La interna de La Libertad Avanza volvió a exhibir sus fracturas en Entre Ríos. Mientras avanzan las conversaciones entre el gobernador Rogelio Frigerio y la conducción nacional libertaria para explorar una eventual alianza electoral, en el partido que conduce Roque Fleitas se abrió un nuevo foco de conflicto alrededor de las candidaturas para 2027.
En el centro de las discusiones aparece el nombre de Rebeca Fleitas, legisladora porteña reelecta y una de las dirigentes con mayor llegada al núcleo de conducción nacional del espacio.
La controversia tomó fuerza durante la presentación de la Escuela de Dirigentes de La Libertad Avanza en Paraná. Rebeca Fleitas fue una de las expositoras principales y su participación fue interpretada por varios sectores internos como un intento de posicionarla para integrar una futura fórmula junto a Frigerio.
Aunque Roque Fleitas rechaza esa interpretación y sostiene que su hija participó por su rol académico dentro de la diplomatura, en distintos sectores partidarios crecen las sospechas sobre una construcción política orientada a proyectarla como candidata a la vicegobernación.
La discusión está directamente vinculada al eventual acuerdo entre el oficialismo provincial y los libertarios. Entre buena parte de la dirigencia territorial de LLA se instaló la convicción de que cualquier entendimiento debe traducirse en un reparto equitativo de los espacios de poder. La consigna del “50 y 50” circula desde hace meses entre referentes departamentales que consideran que el partido está en condiciones de reclamar lugares centrales en la boleta.
Bajo esa lógica, varios dirigentes entienden que la vicegobernación debería quedar para La Libertad Avanza, desplazando a la Unión Cívica Radical del lugar institucional que hoy ocupa Alicia Aluani. Incluso, algunos referentes sostienen que el futuro esquema de gobierno debería contemplar una participación activa de los libertarios en la toma de decisiones, con una vicegobernadora que ejerza un papel político de peso dentro de una eventual administración compartida.
Sin embargo, la posibilidad de que ese lugar recaiga en Rebeca Fleitas genera resistencias. Sectores internos cuestionan que su eventual candidatura no surja de un proceso de consenso partidario y observan una concentración de poder alrededor de la conducción provincial. Como alternativa, algunos referentes impulsan a Zuly Cauzzi, vicepresidenta del partido y dirigente de Colón, a quien consideran una expresión genuina del armado libertario entrerriano.
Las diferencias quedaron reflejadas en la escasa convocatoria que tuvo el lanzamiento de la Escuela de Dirigentes. Según reconstruyeron distintos sectores partidarios, al encuentro faltó buena parte de los representantes departamentales. Tampoco participaron figuras nacionales e integrantes de la representación legislativa libertaria, entre ellos los diputados nacionales Beltrán Benedit y Andrés Laumann, ni los senadores Joaquín Benegas Lynch y Romina Almeida.
La ausencia de Débora Todoni, diputada provincial y compañera de bloque de Fleitas, también fue leída como un gesto político. Todoni y su esposo, Andrés Laumann, mantienen diferencias con la conducción provincial y promovieron en Paraná un Club de Lectura como espacio alternativo de formación y militancia.
Entre los dirigentes que cuestionan el liderazgo de Fleitas aparece además Andrés Romero, presidente de la Asamblea Provincial y exapoderado partidario. Romero viene reclamando una definición consensuada de las candidaturas y advirtió en distintas instancias sobre la posibilidad de judicializar el proceso si las nominaciones terminan resolviéndose de manera unilateral.
Las tensiones internas sumaron un nuevo episodio con la renuncia de Noelí Duro a la presidencia departamental de Feliciano. Aunque formalmente alegó motivos personales, sectores cercanos a la dirigente atribuyen su salida al descontento con la conducción provincial y a la percepción de que en el partido persisten prácticas tradicionales que contradicen el discurso renovador con el que se presentó La Libertad Avanza en sus primeros pasos electorales.
El escenario abre interrogantes sobre la capacidad del espacio para llegar cohesionado a una alianza con Frigerio. Si finalmente prospera el acuerdo entre el gobernador y la mesa nacional libertaria, la dirigencia deberá ordenar una estructura atravesada por disputas de liderazgo, reclamos territoriales y diferencias sobre el método para definir candidaturas. Una negociación que, lejos de cerrarse únicamente en Buenos Aires, parece tener en Entre Ríos un frente interno cada vez más difícil de contener.
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