A los representantes del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, León XIV afirmó que todos los cristianos están llamados a ser testigos creíbles en este tiempo de guerra y polarización.
"Que el camino hacia la celebración del segundo milenio de la Redención, en 2033, sea emprendido conjuntamente por todas las denominaciones cristianas del mundo, redescubriendo el don y la vocación de ser testigos del Resucitado", expresó el papa León XIV dirigiéndose a la delegación del Patriarcado Ecuménico de visita en Roma, con motivo de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo.
Tras expresar su alegría por recibirlos después de la festividad, el Papa León dijo que su presencia "expresa la cercanía fraterna de nuestra Iglesia hermana en Constantinopla y de su pastor y guía, Su Santidad Bartolomé, patriarca ecuménico".
Deseo común de progresar hacia la plena unidad El pontífice dijo estar profundamente agradecido al patriarca ecuménico y a todos los miembros del Santo Sínodo por enviar a la delegación a Roma para continuar el tradicional intercambio de visitas en las fiestas de los santos patronos de sus respectivas Iglesias y recordó con alegría haber participado el año pasado en la Fiesta de san Andrés en la Iglesia Patriarcal de san Jorge en el Fanar.También agradeció sus encuentros con el patriarca ecuménico Bartolomé I, que profundizaron aún más su amistad mutua y permitieron un mayor intercambio de opiniones sobre numerosos temas, "sobre todo nuestro deseo común de avanzar en el camino hacia la plena unidad entre todos los cristianos".Conmemoración del 1700 aniversario del Primer Concilio de NiceaEn este sentido, el Papa observó que la conmemoración del 1700 aniversario del Primer Concilio de Nicea, celebrada en vísperas de la fiesta de san Andrés en Nicea, ofrecía "un elocuente testimonio de la comunión que ya existe entre quienes comparten la fe en Dios, Padre de todos, y creen en Jesucristo, como Señor e Hijo de Dios, y en el Espíritu Santo, que nos inspira y nos conduce a la plenitud de la verdad y la unidad"."Ese acto conmemorativo", subrayó el Santo Padre, "dejó claro que el Credo de Nicea debe ser el fundamento y el principio rector de este camino ecuménico, ofreciendo el modelo de la verdadera unidad dentro de la legítima diversidad: Unidad en la Trinidad, Trinidad en la Unidad".Los cristianos están llamados a ser un signo creíble de paz"En una época marcada por las guerras y la creciente polarización, así como por las divisiones culturales y sociales", subrayó el Santo Padre, "los cristianos -reconciliados entre sí y unidos en su profesión de la única fe- están llamados a ser un signo creíble de paz, contribuyendo decisivamente a los esfuerzos de todos los hombres y mujeres de buena voluntad por construir la paz".Además, en la situación actual, afirmó, "no solo está en juego la credibilidad del mensaje cristiano, sino el futuro mismo de la humanidad".El Papa subrayó que "la necesidad de una mayor cooperación entre los cristianos ante los desafíos actuales -que incluyen la paz, el uso adecuado de las nuevas tecnologías y el cuidado de la creación- proviene del propio Evangelio de Jesucristo".
Responsabilidad de salvaguardar la vida y la dignidad de cada personaEn efecto, señaló, "nuestra responsabilidad por la vida y la dignidad de cada ser humano, empezando por el más joven y el más necesitado, es el criterio que determinará nuestro destino presente y eterno".Para concluir su intervención, el papa León XIV expresó una vez más su sincero agradecimiento por la visita, así como por el compromiso personal de la delegación y del Patriarcado Ecuménico en la promoción de la unidad cristiana."Les aseguro mis oraciones", dijo, y agregó: "Por la intercesión de los santos apóstoles Pedro y Andrés, hermanos en la carne y en la fe, que Dios nuestro Padre nos acompañe siempre con su bendición".(AICA) Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión
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