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Entre Rios

Federico Ayala, el kinesiólogo que trabaja con figuras del fútbol paraguayo

A través de un primer contacto por Instagram con su coterráneo Juan Fernando Alfaro, quien juega en ese país desde 2023

Publicado Por Diario El ArgentinoLectura 7 min
Federico Ayala, el kinesiólogo que trabaja con figuras del fútbol paraguayo - imagen de origen
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Claves

  • Por Pablo Díaz El cuidado y la salud física en los deportistas profesionales es un factor clave para alcanzar el máximo rendimiento en la competencia y mantenerse en el máximo nivel por tiempos cada vez más prolongados.
  • En ese contexto, el trabajo de los kinesiólogos y fisioterapeutas se volvió determinante para lograr ese objetivo.
  • Federico Ayala es un gualeguaychuense de 26 años que, hace menos de un año, reside en Asunción, Paraguay.

Por Pablo Díaz El cuidado y la salud física en los deportistas profesionales es un factor clave para alcanzar el máximo rendimiento en la competencia y mantenerse en el máximo nivel por tiempos cada vez más prolongados. En ese contexto, el trabajo de los kinesiólogos y fisioterapeutas se volvió determinante para lograr ese objetivo. Federico Ayala es un gualeguaychuense de 26 años que, hace menos de un año, reside en Asunción, Paraguay.

En poco tiempo se ganó la confianza de más de una decena de figuras del fútbol guaraní, quienes confían en sus servicios por fuera de los departamentos médicos de sus respectivos clubes. Su historia en el vecino país comenzó a partir de un contacto vía Instagram con su coterráneo Juan Fernando Alfaro, quien en ese momento jugaba en Nacional y hoy brilla en Olimpia —donde se consagró campeón recientemente—.

Desde el 1º de julio pasado trabajan juntos en la recuperación y potenciación física del futbolista, y en el camino construyeron una amistad que ya trasciende la relación de profesional-cliente. En una charla imperdible, el kinesiólogo y fisioterapeuta gualeguaychuense compartió con El Argentino su historia, el desafío de la llegada a Asunción, el día a día con los futbolistas de élite y sus sueños como profesional en el deporte más popular del mundo.

"Todo comenzó en 2019, cuando terminé la escuela secundaria en Gualeguaychú, en la ENET Nº 2, donde me recibí de técnico mecánico electricista. Siempre me gustó el deporte y la salud. Como mi tío vivía en Resistencia (Chaco) y en Corrientes estaba la Facultad de Medicina, se dio la oportunidad de estudiar Kinesiología, una carrera que mezcla justamente esas dos pasiones", detalló. "Estudié en Corrientes Capital entre 2019 y 2023, con la pandemia de por medio, y me recibí de Licenciado en Kinesiología y Fisiatría.

Ya en 2024 arranqué a atender a mis primeros pacientes. En mi último año de cursada (2022), Juventud Unida vino a jugar contra Sarmiento de Resistencia por el Federal A; como el fisio del plantel no podía viajar, me propusieron acompañar al equipo. Acepté y esa primera experiencia fue muy buena; creo que me abrió las puertas al ámbito del fútbol, que es a lo que me dedico hoy", agregó. Poco después de recibirse, el destino lo llevó a Paraguay, donde en la actualidad le va muy bien como profesional.

“Buscando otros caminos y oportunidades, mandamos el currículum con mi novia, Marlene, que es de Corrientes y estudió conmigo. Apuntamos a Asunción, a un centro de rehabilitación y fisioterapia muy grande que se llama Instituto Randall. Nos postulamos los dos para probar suerte y se dio: nos llamaron porque teníamos buen currículum y experiencia en Corrientes".

Sobre su acercamiento a su coterráneo, Juan Fernando Alfaro, quien reside en la capital paraguaya desde principios de 2023, contó: “Cuando llegamos a Paraguay, un país nuevo pero cercano, dio la casualidad de que Juanfer estaba jugando en Nacional. Yo le escribí antes de viajar: 'Che, mirá, me ofrecieron un trabajo allá, quisiera saber cómo está la ciudad y el país'. Todo fue por Instagram, porque no nos conocíamos personalmente en Gualeguaychú; teníamos amigos en común, pero no más que eso.

