Claves
- La conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se hará entre el 1° y el 12 de junio en Suiza.
- Según fuentes sindicales, se anotaron para viajar unos veinte dirigentes de la CGT y una decena de las dos CTA.
- El eje de la agenda será un acto impulsado por Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, para cuestionar la reforma laboral en un salón del organismo.
Los dirigentes sindicales ya preparan la valija para junio: una nutrida delegación de la CGT y de las dos CTA viajará a Ginebra para exponer denuncias contra la reforma laboral y otras medidas del Gobierno, en una movida con fuerte carga política y pocas chances de resultados inmediatos. La conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se hará entre el 1° y el 12 de junio en Suiza.
Allí, la central obrera buscará visibilizar en el plano internacional un conflicto que en la Argentina sigue trabado entre la pelea judicial, las presiones internas y la discusión sobre un eventual cuarto paro general contra Javier Milei. Según fuentes sindicales, se anotaron para viajar unos veinte dirigentes de la CGT y una decena de las dos CTA.
El eje de la agenda será un acto impulsado por Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, para cuestionar la reforma laboral en un salón del organismo. Allí hablarán los cotitulares cegetistas Jorge Sola y Cristian Jerónimo, con invitación a las CTA que encabezan Hugo Yasky y Hugo Godoy. El encuentro será informal y fuera de las deliberaciones oficiales, como ocurre desde hace dos años para darle visibilidad externa al rechazo sindical a las medidas de Milei.
La vía formal, en cambio, no estará disponible: los mecanismos internos de la OIT impiden llevar reclamos recientes al debate inmediato, por lo que cualquier tratamiento de fondo quedará, como mínimo, para el año próximo. Aun así, la delegación no irá sólo a respaldar el planteo contra la reforma laboral.
Sebastián Maturano, de La Fraternidad y secretario de la Juventud de la CGT, presentará una queja por la multa de más de 21 mil millones de pesos que el Ministerio de Capital Humano le aplicó al sindicato por haber adherido al último paro general pese a la conciliación obligatoria.
Los gremios también buscarán denunciar la reglamentación de las medidas de fuerza en varias actividades previstas en la reforma laboral, con el respaldo que les dio la reciente opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, que sostuvo que el derecho de huelga está protegido por la libertad sindical y el derecho de sindicación del Convenio 87 de la OIT. Esa definición fue celebrada por la dirigencia sindical a nivel internacional y también en la Argentina.
Gerardo Martínez siguió de cerca esa discusión en encuentros previos del organismo, y una abogada de la UOCRA, Mónica Tepfer, integró la delegación de la Confederación Sindical Internacional que viajó a La Haya para recibir el pronunciamiento. En ese marco, Martínez tendrá este año un rol más visible: fue elegido vicepresidente de la conferencia de la OIT por el sector de los trabajadores.
Como anticipo de lo que ocurrirá en junio, sindicalistas aeronáuticos ya estuvieron en la OIT hace dos semanas para ampliar denuncias contra el gobierno de Milei por “las violaciones al derecho de huelga, el deterioro de las condiciones laborales y la persecución de los líderes sindicales”. Juan Pablo Brey, de la Asociación Argentina de Aeronavegantes, sostuvo allí que “sin derecho de huelga no hay libertad sindical plena”. Del lado oficial, este año tampoco viajará el secretario de Trabajo, Julio Cordero.
La defensa de la posición argentina quedará en manos de Carlos Foradori, embajador y representante permanente ante los Organismos Internacionales en Ginebra. La nómina completa de sindicalistas que volará a Suiza todavía no está cerrada. En la CGT prefieren evitar que se sobredimensione la presencia de dirigentes sin un papel destacado en la OIT, mientras sus bases atraviesan una situación económica delicada. Sí trascendió que la UOM propuso que viaje María Soledad Calle.
Ese nombre suma una curiosidad adicional: Calle, vinculada a La Cámpora, cumple funciones en la UOM sin ser dirigente formal y, junto con Furlán, está investigada por la Justicia por la administración irregular de fondos sindicales provenientes de aportes de afiliados, a partir de un convenio entre el gremio metalúrgico y la empresa USEM, de la que es una de las dueñas.
Además, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anuló los comicios de la UOM Zárate-Campana por falta de garantías de una elección “confiable, segura y transparente”, desplazó a la conducción local y designó un interventor. Si Calle finalmente integra la delegación, podría llevar a Ginebra una denuncia que ya no apuntaría sólo al Gobierno.
Delta