Claves
- Julio Gamarci, abogado, en los estudios de RADIO LA VOZ, se dejó sarandear y brindó detalles de la causa por estafas y el affaire de “La Peruana”, tras realizar una denuncia por falsedad ideológica.
- “La Peruana” es una persona jurídica que es una institución en Paraná.
- “”La Peruana” no tiene nada que ver con lo de la financiera.
Julio Gamarci, abogado, en los estudios de RADIO LA VOZ, se dejó sarandear y brindó detalles de la causa por estafas y el affaire de “La Peruana”, tras realizar una denuncia por falsedad ideológica. “Yo no fui socio de nadie. Soy el abogado de “La Peruana”. Separemos cosas, sino esto es un merengue. “La Peruana” es una persona jurídica que es una institución en Paraná. Hoy el gerente es mi hermano”, dijo Gamarci. “”La Peruana” no tiene nada que ver con lo de la financiera.
SanMar no era dueño de “La Peruana”, el que era uno de los dueños era Santa María (Madre de Dios). Yo nunca fui socio, primero porque no tengo la plata para comprarla”, agregó. Para Julio Gamarci, “”La Peruana” no está envuelta en los negocios financieros”. Explicó que: “La financiera es de Santa María y atrás de eso hay otras cosas. Yo soy apoderado legal de “La Peruana”, actúo en algunos juicios que tiene, que por suerte los hemos bajado enormemente.
En la parte de la financiera yo actué en el último tramo, en el medio de la crisis, y lo que hice fue explicarle a los acreedores o inversores que la empresa estaba en serios problemas y que mi función era renegociar los contratos con un interés adecuado y con un plazo mayor porque no alcanzaban a pagar lo que tenían que pagar ordinariamente, el servicio de la deuda más el capital. Estuve cinco semanas. Trabajé porque me lo encargó Santa María, mi misión era achicar los gastos ordinarios”.
“Se suponía que iban a poder ingresar dinero para poder ir pagando intereses y cancelando a los inversores más chicos y renegociar al año siguiente con los inversores más grandes. Cuando yo me fui, explotó. A los dos días fue gente a amenazar y a querer violentarlo. Matías Santa María no estaba ahí. Cuando pasó eso, hicieron la denuncia y se mandaron a mudar”, agregó. “Yo perdí guita en la financiera, yo invertí ahí. Me metieron el perro de acá a la China.
Cuando allanaron mi estudio me hicieron un desastre, se llevaron un contrato que precisamente formaliza lo que estoy diciendo, por el dinero equivalente a un dúplex de Urquiza casi Catamarca. Salí muy mal de ahí y la responsabilidad es mía porque caí en la avaricia de tener plata fácil”, consideró Julio Gamarci. “Cuando Santa María se fuga y se va a Buenos Aires mi mujer estaba despidiendo a mi hija y lo ve en el colectivo. Se fue con un pasaje sacado por él con su documento, dejó los dedos pintados”.
Con respecto a la denuncia por falsedad ideológica, indicó: “La escritura 77, que es de mayo del 22, tiene una serie de inexactitudes o falsedades ideológicas, porque son las que pasaron frente al escribano. Cuando la fe pública que está instalada en el escribano, que para eso le dan un registro y tiene la capacidad, lo que pasa por delante de él tiene que ser verdad. Esa escritura dice que se firmó en Bovril y es mentira, se firmó en Paraná, al menos casi todos, porque nadie sabe dónde firmó Gotte.
El escribano no puede sacar el protocolo de su escribanía y menos a otro Departamento”. “Yo le estoy planteando al Fiscal que tiene que investigar que esa escritura tiene numerosas falsedades, yo conté diez, pero la que seguro es, es la de cierre cuando firman todos de acuerdo, eso no ocurrió”.
El fin de presentar la denuncia por falsedad ideológica, agregó, es que: “Yo soy garante con la mitad de mi estudio de las deudas de cualquiera de los compradores, soy un tercero que no ejecuté ningún acto y que solamente estoy garantizando una deuda de un tercero, como quien garantiza un alquiler”. Gamarci señaló: “No quiere decir que toda la escritura es inválida, porque muchas de las partes que firmaron la escritura fueron ejecutándola todo este tiempo, con lo cual corroboran de alguna manera el negocio.
