martes, 9 de junio de 2026
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Entre Rios

Fernando Missorini: de los cortes a domicilio a consolidar su propia barbería en Concepción del Uruguay

La barbería atraviesa un renovado auge en los últimos años y, detrás de cada emprendimiento, suelen encontrarse historias de esfuerzo, aprendizaje y perseverancia. Ese es el caso de Fernando Missorini, propietario de Ba…

Publicado Por La PiramideLectura 2 min
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Claves

  • Missorini contó que sus primeros pasos en el oficio comenzaron cuando era adolescente.
  • Estudió peluquería a los 15 años y, aunque en aquel momento no imaginaba que se convertiría en su actividad principal, nunca abandonó el oficio.
  • “Empecé haciendo cortes a domicilio con una máquina, una tijera y una mochila.

Missorini contó que sus primeros pasos en el oficio comenzaron cuando era adolescente. Estudió peluquería a los 15 años y, aunque en aquel momento no imaginaba que se convertiría en su actividad principal, nunca abandonó el oficio. “Empecé haciendo cortes a domicilio con una máquina, una tijera y una mochila. Iba por distintos barrios y así fui ganando experiencia”, recordó. El impulso definitivo llegó durante la pandemia. Tras perder su empleo en otra actividad, decidió apostar nuevamente por la peluquería.

Durante tres años trabajó de manera itinerante hasta reunir el capital necesario para abrir su propio local. Hoy, al frente de Barbería Puerto Viejo, ubicada en 25 de Agosto 483, atiende de lunes a sábado, de 10 a 21 horas, con una propuesta que combina los estilos modernos de barbería con técnicas tradicionales.

Durante la charla explicó que las tendencias actuales están dominadas por los cortes degradados, diseños personalizados y nuevas coloraciones, aunque destacó que continúa utilizando mucho la tijera, una herramienta que muchos clientes adultos siguen prefiriendo. “Viene gente de todas las edades. Hay chicos, adolescentes y también personas mayores que todavía piden el corte clásico con tijera y peine”, señaló. Además del trabajo estético, destacó la importancia de la higiene y el cuidado de la salud capilar.

Por ese motivo utiliza varias máquinas de corte que va alternando y desinfectando constantemente entre cliente y cliente. La barbería también se convirtió en un espacio de encuentro y conversación. “Muchos clientes vienen a charlar, a contar situaciones personales o simplemente a relajarse un rato”, comentó entre risas. Fuera de su actividad como barbero, Missorini mantiene otra de sus grandes pasiones: la música.

Durante años integró distintas bandas locales como bajista y todavía participa ocasionalmente en proyectos musicales junto a su padre. Con una combinación de experiencia, formación permanente y cercanía con sus clientes, Fernando continúa apostando al crecimiento de su emprendimiento, consolidando un espacio que ya forma parte de la vida cotidiana de muchos uruguayenses.