Claves
- “Lo recordamos porque nos dejó huellas muy profundas, es difícil encontrar personas que abracen con tanta pasión la política y los valores de la democracia como Sergio”, expresó Benedetti.
- “Tuve la suerte de acompañarlo en la campaña de gobernador de 2003.
- “Quiero destacar su capacidad de escucha y su compromiso con los más humildes.
Con discursos atravesados por el reconocimiento político y también por definiciones sobre el presente institucional del país, un senador radical y uno justicialista recordaron al ex intendente de Paraná como un dirigente de fuerte arraigo popular y una referencia ineludible de la democracia provincial. “Lo recordamos porque nos dejó huellas muy profundas, es difícil encontrar personas que abracen con tanta pasión la política y los valores de la democracia como Sergio”, expresó Benedetti.
“Tuve la suerte de acompañarlo en la campaña de gobernador de 2003. En esa ocasión no llegó a la alta magistratura de nuestra provincia, pero fue dos veces intendente de Paraná y también fue diputado nacional, además de haber ocupado muchísimos cargos en la UCR desde su juventud”, manifestó luego. “Quiero destacar su capacidad de escucha y su compromiso con los más humildes. Sergio podría entrar en cualquier barrio, donde era bien acogido y recibido”, expresó luego el senador radical.
“Los homenajes no se construyen con palabras sino también con el recuerdo. Sergio seguirá presente entre nosotros y es motivo de orgullo, reflexión y gratitud”, afirmó Jaime Benedetti. El histórico dirigente radical también fue homenajeado por el senador Martín Oliva (PJ): “Más allá de las diferencias políticas que muchos pudimos haber tenido con él, formó parte de manera indiscutible de la historia democrática y política de la ciudad de Paraná y de nuestra provincia”.
“Varisco fue un hombre profundamente atravesado por la política. Militó, construyó representación, sostuvo una identidad partidaria y alcanzó el acompañamiento popular en distintas etapas de la vida democrática entrerriana. Fue concejal, legislador, intendente en más de una oportunidad, y una referencia ineludible del radicalismo paranaense durante décadas”.
“Y creo que recordar su figura también nos invita a hacer una reflexión más amplia, más profunda y más necesaria sobre el tiempo político e institucional que estamos viviendo en la Argentina”, aseveró.
“Porque sin poner en discusión decisiones judiciales concretas, y dejando absolutamente claro que todos los funcionarios públicos deben estar siempre sometidos al control de la Justicia y rendir cuentas de sus actos, también debemos preguntarnos si la creciente judicialización de la política no está deteriorando la calidad de nuestra democracia”, sostuvo.
“Muchas veces pareciera que las trayectorias políticas completas de hombres y mujeres que tuvieron representación popular, legitimidad electoral y años de servicio público terminan reducidas exclusivamente a expedientes judiciales o a condenas mediáticas anticipadas. Y eso no es sano para una democracia. No es sano que el debate político desaparezca detrás del escándalo permanente”, advirtió Oliva. “No es sano que muchas veces los tiempos mediáticos reemplacen a los tiempos institucionales.
No es sano que dirigentes enteros queden definidos únicamente por una causa judicial, desconociendo toda dimensión humana, política e histórica”, enfatizó. “La democracia necesita una Justicia independiente, por supuesto. Pero también necesita política. Necesita debate público, ideas, representación social y respeto por las garantías constitucionales que deben valer para todos, sin distinción de partidos ni de nombres propios", añadió.
Y remarcó: "Porque cuando la política deja de discutirse en términos de proyectos de provincia, de ciudad o de país, y empieza a discutirse solamente en tribunales y programas de televisión, algo de nuestra convivencia democrática se deteriora", “Por eso, recordar hoy a Sergio Varisco no implica desconocer el rol de la Justicia ni abrir debates judiciales.
Implica reconocer que fue una figura política importante de Paraná y de Entre Ríos, y que quizás su historia también deba servirnos para reflexionar sobre cómo construimos una democracia más equilibrada, más humana y menos atravesada por la lógica de la condena permanente”. “Creo sinceramente que las democracias maduras son aquellas que pueden sostener al mismo tiempo memoria política, respeto institucional y humanidad”, finalizó. (APFDigital)
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