Claves
- El Pontífice, el primero nacido en Estados Unidos, eligió realizar este viaje el 4 de julio, fecha en la que ese país conmemora el 250.º aniversario de su independencia.
- El gesto fue interpretado por diversos analistas como un mensaje dirigido a la administración de Donald Trump en medio del debate sobre las políticas migratorias.
- Durante un mensaje difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, León XIV afirmó que defender la vida humana también implica "acoger, proteger, promover e integrar" a los migrantes.
El Papa León XIV visitó este sábado la isla italiana de Lampedusa, uno de los principales símbolos de la crisis migratoria en el Mediterráneo, donde hizo un llamado a Estados Unidos y a Europa para reforzar la acogida, protección e integración de las personas que buscan refugio y una vida mejor. El Pontífice, el primero nacido en Estados Unidos, eligió realizar este viaje el 4 de julio, fecha en la que ese país conmemora el 250.º aniversario de su independencia.
El gesto fue interpretado por diversos analistas como un mensaje dirigido a la administración de Donald Trump en medio del debate sobre las políticas migratorias. Durante un mensaje difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, León XIV afirmó que defender la vida humana también implica "acoger, proteger, promover e integrar" a los migrantes.
Además, recordó que las distintas olas migratorias fueron fundamentales en la construcción de Estados Unidos y pidió promover un discurso público basado en la dignidad y el respeto hacia quienes buscan nuevas oportunidades. En su recorrido por Lampedusa, ubicada a escasos 145 kilómetros de la costa de Túnez, el Papa depositó una corona de flores en el cementerio de la isla en memoria de las miles de personas fallecidas durante la travesía por el Mediterráneo.
También visitó la emblemática Puerta de Europa, monumento dedicado a los migrantes que perdieron la vida intentando llegar al continente europeo, donde compartió un emotivo momento con dos niños hijos de migrantes. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la ruta del Mediterráneo Central continúa siendo la más peligrosa del mundo para quienes migran, con alrededor de 1.330 personas fallecidas o desaparecidas durante 2025.
La visita de León XIV siguió el mismo recorrido realizado por Papa Francisco en julio de 2013, cuando escogió Lampedusa como el primer destino de su pontificado para denunciar lo que definió como la "globalización de la indiferencia".
En esta ocasión, León XIV celebró una misa al aire libre ante unas 6.000 personas, bendijo una placa en homenaje a Francisco y agradeció públicamente la solidaridad de los habitantes de la isla, especialmente de pescadores y trabajadores del sector turístico, por su apoyo constante a los migrantes.
La visita se produjo además pocas semanas después de que la Unión Europea aprobara nuevas medidas migratorias que contemplan un mayor uso de centros de detención y la creación de instalaciones para gestionar solicitudes de asilo fuera del territorio comunitario. Asimismo, representa el segundo viaje del Papa centrado en la migración, tras su reciente visita al archipiélago español de Canarias, donde denunció la trata de personas y pidió una respuesta humanitaria frente a este fenómeno.
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