Claves
- Limpiar a fondo la copa y el tronco resulta un paso absolutamente indispensable para que la posterior colocación de los dispositivos sea exitosa.
- Una vez concluido este despeje, se iniciará el montaje de la tecnología acústica y sísmica que monitoreará los ejemplares las 24 horas.
- Estos sensores de última generación captan las vibraciones y ruidos de la actividad larval dentro del tronco.
Redacción EL ARGENTINO En una acción coordinada para anticiparse al avance de plagas destructivas, las cuadrillas de la Dirección de Espacios Verdes comenzaron a ejecutar una intensiva poda en las palmeras ubicadas a lo largo de las avenidas Rocamora y Primera Junta.
Esta intervención en el follaje fue solicitada por el equipo técnico especializado que trabaja en el lugar, con el objetivo de limpiar la superficie de los ejemplares y dejarlos listos para la instalación de sensores sísmicos con inteligencia artificial. Los trabajos en altura se llevan a cabo utilizando una canasta elevada por un brazo hidráulico, permitiendo a los operarios municipales retirar de forma segura las hojas secas, deterioradas y restos de bases foliares adheridas a la corteza.
Limpiar a fondo la copa y el tronco resulta un paso absolutamente indispensable para que la posterior colocación de los dispositivos sea exitosa. Una vez concluido este despeje, se iniciará el montaje de la tecnología acústica y sísmica que monitoreará los ejemplares las 24 horas. Estos sensores de última generación captan las vibraciones y ruidos de la actividad larval dentro del tronco.
El sistema procesa la información mediante un algoritmo de inteligencia artificial entrenado para filtrar los ruidos del entorno urbano, eliminando falsos positivos. Ante cualquier detección real de la plaga, el dispositivo emite de forma automática una alerta telefónica a las autoridades de la Municipalidad con la ubicación exacta de la palmera afectada, lo que garantiza una respuesta inmediata antes de que el daño biológico sea irreversible.
Cabe destacar que el plan integral de protección fitosanitaria busca proteger un total de 64 palmeras que componen el histórico corredor.
El tratamiento preventivo se divide en tres etapas diseñadas por una empresa especialista contratada por la Municipalidad: la primera consistió en la inyección sistémica de un insecticida autorizado por el Senasa mediante tres cánulas por ejemplar; la segunda es el baño químico o fumigación de la copa que se ejecuta actualmente, y la fase final será el encendido de la red de sensores.
Hasta la fecha, no se han confirmado brotes de picudo rojo ni negro en el territorio de Gualeguaychú, una realidad que responde directamente al monitoreo preventivo impulsado por la gestión del intendente. No obstante, la cercanía con focos activos en la República Oriental del Uruguay y en la vecina localidad de Colón encendieron las alarmas locales. Con estas acciones, la ciudad se posiciona a la vanguardia nacional en el cuidado de su patrimonio botánico.
Finalmente, las autoridades recuerdan a la comunidad la importancia del compromiso vecinal. Quienes observen señales de alerta en palmeras del espacio público, como hojas centrales marchitas, copas asimétricas o secreciones viscosas en los troncos, deben comunicarse de inmediato con la Subsecretaría de Ambiente y Seguridad Alimentaria al teléfono 3446-420443, o dar aviso a la Dirección de Espacios Verdes llamando al 3446-679079.
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