Claves
- La maniobra fue desconocida por el actual presidente partidario, Facundo Ruiz Díaz, quien negó haber presentado la renuncia que algunos dirigentes daban por hecha.
- La crisis en Concordia agrega tensión a una estructura que históricamente fue considerada el principal bastión electoral del justicialismo provincial.
- Sin embargo, Ruiz Díaz rechazó públicamente haber renunciado a la presidencia del partido y la vicepresidenta Yanina Barbona aseguró que tampoco dejó su cargo ni fue convocada a la reunión.
De la redacción de INFORME DIGITAL El PJ de Concordia quedó envuelto en una fuerte disputa interna tras una reunión realizada el 19 de abril en la sede partidaria, donde un sector de consejeros intentó avanzar en una nueva conducción departamental encabezada por Agustín Cáceres. La maniobra fue desconocida por el actual presidente partidario, Facundo Ruiz Díaz, quien negó haber presentado la renuncia que algunos dirigentes daban por hecha.
El conflicto estalló en la antesala del Congreso Provincial del PJ de Entre Ríos convocado para el 13 de junio, donde uno de los temas centrales será el tratamiento de sanciones, suspensiones y posibles expulsiones dentro del peronismo entrerriano. La crisis en Concordia agrega tensión a una estructura que históricamente fue considerada el principal bastión electoral del justicialismo provincial.
Según pudo reconstruirse a partir de distintas versiones internas, en la reunión participaron siete de los quince integrantes del Consejo Departamental: Sabrina Mazariche Parodi, Facundo Pérez, Ana Mengarelli, Agustín Cáceres, Mario Legarretta, Andrea Brassat y Fabián Adente. Tras ese encuentro comenzó a circular un comunicado donde se anunciaba una nueva etapa institucional con Cáceres al frente del PJ Concordia, en el marco de un supuesto acuerdo interno para impulsar un “recambio generacional”.
Sin embargo, Ruiz Díaz rechazó públicamente haber renunciado a la presidencia del partido y la vicepresidenta Yanina Barbona aseguró que tampoco dejó su cargo ni fue convocada a la reunión. Dentro del peronismo concordiense también surgieron cuestionamientos sobre la validez institucional del encuentro. Uno de los planteos apunta a que no habría existido convocatoria formal a la totalidad de los consejeros titulares ni un orden del día comunicado previamente.
Además, dirigentes partidarios señalaron que no se habría alcanzado el número mínimo de votos requerido para convalidar una decisión de ese tipo. El propio Fabián Adente habría advertido durante la reunión sobre las objeciones estatutarias del procedimiento. La disputa interna en Concordia quedó además atravesada por otro debate sensible dentro del PJ entrerriano: la situación de dirigentes suspendidos o expulsados tras los últimos procesos electorales.
En el sector que impulsó el recambio se mencionaron cuestionamientos a presuntos acercamientos de dirigentes locales con referentes sancionados por el partido. Ese punto volverá a aparecer en el Congreso Provincial del 13 de junio, donde el PJ discutirá la continuidad o revisión de distintas medidas disciplinarias. El episodio expuso el nivel de fragmentación que atraviesa el peronismo en una ciudad clave para la estructura electoral del PJ en Entre Ríos.
La pelea por el control partidario en Concordia ahora amenaza con trasladarse al plano legal y político mientras el justicialismo intenta ordenar su interna rumbo a 2027.
Delta