Claves
- El ciclo de entrevistas UNO a UNO recibió al consultor Gastón Ábalos para conversar sobre los principales desafíos que enfrentan hoy las empresas en un contexto económico cambiante.
- Abordó la necesidad de incorporar una mirada estratégica, la importancia de la capacitación como herramienta de crecimiento y los cambios en los hábitos de consumo.
- Sin embargo, antes de terminar el secundario ya intuía que su futuro estaría vinculado al mundo comercial.
Gastón Ábalos aseguró que la planificación estratégica y la capacitación son claves para que las empresas se adapten a un contexto cambiante. Gastón Ábalos: "Las PyMEs deben aprender a pensar más allá de la urgencia". El ciclo de entrevistas UNO a UNO recibió al consultor Gastón Ábalos para conversar sobre los principales desafíos que enfrentan hoy las empresas en un contexto económico cambiante.
Abordó la necesidad de incorporar una mirada estratégica, la importancia de la capacitación como herramienta de crecimiento y los cambios en los hábitos de consumo. LEER MÁS: Víctor Bejar: "Es la crisis más grave en 60 años de comercio" Su historia comenzó en la Escuela Santa Fe y continuó en la Escuela Técnica N.º 1 Francisco Ramírez, donde obtuvo el título de Maestro Mayor de Obras. Sin embargo, antes de terminar el secundario ya intuía que su futuro estaría vinculado al mundo comercial.
Luego inició la carrera de Contador Público en la Universidad Adventista del Plata, aunque rápidamente comprendió que ese camino no respondía a sus intereses. Fue precisamente en la biblioteca de esa universidad donde descubrió los primeros libros de marketing, una experiencia que terminaría cambiando el rumbo de su carrera. "Me di cuenta de que quería pensar estrategias. Dejé de ir a algunas clases y me quedaba horas leyendo marketing. Ahí entendí que eso era lo que realmente quería hacer" expresó.
Como en Paraná todavía no existía la licenciatura, cursó primero la Tecnicatura en Marketing y luego completó la Licenciatura en Comercialización en la Universidad Nacional del Litoral. Los comienzos no fueron sencillos. En ese momento las empresas todavía no buscaban consultores especializados en marketing, por lo que encontró una oportunidad a través de la capacitación en ventas. Esa experiencia le permitió ingresar a distintas organizaciones y, a partir de allí, ampliar su trabajo como consultor.
"Las empresas empezaban contratándome para formar vendedores y después me preguntaban qué otras cosas podía hacer por ellas. Así nació mi trabajo como consultor" recordó Ábalos. Con el tiempo, la enseñanza terminó ocupando un lugar central. Hoy combina la actividad académica con el asesoramiento a emprendedores y pequeñas y medianas empresas, convencido de que compartir conocimientos puede generar cambios concretos dentro de una organización.
Después de años trabajando junto a PyMEs, Ábalos observa una dificultad que se repite: la mayoría de las empresas vive concentrada en resolver los problemas cotidianos y deja de lado la planificación. Explica que la presión del día a día muchas veces impide pensar estratégicamente, cuando justamente esa mirada resulta indispensable para afrontar contextos cada vez más cambiantes. "No creo que los empresarios sean ansiosos. Lo que sucede es que la diaria los tapa.
Resolver los problemas inmediatos ocupa tanto tiempo que muchas veces no queda espacio para pensar el futuro" reflexionó. Para ejemplificarlo suele hacer una pregunta que sorprende a sus clientes: cuál fue la estrategia con la que atravesaron la pandemia. Más allá de que nadie podía anticipar una situación semejante, considera que esa experiencia dejó una enseñanza importante: las empresas necesitan prepararse para distintos escenarios y no actuar únicamente cuando aparece la crisis.
También sostiene que muchas decisiones comerciales fracasan porque responden a la urgencia y no a una planificación. Promociones sin stock suficiente, campañas sin objetivos claros o acciones aisladas terminan generando frustración tanto en las empresas como en los clientes. En ese sentido, remarca que entender al consumidor es hoy uno de los principales desafíos.
Los hábitos de compra cambiaron y las personas aprendieron a esperar promociones, comparar precios y tomar decisiones con mucha más información que años atrás. Otro de los cambios que considera inevitables tiene que ver con el mercado laboral. Según explica, las nuevas generaciones poseen una mirada diferente sobre el trabajo, el éxito y la calidad de vida, por lo que las empresas deberán adaptar sus modelos de gestión.
Mientras durante décadas predominó una estructura jerárquica y rígida, hoy comienzan a ganar espacio organizaciones que trabajan por objetivos, ofrecen modalidades híbridas y priorizan la flexibilidad. "Las generaciones anteriores vinculaban el éxito principalmente con lo material. Hoy muchos jóvenes priorizan las experiencias, el tiempo libre, los vínculos y el bienestar" sostuvo.
Para Ábalos, el verdadero desafío será lograr que convivan empresarios formados bajo una lógica tradicional con jóvenes que valoran otros aspectos, como el equilibrio entre la vida personal y laboral, las experiencias y el bienestar. Advierte que postergar este debate solo hará más difícil la transición y sostiene que las PyMEs deben comenzar a prepararse desde ahora para ese nuevo escenario. La irrupción de la inteligencia artificial también forma parte de esa transformación.
Sin embargo, Ábalos considera que la tecnología por sí sola no resuelve los problemas de una empresa. A su entender, herramientas como la inteligencia artificial pueden aumentar la productividad, pero de poco sirven si detrás no existe una estrategia comercial capaz de generar demanda y responder a las necesidades del mercado. "La inteligencia artificial puede hacer que una empresa sea mucho más eficiente.
El problema aparece cuando produce más, pero después no tiene demanda para colocar esos productos o servicios" expresó. Por eso insiste en que la principal ventaja competitiva continúa siendo el conocimiento. Capacitar a las personas, comprender al consumidor, anticipar escenarios y desarrollar una visión de largo plazo son, para él, los pilares sobre los que deberán construirse las Pymes del futuro.
En un contexto económico desafiante, concluye que la diferencia ya no estará únicamente en vender más, sino en aprender a pensar mejor. Porque las empresas que solo destinan sus esfuerzos a resolver las urgencias del presente corren el riesgo de llegar demasiado tarde al futuro.
Delta