Claves
- Una vez en el lugar, agentes de la Comisaría 1a de Monte Grande verificaron que dentro de la caja había un total de 24 granadas antitanque de 62 milímetros listas para ser detonadas.
- De acuerdo a la información consignada por El Diario Sur, el procedimiento se realizó durante la madrugada de este lunes y fue de a cuatro granadas por vez.
- “¡Faa, esa se sintió más!“, se escucha decir en el video que encabeza esta nota a uno de los testigos que presenció las detonaciones.
Un centro de reciclaje y separación de residuos ubicado en la localidad de Monte Grande, partido bonaerense de Esteban Echeverría, fue escenario de un impactante hallazgo este domingo por la tarde, cuando vecinos reportaron a la Policía la presencia de una caja de madera sospechosa. Al arribar al lugar, los uniformados corroboraron que en el interior había más de 20 granadas antitanque activas, lo cual derivó en un importante operativo de seguridad para que los artefactos fueran detonados de forma controlada.
Según confiaron fuentes policiales a Infobae, un llamado al Centro Operativo de Monitoreo (COM) departamental alertó sobre la presencia de una caja de madera de color verde en el cruce de las calles Maipú y Cristóbal Colón, en inmediaciones del predio municipal Eco Punto 1. Una vez en el lugar, agentes de la Comisaría 1a de Monte Grande verificaron que dentro de la caja había un total de 24 granadas antitanque de 62 milímetros listas para ser detonadas.
Ante este escenario, los oficiales solicitaron de inmediato la presencia de personal de la División Explosivos de la Policía Bonaerense y de Bomberos Voluntarios de Esteban Echeverría, que por orden del juez Sebastián Garber, titular del Juzgado Federal Nº 1 de Lomas de Zamora, procedieron a la desactivación de los explosivos mediante detonaciones controladas. De acuerdo a la información consignada por El Diario Sur, el procedimiento se realizó durante la madrugada de este lunes y fue de a cuatro granadas por vez.
“¡Faa, esa se sintió más!“, se escucha decir en el video que encabeza esta nota a uno de los testigos que presenció las detonaciones. Hasta el momento, se desconoce cómo las granadas llegaron hasta el lugar del hallazgo y el juez Garber dispuso una serie de medidas en su intento por determinar el origen de los explosivos y los responsables de haberlos dejado a la intemperie.
El antecedente en Recoleta Un mes atrás, un grupo de operarios que realizaba trabajos de refacción en un departamento de Riobamba al 1200, en el barrio porteño de Recoleta, hallaron una granada de mano activa, lo que motivó un rápido despliegue de seguridad y la intervención del Escuadrón Antibombas de la Policía de la Ciudad. El hallazgo ocurrió cuando los trabajadores advirtieron la presencia del artefacto mientras removían materiales en el interior de la vivienda.
Ante la situación, dieron aviso inmediato al 911, lo que permitió la llegada de los equipos especializados en pocos minutos. Los expertos en explosivos verificaron la existencia de la granada y activaron el protocolo de emergencia correspondiente. El sector fue aislado mientras los agentes realizaban las primeras pericias para descartar riesgos adicionales en el edificio. La granada fue retirada del lugar y posteriormente detonada de manera controlada.
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