo con ellos, sino hasta que puedan regresar con sus familias de origen si están dadas las condiciones o bien se inicien en el camino de la declaración de adoptabilidad”, explicó Buchols. Por su parte, la presidenta del COPNAF, Clarisa Sack, destacó que este requisito es clave para garantizar el correcto funcionamiento del programa. “Uno de los requisitos es que no pueden estar inscriptos dentro del registro de adoptantes y es una actividad solidaria.
Uno cuida y dispone del tiempo para poder darle amor, cuidado”, afirmó. Además, Sack subrayó que el proceso de admisión incluye entrevistas y evaluaciones específicas. “Hay un proceso de admisión posterior a la inscripción, con entrevistas con el equipo técnico donde uno de los temas más charlados es lo transitorio del paso del bebé por la casa”, indicó.
El funcionamiento del programa implica que los bebés viven de manera continua con las familias de abrigo desde el momento en que se dispone la medida de protección excepcional. “Ellos viven con las familias de abrigo. Desde el momento que no pueden vivir más con sus familias de origen, se toma una medida de protección excepcional”, explicó Buchols. El tiempo de permanencia puede variar según cada caso. “Hay familias que en 90 días muestran los cambios necesarios para que este bebé pueda volver a vivir con ellos.
Hay otras que necesitan una segunda medida de 90 días”, agregó. Sin embargo, en situaciones donde no se logra la revinculación, se inicia otro proceso. “Hay bebés que no pueden regresar al sistema familiar. Entonces, inician el proceso de declaración de adoptabilidad en donde intervienen otros actores como la Justicia y el Registro Único de Adoptantes”, precisó la funcionaria.
Uno de los logros más destacados del programa es su crecimiento en los últimos años, lo que permitió reducir la cantidad de bebés alojados en instituciones. “Actualmente tenemos 16 bebés en 15 familias, porque una familia tiene dos hermanitas”, informó Buchols. “Cuando nosotros asumimos en diciembre de 2023 teníamos solo cinco bebés en el programa y lo fuimos trabajando para ampliarlo”, sostuvo. En ese sentido, la funcionaria fue contundente: “Queremos decir con esto que son menos bebés en instituciones.
Porque la otra opción es la institución y para nosotros qué mejor que los bebés vivan en familia”. El programa contempla una asistencia económica destinada a cubrir los gastos básicos de crianza, aunque no constituye un salario. “Si la familia lo requiere, entendemos que es la mejor manera de colaborar para aquellos gastos necesarios en cuanto a la crianza: pañales, leche”, explicó Sack.
En cuanto al monto, precisó que “son un porcentaje de dos salarios mínimos vitales y móviles”, lo que permite acompañar a las familias en el cuidado diario de los niños. Para formar parte del programa, existen requisitos específicos. Entre ellos, se destacan ser mayor de 25 años, no estar inscripto en el Registro Único de Adoptantes, no tener antecedentes penales, acreditar domicilio en Entre Ríos y contar con ingresos estables.
Ante la consulta sobre la posibilidad de familias monoparentales, la respuesta fue clara: “Sí, está bien”, confirmaron, ampliando así el universo de posibles postulantes. “De momento no estamos teniendo bebés en lista de espera. Sí tenemos muchas familias inscriptas y en proceso de evaluación”, indicó Buchols. No obstante, el desafío se mantiene en otras franjas etarias. “En la franja de 0 a 12 años hay 228 niños en residencias y hay una cifra similar en adolescentes”, advirtió Sack.
En ese contexto, la presidenta del COPNAF hizo un llamado a la comunidad: “Siempre alentamos a que las personas puedan inscribirse al registro, se animen a adoptar y se animen a adoptar a niños grandes también. Son los que más necesitan hoy una familia”. El programa, que comenzó en 2018, actualmente se enfoca en niños de 0 a 2 años, aunque ya se proyecta su ampliación. “Estamos trabajando y pensando en próximamente avanzar en más franja etaria”, adelantaron.
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