Yo discuto el instrumento, que es otra cosa. El instrumento no es veraz; después, las consecuencias de eso, en lo civil, se verán, eso depende de cada Juez”. “Y la 78, que es la que sigue, se firmó el mismo día, en el mismo lugar, éramos como 20 y no entrábamos todos. Gotte no estaba”. “Hay que ampliar la investigación, ver la ruta del dinero. Ya sabemos que entró dinero, pero no sabemos dónde fue. El dinero fue a numerosas propiedades, autos, yates, terrenos.
Todo este año estuve viendo, porque me estaba volviendo loco”. Con respecto a declaraciones vertidas a RADIO LA VOZ por la exesposa de Matías Santa María, Julio Gamarci señaló: “En la escritura 77, que es la que cuestiono yo, ella está como deudora solidaria”.
“Casi el 90% de los bienes, que lógicamente se compraron con las inversiones de las personas que ingresaban dinero en la financiera, se encuentran bajo garantía real a favor de Diego Aníbal Gabriel Gotte: el barco hipotecado a nombre de él, el Mercedes Benz que valía como 200 mil dólares.
Esto lo vas a ver en un protocolo, evidentemente hay un control, una sociedad, no sé qué relación hay, pero sí hay un acreedor que es el único que tiene el poder de cobrar bastante más de 1 millón de dólares, casi lo que se está reclamando en todos los denunciantes”, afirmó Julio Gamarci. “Hay que abrir un poco la investigación, no me quiero meter en el trabajo Fiscal, pero creo que está enfrente suyo lo que está buscando por todos lados.
Están todos los bienes de Santa María, los últimos son cinco inmuebles en Buenos Aires que me van a mandar los informes, todo con garantías hipotecarias o prendarias a favor de uno solo”. “Santa María no tenía casa propia, el amigo controlador no le permitía esa cuestión”. “A Gotte le pagaban el 5% por sus inversiones cuando al resto le pagaban la mitad o menos. El dinero que llevaba era enorme. Lógicamente, ante una posible quiebra, la prenda y la hipoteca prevalecen y tienen privilegio por sobre todos los demás.
Todo eso vuelve al acreedor prendario o hipotecario, en este caso el único que hay: Gotte”. “Son todas operaciones que son lícitas, pero están todas dirigidas a la misma persona, hay un control total. Y si ese poder que se firmó es real, cierra el ciclo. No veo otra forma de entender dónde fue a parar el dinero de los ahorristas. La ruta del dinero para mí es fundamental”. En la causa por la financiera, “el único procesado es Matías Santa María porque se profugó”.
“Buppo era uno de los concesionarios que recibía autos, supuestamente la financiera en vez de entregar plata entregaba autos, este es el valor del auto y ahí daban el papelito. ¿Cuál era la garantía que tenían todos los tipos que entraban a la financiera?: un pagaré, una promesa incondicional de devolver un dinero a tal fecha. ¿Quién era el único que tenía garantías reales?: Gotte. Hay que investigar ahí. Después se verá si es lícito o no es lícito”, afirmó.
En la financiera, “ordené las fechas y los montos, con el dinero que a mí me daban le pagué a mucha gente intereses. Es más, yo no pagaba, la sociedad tenía un cajero. Venía la persona con su pagaré, dejaba el pagaré, firmaba un recibo y chau. A la gente yo le daba las explicaciones de que la financiera no estaba bien.
La empresa tenía un cajero que llevaba toda la registración de eso; tenía otro muchacho que llevaba toda la parte administrativa; una recepcionista; un cadete; y una empleada que era brillante, que conocía el negocio al dedillo. En ese tiempo Matías Santa María desapareció”. Consultado sobre cuántos narcotraficantes invirtieron en la empresa, afirmó: “Yo sé de uno solo que fue condenado en su momento, el que fue a mi estudio, yo ni lo conocía. Lo bueno es que jugaba al sóftbol, entonces no fue tan duro conmigo.
No es un secreto porque es un denunciante. Había más de una lista de inversores, había una lista que eran inversores vip, yo a esa lista no llegué nunca, nunca la tuve, no sé quiénes son”.
Delta