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La carne de cerdo apunta a exportar 20.000 toneladas en 2026 - Informe Digital

El sector acelera ventas al exterior con 54 mercados abiertos y China como gran objetivo pendiente.

Publicado Por Informe DigitalLectura 5 min
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Claves

  • El sector porcino argentino atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años y ya proyecta un salto fuerte en el comercio exterior.
  • Impulsado por la expansión de las exportaciones, la demanda interna y la apertura de nuevos mercados, podría cerrar 2026 con unas 20.000 toneladas vendidas al mundo, un 40% más que en 2025.
  • En el sector leen ese desempeño como un cambio de etapa para una actividad que durante años miró casi exclusivamente al mercado doméstico y ahora busca consolidar una estrategia exportadora de largo plazo.

El sector porcino argentino atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años y ya proyecta un salto fuerte en el comercio exterior. Impulsado por la expansión de las exportaciones, la demanda interna y la apertura de nuevos mercados, podría cerrar 2026 con unas 20.000 toneladas vendidas al mundo, un 40% más que en 2025.

Los números acompañan: en el primer cuatrimestre, las exportaciones de la cadena porcina llegaron a 5137 toneladas, con un alza interanual del 78% en volumen y del 161% en valor, hasta US$6 millones, según datos de la Secretaría de Agricultura sobre estadísticas del Indec. En el sector leen ese desempeño como un cambio de etapa para una actividad que durante años miró casi exclusivamente al mercado doméstico y ahora busca consolidar una estrategia exportadora de largo plazo.

“Cerramos 2025 con un poco más de 12.000 toneladas exportadas y en lo que va de 2026 estamos experimentando un fuerte crecimiento de las exportaciones si las comparamos con los mismos períodos del año pasado”, señaló a LA NACION Agustín Seijas, director ejecutivo de la Federación Porcina Argentina (FPA). Para el dirigente, el avance responde a una decisión estratégica de toda la cadena.

“Esto es una señal de la decisión de un sector que entiende la importancia de las exportaciones, que no son solamente para equilibrar el mercado interno, sino que también se comprende la situación a nivel mundial donde cada vez hay más demanda de proteínas animales y, en este caso, la carne de cerdo es una protagonista indiscutida”, afirmó. La proyección para el cierre del año entusiasma a productores e industriales.

“Si siguiera este ritmo de exportaciones, en promedio, se podría llegar a exportar alrededor de 20.000 toneladas. Serían unas 8000 toneladas más que en 2025”, destacó Seijas. Ese crecimiento se apoya en una cartera de destinos cada vez más amplia. Hoy la Argentina tiene 54 mercados abiertos para la producción porcina. Según detalló el directivo, los principales compradores son Filipinas, Costa de Marfil, Uruguay y China, que demandan tanto carne como distintos subproductos derivados de la actividad.

En la Secretaría de Agricultura señalaron que entre los destinos más relevantes también figuran Congo, Brasil, Hong Kong, Georgia y Paraguay, además de los mercados tradicionales que sostienen la demanda. En el Gobierno destacaron que el trabajo conjunto con el sector privado fue determinante para ampliar esa presencia comercial.

“Una vez más el trabajo en conjunto con el sector privado será clave para extender esos horizontes y acompañar la expansión de un sector que vuelve a ser noticia por su crecimiento y desarrollo sostenido, que ahora se observa en sus exportaciones y la apertura global de su producción”, indicaron en la cartera agropecuaria. El principal desafío sigue siendo la apertura definitiva del mercado chino para la exportación de subproductos porcinos, una negociación que lleva más de dos años y medio.

Seijas explicó que se trata de una oportunidad de gran magnitud económica para toda la cadena. “Esto es un mercado que puede representar más de US$200 millones anuales en exportaciones. Tenemos la expectativa de que después de más de dos años y medio en que ya está aprobado este protocolo, este 2026 se pueda firmar y se haga realidad este acuerdo”, sostuvo.

Según agregó, esa habilitación mejoraría la competitividad de la actividad y generaría “un importante ingreso de divisas genuinas al país que tanto las necesita”. Mientras las exportaciones ganan protagonismo, el mercado interno sigue siendo un pilar del crecimiento. En el primer cuatrimestre de 2026, la actividad registró una expansión superior al 13%, impulsada por una demanda que continúa en alza en todo el país. “Esto es un reflejo de un mercado interno que continúa demandando carne de cerdo”, indicó Seijas.

Para todo el año, las expectativas también son positivas. En la Federación Porcina Argentina estiman que la producción podría aumentar alrededor de un 4% respecto de 2025, cuando se alcanzaron unas 812.000 toneladas. El consumo doméstico también marca niveles históricos: ya supera los 19,5 kilos por habitante por año y mantiene una tendencia ascendente. “El consumo, que ya superó los 19,5 kilos por habitante al año, sin duda seguirá creciendo en los próximos años”, afirmó el ejecutivo.

Detrás de ese fenómeno aparecen varios factores. Por un lado, el valor de las distintas proteínas animales y, por otro, un cambio de hábitos alimentarios entre los consumidores. “Esto está apalancado por la diferencia de precios con la carne vacuna, donde la carne de cerdo resulta muy atractiva. Pero también hay detrás un cambio cultural en donde el consumidor encuentra una proteína animal de excelente calidad combinada con un precio superador”, explicó.

Con exportaciones en ascenso, nuevos mercados en la mira, una producción que sigue expandiéndose y un consumo interno que no deja de crecer, la cadena porcina argentina encontró un escenario favorable para consolidar su desarrollo. Quedan, sin embargo, dos puntos sensibles sobre la mesa: que las importaciones no presionen sobre el mercado doméstico y que se resuelvan las cuestiones impositivas, en particular el IVA inversiones.