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Gualeguay: un cocinero escolar lleva nueve días encadenado - Informe Digital

Guillermo Reynoso dice que lo despidieron por denunciar faltas de alimentos, plagas y mal manejo de fondos.

Publicado Por Informe DigitalLectura 4 min
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Claves

  • El cocinero escolar sostiene que lo echaron por haber expuesto irregularidades; desde la coordinación departamental, en cambio, afirman que la baja de la suplencia respondió a problemas de conducta y desobediencia.
  • Según relató el trabajador, todo se precipitó el 6 de mayo, durante una reunión con la coordinadora departamental de comedores escolares, María de la Paz Campos.
  • Reynoso afirmó que fue a esa cita para advertir sobre falencias en el servicio, pero terminó notificado del fin de su suplencia.

Guillermo Reynoso lleva nueve días encadenado en Gualeguay, frente a la sede de Comedores Escolares, después de ser despedido en medio de una denuncia que mezcla falta de alimentos, plagas, mal manejo de fondos y acusaciones cruzadas con las autoridades. El cocinero escolar sostiene que lo echaron por haber expuesto irregularidades; desde la coordinación departamental, en cambio, afirman que la baja de la suplencia respondió a problemas de conducta y desobediencia.

Según relató el trabajador, todo se precipitó el 6 de mayo, durante una reunión con la coordinadora departamental de comedores escolares, María de la Paz Campos. Reynoso afirmó que fue a esa cita para advertir sobre falencias en el servicio, pero terminó notificado del fin de su suplencia. Dijo que se negó a firmar el acta de cese porque no contenía explicaciones formales ni motivos que considerara reales. Desde las autoridades, la versión es otra.

El 30 de abril, la rectora Julieta Sosa puso en conocimiento del supervisor zonal Adán Vela la “situación que se presenta en la institución con el auxiliar de comedor” Reynoso. “A pesar de haber mantenido instancias de diálogo y de haber formalizado mediante acta N°02/2026 los acuerdos sobre la organización del trabajo (limpieza, orden y distribución de alimentos), el agente presenta un incumplimiento sistemático de las directivas impartidas por la Secretaría y Rectoría”, planteó.

Y enumeró las faltas del trabajador: “desobediencia en las tareas de cocina, negativa a la elaboración de menús específico, conductas disruptivas, como enviar a los alumnos a solicitar pan a la rectoría fuera del horario corespondiente. Este comportamiento dificulta la gestión institucional”.

María de la Paz Campos, coordinadora departamental de Comedores en Gualeguay, aseguró que la decisión de dar de baja la suplencia se tomó a partir de distintas presentaciones y actas firmadas en las que, según dijo, quedó asentado el mal comportamiento del trabajador. “Tengo actas acá firmadas por él. Está al tanto de todo. No ignora los motivos por los cuales se dio de baja la suplencia”, apuntó.

Reynoso trabajó durante 2 años y 10 meses en distintas instituciones y describió un panorama alarmante en las cocinas escolares. “Había cucarachas, heces de ratón y hasta murciélagos”, denunció al referirse al estado de los espacios donde prestó servicios. También cuestionó la alimentación que recibían los alumnos: aseguró que para más de 260 chicos solo había 120 galletas, que debían dividirse en cuatro partes para alcanzar para todos. Además, señaló que faltaban elementos básicos para trabajar.

Dijo que debían pesar la mercadería sin balanzas y que él mismo llevaba desde su casa sus propios utensilios de cocina. Reynoso afirmó que seguirá encadenado hasta obtener una respuesta de las autoridades provinciales y sostuvo que, hasta ahora, “nadie” de la Departamental ni de la coordinación de comedores se acercó a hablar con él. El trabajador rechazó también las acusaciones que le hicieron desde la coordinación departamental, donde se mencionaron supuestos conflictos con docentes, desobediencia y malos tratos.

“Me quitaron el plato de comida de mi hija. No tengo con qué darle de comer”, denunció Guillermo Reynoso al describir el impacto directo que tuvo el despido en su economía familiar. En las últimas horas, el conflicto sumó un frente judicial tras la presentación de una denuncia penal por parte de la coordinadora de Comedores, María de la Paz Campos, ante el Ministerio Público Fiscal.

La funcionaria fundamentó esa acción en el hostigamiento que asegura recibir a través de las redes sociales y en situaciones de violencia que, según su planteo, se habrían producido en la sede de la repartición desde el inicio de la protesta. Campos detalló que la situación traspasó los límites laborales y denunció agresiones dirigidas a su familia, además de la difusión no autorizada de fotografías de su hija menor de edad.

También reportó un incidente con la madre de Reynoso, quien habría ingresado a las oficinas de la Departamental de forma “desafiante y amenazante”. Por su parte, Guillermo Reynoso confirmó haber sido notificado de una denuncia por supuestas amenazas, aunque desestimó los cargos de plano. Sostuvo que se trata de otra “acusación” sin fundamento y remarcó que es imposible que haya amenazado a la funcionaria mientras permanece encadenado en la vía pública.

“Yo estoy tranquilo porque no hice nada; el tiempo sacará todo a la luz”, sentenció el trabajador.