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La OIT ovacionó a la CGT tras una demoledora denuncia contra el gobierno de Milei

La OIT ovacionó a la CGT tras una demoledora denuncia contra el gobierno de Milei

Publicado Por La Voz 901Lectura 7 min
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Claves

  • Jorge Sola encabezó una de las exposiciones más contundentes de la delegación sindical argentina ante la Organización Internacional del Trabajo.
  • Denunció el desmantelamiento de la administración laboral, el avance sobre derechos sindicales y el deterioro de organismos estratégicos del Estado.
  • Su discurso fue recibido con una histórica ovación.

Jorge Sola encabezó una de las exposiciones más contundentes de la delegación sindical argentina ante la Organización Internacional del Trabajo. Denunció el desmantelamiento de la administración laboral, el avance sobre derechos sindicales y el deterioro de organismos estratégicos del Estado. Su discurso fue recibido con una histórica ovación.

La delegación sindical argentina protagonizó una de las intervenciones más impactantes de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo al denunciar ante la OIT lo que definió como un proceso sistemático de desmantelamiento de las instituciones laborales, sociales y productivas impulsado por el gobierno de Javier Milei. Duros discursos de la CGT y las CTA.

La exposición se desarrolló en el marco de la Comisión de Aplicación de Normas, uno de los ámbitos más relevantes del sistema de control de convenios internacionales de la OIT. Este año, la comisión analiza el Informe de la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones de 2026 y el Estudio General titulado “El empleo y el trabajo decente para la paz y la resiliencia”.

Dentro de ese proceso, Argentina fue incluida entre los casos individuales sometidos a debate durante la jornada de este miércoles, junto con Eritrea, Malí y Sudáfrica. El caso argentino quedó bajo examen por la aplicación de los Convenios 81, 129 y 150, vinculados a la inspección del trabajo y a la administración laboral.

En representación de los trabajadores argentinos expusieron Jorge Sola por la CGT, Roberto Baradel por la CTA y Marta Pujada por la Confederación Sindical Internacional (CSI), mientras que por el sector empleador intervino Juan José Etala.

La discusión se desarrolló en un contexto de fuerte confrontación entre el movimiento sindical y el Gobierno nacional, luego de las denuncias elevadas por las centrales obreras ante la OIT y de la estrategia desplegada por la administración de Javier Milei para defender sus políticas laborales ante los organismos internacionales, publicó Mundo Gremial.

CGT en OIT: “Un modelo democrático que está siendo demolido” Al abrir su exposición, Sola dejó en claro la magnitud de la denuncia presentada por las centrales sindicales argentinas. “Me presento a hablar en representación de las tres centrales sindicales de la República Argentina con el firme objeto de argumentar los graves incumplimientos a las normas internacionales del trabajo por parte del gobierno de mi país”, expresó.

Y agregó una de las definiciones más contundentes de toda la jornada: “Lo que hoy traemos a examen no es una disputa sobre tecnicismos administrativos o simples ajustes presupuestarios; es la denuncia formal del desmantelamiento sistemático de un modelo democrático de gobernanza del trabajo que nos tomó décadas construir y que el actual Gobierno Nacional está demoliendo desde diciembre de 2023″.

A lo largo de su intervención, el dirigente sostuvo que en Argentina no se están aplicando reformas aisladas sino que se desarrolla un proyecto político, económico e institucional orientado a redefinir de raíz el modelo de relaciones laborales vigente desde la recuperación democrática. Según afirmó, detrás de las medidas impulsadas por el Gobierno subyace una concepción que considera a la protección de los trabajadores como un obstáculo para el desarrollo económico.

Denuncias por el incumplimiento del Convenio 150 Uno de los ejes centrales de la presentación fue la denuncia por el incumplimiento del Convenio 150 de la OIT, referido a la administración del trabajo. Sola afirmó que la degradación del Ministerio de Trabajo al rango de Secretaría constituyó la primera señal de una política destinada a debilitar la institucionalidad laboral.

“Es una degradación funcional profunda”, sostuvo al denunciar la pérdida de capacidad estatal para diseñar, coordinar, implementar y fiscalizar políticas laborales en todo el territorio nacional. Según expuso, la pérdida de jerarquía política estuvo acompañada por una reducción de estructuras, despidos de personal especializado y una progresiva destrucción de las capacidades técnicas del Estado para intervenir en el mundo del trabajo.

Asimismo, cuestionó la reforma de la Ley Marco de Regulación del Empleo Público, al considerar que habilita mecanismos que erosionan la estabilidad laboral dentro de la propia administración pública. Críticas al DNU 70/23, la Ley Bases y la reforma laboral Otro de los capítulos centrales de la exposición estuvo dirigido a las reformas impulsadas por el Gobierno.

