El Gobierno nacional anunció obras viales y menos de dos semanas después recortó partidas millonarias
Entre las partidas afectadas aparecen numerosas obras viales en rutas nacionales que apenas días antes habían sido presentadas por el propio Gobierno...

El pasado 11 de mayo se publicó en el Boletín Oficial de la República Argentina la Decisión Administrativa 20/2026, mediante la cual el Gobierno nacional dispuso una reasignación de partidas presupuestarias por aproximadamente $2,4 billones. La medida, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, implicó recortes en áreas sensibles como salud, educación, seguridad, programas sociales e infraestructura. Entre las partidas afectadas aparecen numerosas obras viales en rutas nacionales que apenas días antes habían sido presentadas por el propio Gobierno como proyectos “prioritarios” o en plena ejecución durante el informe brindado por Adorni en la Cámara de Diputados. El contraste llamó la atención debido a que muchas de las obras mencionadas el 29 de abril en el Informe 145 de la Jefatura de Gabinete sufrieron fuertes recortes presupuestarios menos de dos semanas después. Uno de los casos más notorios corresponde a la Ruta Nacional 38. Allí el Ejecutivo informó que la obra de rehabilitación y mantenimiento de la Malla 441 se encontraba “en ejecución”, con un avance físico del 25,74% y financiamiento previsto hasta marzo de 2028. Sin embargo, posteriormente se le aplicó un recorte de más de $4.257 millones. Situación similar ocurrió con la Ruta Nacional 3, donde la construcción de la autopista entre San Miguel del Monte y Gorchs figuraba entre las “Obras en Ejecución Priorizadas”, con un avance del 40,07%. Aun así, el proyecto sufrió una quita superior a los $6.442 millones. También la Ruta Nacional 5, en el tramo Mercedes – Variante Suipacha, considerada prioritaria y con un avance físico del 30,41%, recibió un recorte de más de $6.748 millones. En el caso de la Ruta Nacional 40, el Gobierno había destacado la continuidad de la Autopista Tramo Sur, financiada parcialmente con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Pese a ello, se dispuso una reducción presupuestaria superior a los $2.025 millones. Entre las obras afectadas también aparece la Ruta Nacional 12, uno de los corredores más importantes de la región mesopotámica. Durante su exposición en Diputados, el jefe de Gabinete había resaltado el alto grado de ejecución de las tareas de recuperación y mantenimiento sobre esta ruta, indicando un avance del 92,60% para la Malla 513C en Entre Ríos y del 97,20% para la Malla 535 en Corrientes. No obstante, ambas obras fueron alcanzadas por fuertes recortes: más de $6.265 millones para la Malla 513C y otros $705 millones para la Malla 535. El tramo afectado en Entre Ríos comprende aproximadamente 150 kilómetros entre el acceso a General Galarza y la intersección con la Ruta Nacional 131 y la Ruta Provincial 32, en cercanías de Crespo y Nogoyá, atravesando los departamentos Gualeguay, Tala y Nogoyá. La Ruta Nacional 11 también figura entre las obras alcanzadas por los ajustes. En el informe oficial se detallaban avances en distintos tramos y la continuidad de la autovía en Formosa tras acuerdos firmados en 2025. Sin embargo, posteriormente se reasignaron más de $3.792 millones correspondientes a obras sobre ese corredor. Asimismo, la Ruta Nacional 16, donde se desarrollaban trabajos de repavimentación con un avance del 69,04%, sufrió una transferencia de fondos superior a los $824 millones. De acuerdo a distintos análisis publicados en medios nacionales, los recortes sobre obras viales superarían los $97.000 millones dentro del Presupuesto 2026. La medida vuelve a poner en debate el impacto de la paralización y reducción de la obra pública nacional, especialmente en materia vial, donde distintos sectores advierten sobre el deterioro progresivo de rutas estratégicas para la producción, el turismo, el transporte y la seguridad vial. Especialistas y referentes del sector sostienen que la falta de mantenimiento y ejecución de obras podría derivar en mayores riesgos de accidentes de tránsito, además de generar dificultades logísticas y económicas para numerosas regiones del país.
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