Claves
- El embarque de 12.000 toneladas con destino a Dinamarca marca un hito para la producción entrerriana.
- La operación integra toda la cadena productiva dentro de la provincia y abre nuevas oportunidades para acceder a mercados internacionales que demandan alimentos con certificaciones de calidad y sustentabilidad.
- Además, la producción cuenta con certificaciones internacionales RTRS y GMP+, requisitos cada vez más valorados por los mercados europeos, donde la demanda de alimentos no modificados genéticamente continúa creciendo.
El embarque de 12.000 toneladas con destino a Dinamarca marca un hito para la producción entrerriana. La operación integra toda la cadena productiva dentro de la provincia y abre nuevas oportunidades para acceder a mercados internacionales que demandan alimentos con certificaciones de calidad y sustentabilidad.
Entre Ríos concretó un hecho inédito para su producción agroindustrial: desde el Puerto de Concepción del Uruguay partió la primera exportación de harina de soja genéticamente no modificada (No-GMO), un producto destinado al mercado europeo que se distingue por cumplir exigentes estándares internacionales de calidad, trazabilidad y sustentabilidad.
La operación comprende el embarque de 12.000 toneladas de harina de soja a bordo del buque Eco Crossfire, con destino a Dinamarca, y representa la incorporación de una nueva unidad de negocios para la provincia basada en productos de mayor valor agregado.
Uno de los aspectos más destacados de esta exportación es que todo el proceso se desarrolló en Entre Ríos: la soja fue sembrada por productores de la provincia, industrializada en la planta de Entre Ríos Crushing, ubicada en Gualeguaychú, y finalmente embarcada desde el puerto de Concepción del Uruguay.
Además, la producción cuenta con certificaciones internacionales RTRS y GMP+, requisitos cada vez más valorados por los mercados europeos, donde la demanda de alimentos no modificados genéticamente continúa creciendo. Durante el embarque, el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, destacó la importancia que tiene esta operación para la actividad portuaria y para la diversificación de las exportaciones provinciales.
"Nos alegra ver al puerto con cada vez más movimiento y, especialmente, con operaciones de estas características, que requieren certificaciones internacionales y agregan valor a la producción entrerriana", expresó. El funcionario remarcó además que se trata de la única línea de exportación de harina de soja No-GMO que actualmente sale desde Argentina, lo que posiciona a Entre Ríos como una provincia capaz de competir en mercados altamente especializados.
El proyecto es impulsado por la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), la empresa Entre Ríos Crushing y la cooperativa danesa DLG Agro, socios que trabajaron durante varios años para desarrollar esta alternativa productiva. El gerente comercial de Entre Ríos Crushing, Martín Erdozain, sostuvo que este embarque representa el inicio de una nueva etapa para la empresa.
"Después de muchos años de trabajo y de atravesar momentos difíciles, hoy podemos decir que la empresa volvió a nacer gracias a este proyecto conjunto con ACA y socios internacionales", afirmó. También destacó el acompañamiento brindado por las autoridades provinciales y portuarias para hacer posible una operación que, cuando comenzó a gestarse, parecía un objetivo muy lejano.
Por su parte, el jefe de la filial Entre Ríos de ACA, Gabriel Carpenco, recordó que la iniciativa nació hace algunos años con el desafío de producir soja no modificada genéticamente exclusivamente en territorio entrerriano. "Queríamos que fuera un proyecto totalmente entrerriano. Hoy la soja se produce en la provincia, se industrializa en Gualeguaychú y se exporta desde Concepción del Uruguay. Haber concretado todo ese circuito nos llena de orgullo", señaló.
Más allá del volumen exportado, esta primera operación abre una nueva perspectiva para el complejo agroindustrial de Entre Ríos. La creciente demanda internacional de alimentos diferenciados, producidos bajo criterios de sustentabilidad y con trazabilidad certificada, representa una oportunidad para diversificar la producción y generar mayor valor agregado dentro de la provincia.
Al mismo tiempo, el embarque vuelve a poner en valor el rol estratégico de los puertos entrerrianos, que continúan recuperando protagonismo como salida para las economías regionales y como herramienta para fortalecer la competitividad de la producción provincial en los mercados internacionales.
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