El dirigente sindical sostuvo que el DNU 70/23, la Ley Bases y la recientemente sancionada Ley de Modernización Laboral fueron promovidos sin instancias genuinas de consulta con las organizaciones representativas de trabajadores y empleadores, vulnerando los principios de diálogo social y participación tripartita establecidos por la OIT. Según afirmó, estas iniciativas avanzan sobre derechos laborales fundamentales, la negociación colectiva, la libertad sindical y el derecho de huelga.

También denunció la publicación de nuevos decretos del Poder Ejecutivo coincidente con el inicio de la Conferencia Internacional del Trabajo, los cuales, aseguró, profundizan las restricciones sobre derechos individuales y colectivos de los trabajadores. Multas, sanciones y criminalización de la protesta Sola dedicó un tramo importante de su intervención a denunciar lo que calificó como una creciente criminalización del conflicto social.

En ese marco, mencionó los casos de La Fraternidad, la UTA y la UOM, organizaciones que enfrentan sumarios administrativos y sanciones económicas vinculadas al ejercicio de medidas de fuerza. Para la delegación sindical, estas acciones constituyen una avanzada contra el legítimo derecho de huelga y una vulneración de los convenios internacionales que garantizan la libertad sindical.

Además, cuestionó la Resolución 943/2023 del Ministerio de Seguridad, al sostener que transforma los conflictos laborales en cuestiones de política criminal. “El Gobierno ha priorizado el uso de balas de goma, gases lacrimógenos y camiones hidrantes por encima de la mediación institucional”, expresó. El desguace del Estado Uno de los pasajes más duros de la presentación estuvo dedicado al impacto de las políticas oficiales sobre organismos estratégicos del Estado.

Sola afirmó que entre diciembre de 2023 y febrero de 2026 la Administración Pública Nacional sufrió una reducción del 29% de su planta de trabajadores y sostuvo que los mayores recortes se concentraron precisamente en áreas vinculadas a la protección de derechos y al desarrollo productivo.

Entre los ejemplos citados mencionó la pérdida de más de 4.000 puestos de trabajo en el CONICET, la paralización de ingresos de investigadores, el debilitamiento institucional del INTI y el INTA, la paralización de la obra pública, el cierre de programas sociales, la degradación de áreas de derechos humanos y género, el desfinanciamiento universitario, el deterioro del sistema previsional y los recortes en el sistema de atención a personas con discapacidad. “Esto no es modernización laboral.

Es precarización del trabajo”, sentenció. La CGT y una advertencia ante el mundo Hacia el final de su intervención, el representante sindical sostuvo que el debilitamiento del Convenio 150 constituye una herramienta para avanzar sobre el núcleo del sistema de protección laboral argentino.

También advirtió que, si el Gobierno no modifica su rumbo y no habilita instancias de diálogo social institucional, las organizaciones sindicales continuarán impulsando denuncias internacionales por incumplimientos de los Convenios 87 y 98 de la OIT. En un cierre cargado de contenido político y simbólico, Sola reivindicó la justicia social, el trabajo digno y el papel histórico del movimiento obrero argentino en la defensa de los derechos laborales.

“Lo hacemos con toda la fuerza y creatividad de la que somos capaces para recuperar una Argentina próspera, con desarrollo equitativo y con trabajo digno, como herramienta fundamental de integración para la justicia social y el bien común”, afirmó. Y concluyó con una frase que sintetizó el espíritu de toda la presentación sindical: “No es el trabajador un engranaje al servicio de la economía. Es la economía como herramienta efectiva para la felicidad de los trabajadores”.

La respuesta de los presentes fue inmediata. Tras concluir su discurso, Sola recibió una prolongada y contundente ovación de los integrantes de la comisión, en una de las escenas más comentadas de la jornada. El reconocimiento llegó luego de una exposición que colocó bajo la mirada de la comunidad internacional una severa denuncia sobre la situación laboral, sindical e institucional que atraviesa la Argentina.

El cierre estuvo acompañado por expresiones de apoyo y aplausos, al grito de “¡Viva la Justicia Social y vivan los trabajadores!”.

De la reunión también participaron dirigentes sindicales de la delegación argentina como Julio Piumato y Maia Volcovinsky (UEJN), Laura Sasprizza (UTHGRA), Sebastián Maturano (La Fraternidad), Hernán Doval (Municipales), “Cacho” García (Estaciones de Servicios), Nahuel Chancel (SUPEH), Horacio Calculli (Aeronavegantes), Vanesa Núñez (UTEDYC), Ezequiel Tosco (AGC) y Daniel Jorajuría (CTA Autónoma), entre otros representantes del movimiento obrero nacional.