Claves
- Douglas llegaba a la fecha como puntero, aunque golpeado por dos derrotas consecutivas, mientras que el "Lobo" atravesaba su mejor momento del año, con dos victorias y un empate en sus últimas tres presentaciones.
- Como era previsible, el dueño de casa asumió el protagonismo desde el inicio.
- Con Simón Fiorito como eje futbolístico y constantes proyecciones por las bandas, el conjunto pergaminense monopolizó la posesión y generó las situaciones más claras durante gran parte de la primera mitad.
La previa mostraba dos realidades opuestas. Douglas llegaba a la fecha como puntero, aunque golpeado por dos derrotas consecutivas, mientras que el "Lobo" atravesaba su mejor momento del año, con dos victorias y un empate en sus últimas tres presentaciones. Como era previsible, el dueño de casa asumió el protagonismo desde el inicio.
Con Simón Fiorito como eje futbolístico y constantes proyecciones por las bandas, el conjunto pergaminense monopolizó la posesión y generó las situaciones más claras durante gran parte de la primera mitad. Gimnasia, por su parte, apostó a un planteo ordenado y cauteloso, con una línea de cinco defensores y la intención de aprovechar alguna transición rápida para lastimar de contraataque.
La estrategia funcionó gracias a la firmeza defensiva y a una destacada actuación de Ramiro Baró, quien se transformó en una de las figuras de la tarde. El arquero uruguayense respondió con seguridad cada vez que fue exigido. Sobre el cierre del primer tiempo tuvo intervenciones decisivas para mantener el arco en cero, mientras que la defensa, encabezada por Facundo Laumann, resistió los embates del líder. Las oportunidades de Gimnasia fueron escasas, aunque mostró algunos destellos ofensivos.
Agustín Favre generó una de las más peligrosas con un centro atrás que no encontró definición, mientras que Nicolás Germanier probó desde media distancia. En el complemento, Douglas volvió a salir decidido a buscar el triunfo. Sin embargo, con el correr de los minutos el equipo entrerriano comenzó a sentirse más cómodo en el partido. El ingreso de Micael Bogado le dio frescura al ataque y permitió que el visitante adelantara algunos metros.
El conjunto local siguió insistiendo, pero chocó permanentemente con una defensa sólida y concentrada. Laumann se hizo fuerte en el juego aéreo y Gimnasia sostuvo la igualdad con orden y sacrificio. Incluso, sobre el tramo final, el equipo de Pinilla estuvo cerca de quedarse con los tres puntos. Una buena combinación entre Bogado y Favre terminó con un remate elevado de Augusto Sonzogni cuando parecía abrirse una chance inmejorable.
Delta