Claves
- Sandra Ballesteros fue una de las figuras más reconocidas de la televisión y el cine argentino durante las décadas de 1990 y 2000.
- Sin embargo, hace casi dos décadas decidió alejarse de los medios y cambiar por completo su estilo de vida.
- El punto de inflexión fue un viaje a India, donde, según contó en distintas entrevistas, vivió una profunda experiencia espiritual que la llevó a replantearse sus prioridades.
Sandra Ballesteros fue una de las figuras más reconocidas de la televisión y el cine argentino durante las décadas de 1990 y 2000. Dueña de una imagen asociada a personajes de fuerte personalidad y sensualidad, participó de exitosas producciones como Gasoleros, Verano del '98, Resistiré y Lalola, además de destacarse en el cine con El lado oscuro del corazón. Sin embargo, hace casi dos décadas decidió alejarse de los medios y cambiar por completo su estilo de vida.
El punto de inflexión fue un viaje a India, donde, según contó en distintas entrevistas, vivió una profunda experiencia espiritual que la llevó a replantearse sus prioridades. Tras ese proceso personal, Ballesteros se instaló en Villaguay, ciudad donde sus padres eran propietarios de una estación de servicio. Cuando su padre decidió vender el emprendimiento, la actriz optó por hacerse cargo del negocio y permanecer en la localidad entrerriana.
En la actualidad atiende personalmente una estación de servicio de la marca YPF ubicada en el centro de Villaguay. Según expresó en una entrevista concedida a La Nación en 2022, considera esa tarea una forma de servicio hacia los demás y asegura haber encontrado allí una vida más plena y alejada de la exposición pública. En paralelo, desarrolla una intensa actividad religiosa.
Dirige un coro, organizó representaciones del Vía Crucis y de Pentecostés con vecinos de la ciudad y participa desde hace años del grupo de oración Abba Padre, perteneciente a la Renovación Católica Carismática de la Iglesia Santa Rosa de Lima de Villaguay. Además de administrar el negocio familiar, Ballesteros cultiva una huerta orgánica y comparte parte de su producción con personas de su entorno.
También modificó algunos hábitos alimenticios: aunque durante años mantuvo una dieta vegana, explicó que flexibilizó esa elección para compartir reuniones familiares y sociales, sin abandonar su respeto por los animales. La actriz, hoy de 64 años, aseguró que no extraña la televisión. Si bien recordó con afecto sus trabajos en cine y teatro, reconoció que el ritmo de las grabaciones televisivas le generaba ansiedad y presión.
Entre todos sus proyectos, destacó especialmente su participación en Resistiré, a la que definió como una producción innovadora para la época por los temas que abordó. Actualmente mantiene un perfil muy bajo, con escasa presencia en redes sociales, y reparte su tiempo entre la estación de servicio, las actividades religiosas, la vida familiar y la tranquilidad que encontró en el interior de Entre Ríos. FUENTE: La Nación
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