Claves
- En diálogo con el programa Puro Cuento por Radio Plaza, Velasco explicó que actualmente sostienen un sistema de viandas para personas en situación de calle y un merendero destinado a niños del barrio Pancho Ramírez.
- “En situación de calle se ha aumentado notablemente el número de viandas que repartimos.
- Estábamos en 60 viandas, ahora tenemos el doble”, señaló el sacerdote.
El párroco de la iglesia Nuestra Señora del Carmen de Paraná, Miguel Velasco, alertó sobre el crecimiento de la demanda social y el aumento de personas en situación de calle que asisten a los dispositivos solidarios que funcionan en la parroquia. En diálogo con el programa Puro Cuento por Radio Plaza, Velasco explicó que actualmente sostienen un sistema de viandas para personas en situación de calle y un merendero destinado a niños del barrio Pancho Ramírez.
“En situación de calle se ha aumentado notablemente el número de viandas que repartimos. Estábamos en 60 viandas, ahora tenemos el doble”, señaló el sacerdote. El merendero funciona los jueves y asisten alrededor de 50 chicos, mientras que las viandas se distribuyen tanto a vecinos que retiran comida para llevar a sus hogares como a personas que permanecen en la calle.
“Después vamos a la Plaza de los Bomberos, donde hace 23 años asistimos a gente en situación de calle”, indicó Velasco, quien remarcó que el trabajo se realiza de manera coordinada con organizaciones como Suma de Voluntades y con áreas sociales de la Municipalidad. Según detalló, el incremento de la demanda se profundizó con la llegada de las bajas temperaturas. “Hace dos jueves atrás nos quedamos cortos. Hacemos un tacho y medio de comida y no nos alcanzó por la demanda.
Cuando empezó el frío, ahí se duplica un poco”, sostuvo. En ese marco, desde la parroquia impulsan una campaña de recolección de mantas y frazadas para asistir a quienes duermen en la calle. “Hay gente que no va a los refugios, que está literalmente en situación de calle. Si uno recorre el microcentro, te vas a encontrar tipo 10 de la noche con gente durmiendo allí”, describió. El sacerdote también señaló que entre las personas asistidas existen problemáticas muy diversas.
“Hay gente con problemáticas de salud mental o adicciones, pero también hay mucha gente que literalmente se cayó del sistema”, expresó. La asistencia se sostiene con una partida mensual de Acción Social y principalmente con donaciones de vecinos y voluntarios. Además, todos los años reciben frazadas enviadas desde Córdoba, aunque remarcan que la ayuda sigue siendo necesaria ante el aumento constante de la demanda.
“Sería buenísimo que otras parroquias se plegaran a hacer lo mismo, porque la situación social está muy complicada”, concluyó Velasco.
Delta