Claves
- La Justicia de Colón investiga la presunta desaparición de 537 vacunos entregados a un veterinario en un esquema de capitalización de hacienda.
- El caso importa por el volumen del rodeo, el impacto económico y la sospecha de una maniobra sin respaldo documental.
- La investigación penal preparatoria quedó en manos de la Unidad Fiscal de Colón, a partir de una denuncia presentada en marzo por Arroyo Carqueja SA.
La Justicia de Colón investiga la presunta desaparición de 537 vacunos entregados a un veterinario en un esquema de capitalización de hacienda. El caso importa por el volumen del rodeo, el impacto económico y la sospecha de una maniobra sin respaldo documental. La investigación penal preparatoria quedó en manos de la Unidad Fiscal de Colón, a partir de una denuncia presentada en marzo por Arroyo Carqueja SA.
La firma advirtió que un lote de animales bajo custodia y administración del profesional, en un establecimiento rural de la zona de Colonia Mabragaña, dejó de aparecer en los registros y en el campo. Según la apertura impulsada por la fiscal auxiliar Nº 2 María Noelia Batto, el denunciado recibió 537 bovinos y hacia fines de 2024 habría cortado la rendición de cuentas, además de negarse a restituir la hacienda y las crías producidas.
Registros con una inconsistencia clave Los datos ante la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Fucofa) muestran una diferencia central: en diciembre de 2024 figuraban 517 animales y en mayo de 2025 el veterinario declaró “existencia cero”, sin documentación que respalde ventas, traslados o una mortandad masiva. Por eso, la Justicia ordenó la intervención de la Brigada de Delitos Rurales para inspeccionar el predio ubicado en el kilómetro 172 de la ruta nacional 14.
También pidió informes al Senasa y a la Dirección de Hidráulica de Entre Ríos para establecer si hubo fenómenos climáticos capaces de explicar una pérdida de esa magnitud o si se usaron guías de tránsito electrónico para mover la hacienda sin autorización. La pesquisa busca determinar si los animales fueron derivados a otros campos, frigoríficos, carnicerías o sociedades vinculadas al denunciado, sin consentimiento de la empresa propietaria.
En paralelo, no se descarta que hayan existido documentos adulterados, guías apócrifas o planillas simuladas para dar apariencia de legalidad a la operatoria, según publicó El Once. El reclamo supera los 700 millones El abogado Fernando Zubillaga, apoderado de Arroyo Carqueja SA, confirmó que la empresa se presentó como querellante particular en la causa por “defraudación por retención indebida o administración fraudulenta”, un delito que prevé penas de un mes a seis años de prisión.
“El perjuicio para la empresa supera los 700 millones de pesos. El denunciado firmó contratos en representación de una sociedad familiar relacionada con dos locales comerciales, ubicados en el centro de la ciudad, por lo que instaremos la investigación a fin de que se determine la ruta del dinero ante una eventual venta de los animales”, afirmó el letrado. También sostuvo que, hasta ahora, no hubo explicación sobre el destino de la hacienda ni ofrecimiento de reparación económica.
Por su parte, Alfredo Gambaro, socio y presidente de Arroyo Carqueja SA, aseguró que fueron víctimas de “una maniobra de estafa” y que desaparecieron cerca de 520 animales y 120 crías de terneros. Dijo además que confían en que la Justicia aclare rápido qué pasó con el rodeo.
Otros expedientes y un antecedente en Corrientes Fuentes judiciales señalaron que, en paralelo a la causa penal, existen otros expedientes en trámite ante los juzgados Civil y Comercial Nº 1 y Nº 2 de Colón, y también en el Nº 5 de Concordia, por reclamos contra el mismo veterinario. Esas presentaciones incluyen deudas que superarían los 500 millones de pesos por incumplimientos contractuales y títulos ejecutivos impagos. La investigación entrerriana se cruza además con antecedentes recientes en la región.
En Corrientes, la Justicia condenó a un productor rural por la desaparición de casi 2 mil cabezas de ganado, en un caso que dejó un daño económico estimado en US$1,7 millones. Más allá de las diferencias entre expedientes, la coincidencia está en la mecánica sospechada: contratos de capitalización, administración de hacienda sin rendición de cuentas y movimientos de animales que, según las denuncias, habrían quedado fuera de control.
En Entre Ríos, la causa recién empieza y la pregunta central sigue siendo la misma: dónde terminó el ganado.
Delta