Claves
- El nombre de Juan José Bahillo comenzó a sonar en Entre Ríos como una tercera opción para disputar la candidatura del PJ a la gobernación en 2027.
- El diputado provincial podría ser una prenda de unidad en el peronismo, que hasta ahora miraba a José Lauritto y Rosario Romero como las posibilidades más firmes.
- El legislador aún no hizo pública su precandidatura, pero dejó trascender en su entorno que mira hacia 2027 “con curiosidad”.
El nombre de Juan José Bahillo comenzó a sonar en Entre Ríos como una tercera opción para disputar la candidatura del PJ a la gobernación en 2027. El diputado provincial podría ser una prenda de unidad en el peronismo, que hasta ahora miraba a José Lauritto y Rosario Romero como las posibilidades más firmes. El legislador aún no hizo pública su precandidatura, pero dejó trascender en su entorno que mira hacia 2027 “con curiosidad”.
Sus recientes recorridas por la provincia y su participación en actividades de alto perfil confirman ese rumor. Según supo Letra P, razones políticas y personales demorarán su lanzamiento hasta después de septiembre. Bahillo fue secretario de Agricultura de la Nación durante la presidencia de Alberto Fernández. Ese cargo le dio proyección nacional y le dejó contactos y relaciones que todavía conserva.
De muy buen vínculo con Sergio Massa, el exfuncionario es uno de los dirigentes entrerrianos más cercanos al exministro de Economía, con quien compartió gabinete. Como contó Gabriela Pepe en Letra P, el excandidato presidencial evalúa un regreso a los primeros planos. Tras esa revelación, activó una ronda de reuniones que incluirán en el corto plazo un encuentro con Bahillo. Es muy probable que en esa reunión el entrerriano ponga sobre la mesa sus intenciones para 2027.
Bahillo estuvo al frente de la secretaría de Agricultura de la Nación. Mientras tanto, comenzó a recorrer la provincia de la mano de Guillermo Michel, otro hombre cercano a Massa que construye en tierra local. Juntos estuvieron en Concordia, acompañados de Enrique Cresto como anfitrión, para reunirse con referentes de la citricultura, una de las principales economías regionales que está en crisis.
También visitó Federación, para conocer sobre la situación del sector turístico, que atraviesa dificultades ante la caída del poder adquisitivo. Bahillo fue ministro de Producción y Turismo de la provincia durante la gestión de Gustavo Bordet. Bahillo se mueve cómodo en el sector productivo porque es su lugar de origen. Su condición de productor lechero le habilitó el salto a la política en Gualeguaychú, donde gobernó durante dos períodos consecutivos desde 2007 hasta 2015.
En ese espectro, basó su construcción política y es desde donde considera que podría ser candidato de síntesis. Aunque no lo hizo público aún, en su entorno aseguran que podría erigirse como un candidato que selle el acuerdo entre diversos sectores que por ahora no muestran acercamiento entre sí. “Juanjo habla con todos y se lleva bien con todos. Viene del campo y conoce la política”, aseguran quienes dialogan a diario con él.
Consideran que ese mote de dialoguista le abriría puertas ante sectores más identificados con el kirchnerismo en la provincia. Si Bahillo finalmente confirma sus intenciones de disputar la gobernación para el PJ, será el tercer nombre en la girlla de aspirantes peronistas. En esa nómina aparecen Lauritto, el intendente de Concepción del Uruguay, que ya manifestó su voluntad de competir, y Romero, la intendenta capitalina que también suena para darle pelea al intento de reelección del gobernador Rogelio Frigerio.
Bahillo junto a Cresto y Michel en una recorrida por quintas cítricas en Concordia. La búsqueda de un segundo mandato del gobernador es un factor decisivo en la definición de candidaturas del peronismo. El mandatario de Juntos, según marcan las encuestas, tiene buena imagen y su gestión se mantiene a flote a pesar de la motosierra libertaria. En el peronismo saben que la pelea es desigual y que las chances de la oposición están limitadas por este componente.
En ese sentido, algunas voces creen que Bahillo podría asumir ese rol para ofrendarse como candidato en una elección en la que compiten contra el caballo del comisario. En su razonamiento, entienden que Romero podría priorizar cuidar la capital y garantizarle allí el poder al peronismo con su reelección -a la que podría acceder y para la que es candidata indiscutida-.
A la vez, estiman que Lauritto podría declinar de sus intenciones si se avizora una campaña desgastante o si la unidad del peronismo no aparece en el corto plazo. En el entorno de Bahillo le tienen fe y creen que un escenario óptimo sería que los tres caminen la provincia y se midan ante la opinión pública. “Él está dispuesto a poner el cuerpo, como siempre.
No es la primera vez que lo hace y podría ser la solución a un peronismo que no puede sumar más fracturas”, sostuvo una persona que trabaja con el diputado provincial. El camino hacia una eventual candidatura lo encuentra, por ahora, sumando millas políticas bajo el ala del peronismo federal. Participó de los dos encuentros del espacio, el de Parque Norte y el de Concepción del Uruguay, en el que justamente ese conglomerado buscó tender puentes con el campo.
También se sentó a la mesa sectorial que la CGT impulsó para destrabar el conflicto en Granja Tres Arroyos. Cuando una fuente de trabajo está en riesgo, la prioridad no puede ser la discusión política. La prioridad son las familias que viven de ese empleo y la búsqueda de soluciones concretas. Con ese esquema de perfil más elevado, Bahillo podría aspirar a convertirse en el candidato del consenso.
Quienes promueven su candidatura apuestan a que todo converja en la unidad y no ven con buenos ojos una interna partidaria. “Si eliminan las PASO, no estamos en condiciones de una interna que nos exponga”, aseguran. Temen, principalmente, a las “infiltraciones” que pudieran surgir por parte de los armadores del oficialismo y, al mismo tiempo, a que la afluencia a las urnas evidencie una magra participación que deslegitime al espacio.
Con todos esos factores en danza, Bahillo analizará sus chances y tomará una decisión. En su entorno anticipan que, si finalmente decide competir, promoverá la construcción de un frente que abarque el peronismo y el antimileísmo.
Delta