Él tuvo la re buena voluntad de contestarme y me ayudó muchísimo porque ya tenía más experiencia acá". “Ni bien llegué a Asunción nos pusimos en contacto. Él venía de unas molestias físicas y me dijo: 'Che, me gustaría probar trabajar con vos'. Tuvo una confianza plena en mí sin conocerme en persona. Empezamos a laburar el 1º de julio del año pasado, diez días después de nuestra llegada al país.

Al principio fue a pulmón: trajimos nuestros pequeños materiales en un bolsito, unas bandas elásticas, un magneto, un aparato de electro, y lo atendía en mi departamento o en el suyo. Usábamos una pelota en la terraza del edificio y así fuimos creciendo. En gran parte crecimos juntos, porque él dio el salto a Olimpia, que es un gigante de América, y a mí me hizo crecer en lo personal al ser mi primer jugador de élite", amplió.

En sus primeros meses en Asunción, Federico combinaba su trabajo con las sesiones matinales con Juan Fernando y su pasantía por la tarde en el Instituto Randall. Sin embargo, la demanda de otros futbolistas por la tarde lo llevó a jugársela por completo de forma independiente. "A partir de ese crecimiento decidimos crear nuestra propio centro de trabajo junto a Marlene.

Como hoy todo pasa por las redes sociales, armamos un Instagram profesional para mostrar el contenido de cómo trabajamos, qué servicios brindamos y con quiénes, para que nos empiecen a conocer. Juanfer subía fotos, y al tener tantos seguidores en el ambiente del fútbol, otros jugadores le preguntaban con quién se atendía. Hasta el día de hoy les estoy profundamente agradecido a él y a su novia, Fiorella, por habernos abierto las puertas de Asunción", contó.

La relación entre coterráneos fue en aumento y al poco tiempo dejó de ser solamente un vínculo profesional. “Con Juanfer creamos un vínculo que ya te diría es una hermandad. Hace un año que nos vemos prácticamente todos los días, compartiendo una o dos horas diarias de laburo. Eso se transformó en una amistad muy cercana: nos quedamos a comer, charlamos, compartimos la vida. Nuestras novias también se hicieron muy amigas. Incluso pasamos Año Nuevo juntos acá en Paraguay porque nosotros no viajamos a Argentina.

En un año nos conocimos muchísimo y la relación es excelente", afirmó. Sobre su presente laboral en el fútbol de Paraguay, contó que, “actualmente estoy trabajando fijo con unos 12 jugadores semanales de varios clubes: la mayoría son de Olimpia, pero también atiendo a chicos de Sportivo Trinidense, de Recoleta (que clasificó primero en su grupo de la Sudamericana), de San Lorenzo y de la Intermedia (Ascenso), como Sol de América.

Estoy disponible para ellos incluso los fines de semana si necesitan una atención antes de un partido". Consultado sobre la confianza depositada por los jugadores hacia su trabajo reveló: “Se construye siendo lo más transparente posible. El jugador a veces necesita escuchar la verdad, aunque sea dura, sobre todo con los tiempos de recuperación. Ellos siempre quieren estar al 100% y jugar, pero a veces el cuerpo no da más y hay que parar una semana.

Además, en los clubes tienen sus propios cuerpos médicos y fisios; yo intento coordinar con ellos para trabajar en sintonía. En un plantel de 30 jugadores es imposible que el club les dé la atención personalizada de uno a uno que yo les brindo en su casa. Entrar a sus hogares, ver a sus familias y meterme de lleno en su día a día genera un lazo muy fuerte. Mi mejor currículum es que ellos estén bien".

Y agregó: “Lo más gratificante de mi trabajo es que terminen un partido en óptimas condiciones y te digan 'hoy me sentí muy bien'. Me pasó puntualmente con Juanfer: es el jugador de Olimpia con más minutos en todo el plantel. De 22 partidos jugó 19, y en 14 completó los 90 minutos. Además, es el jugador con más metros recorridos del equipo. Que rinda así demuestra que hay un 'trabajo invisible' atrás".

Para finalizar, Federico Ayala se refirió a sus objetivos profesionales vinculados al fútbol: “Mi sueño a corto plazo es armar un espacio físico integral destinado al alto rendimiento para deportistas de élite aquí en Asunción, que tenga su zona de kinesiología y su gimnasio especializado. Y a nivel personal, me entusiasma mucho la idea de que a alguno de los jugadores que atiendo le salga un pase a Europa o Brasil y poder irme con él para seguir su carrera de cerca en el máximo nivel del fútbol mundial.

Ojalá se dé pronto", sentenció. Por Sandra Insaurralde