Claves
- La economía entrerriana cerró 2025 con un crecimiento interanual del 1,2%, impulsada principalmente por las cadenas agroindustriales.
- Sin embargo, un informe del Consejo Empresario de Entre Ríos advierte que el ritmo de expansión perdió fuerza hacia fines del año y que persisten señales de debilidad en el mercado laboral.
- Pese a los números positivos, el informe señala que las mejoras observadas durante el año fueron perdiendo intensidad, reflejando una desaceleración del crecimiento hacia el cierre del período analizado.
La economía entrerriana cerró 2025 con un crecimiento interanual del 1,2%, impulsada principalmente por las cadenas agroindustriales. Sin embargo, un informe del Consejo Empresario de Entre Ríos advierte que el ritmo de expansión perdió fuerza hacia fines del año y que persisten señales de debilidad en el mercado laboral.
Según el Indicador Sintético de Actividad Económica de Entre Ríos (ISAEER), elaborado por la Dirección General de Estadísticas y Censos de la provincia, la actividad registró en diciembre de 2025 un crecimiento interanual del 1,2%, manteniendo la tendencia positiva iniciada a fines de 2024 y acompañando el desempeño de la economía nacional.
Pese a los números positivos, el informe señala que las mejoras observadas durante el año fueron perdiendo intensidad, reflejando una desaceleración del crecimiento hacia el cierre del período analizado. En el sector agroindustrial, los datos de marzo de 2026 mostraron resultados dispares. La molienda de trigo creció un 6,7% interanual y la de soja un 2,1%, mientras que la molienda de arroz cayó un 15% respecto del mismo período del año anterior.
Este último dato adquiere relevancia debido a que Entre Ríos concentra más del 70% de la actividad arrocera nacional. Uno de los sectores más afectados fue la industria aceitera, que registró una caída interanual del 46%. El informe atribuye esta retracción a una combinación de factores, entre ellos una menor disponibilidad de materia prima, mayores costos de producción y cambios en los incentivos vinculados a las exportaciones.
La producción avícola volvió a destacarse como uno de los motores de la economía provincial. Entre Ríos concentró el 52% de la faena avícola nacional y registró un crecimiento interanual del 9%. También la actividad porcina mostró un fuerte dinamismo, con un incremento del 23% en la faena. En contraste, la faena bovina experimentó una caída del 8%, en línea con la tendencia nacional y vinculada a la reducción del stock ganadero tras diversos eventos climáticos adversos.
Los indicadores asociados al consumo y la producción también exhibieron resultados positivos. El consumo de energía eléctrica aumentó un 1%, mientras que el consumo de gas creció un 10% interanual. Asimismo, el consumo total de combustibles registró una suba del 7%, impulsada principalmente por una mayor demanda de gasoil grado 3.
A su vez, el patentamiento de vehículos mostró una mejora del 2% respecto de igual período del año anterior, favorecido por una mayor estabilidad macroeconómica y mejores condiciones de financiamiento. Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es la evolución del mercado laboral formal. El empleo asalariado privado registrado mostró una caída interanual del 1% en marzo de 2026, reflejando un escenario de estancamiento y escasa generación de nuevos puestos de trabajo.
El informe concluye que la economía entrerriana mantiene una trayectoria positiva apoyada principalmente en sus principales cadenas agroindustriales. Sin embargo, advierte que la debilidad del empleo formal y las dificultades que atraviesan algunos sectores industriales obligan a observar con cautela la evolución de la actividad durante los próximos meses.
En ese sentido, sostiene que la consolidación del crecimiento dependerá de la recuperación de los sectores más rezagados, la estabilidad de los costos de producción y la capacidad de sostener la inversión y el empleo en un contexto económico que continúa presentando importantes desafíos.
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