Claves
- La intendenta sostiene que Paraná avanza hacia un Estado «inteligente», con expedientes digitales, seguimiento online de trámites y servicios cada vez más ágiles para los contribuyentes.
- Incluso presentó la digitalización como uno de los principales ejes de gestión y la vinculó directamente con la modernización de la ciudad.
- Según relata, realizó reiterados pedidos sin obtener respuestas.
Mientras Rosario Romero vuelve a recorrer estudios de televisión, actos oficiales y conferencias anunciando la profundización de la digitalización municipal a través de Mi Paraná, la «Tramitación Digital Inteligente», la eliminación del papel y una ciudad cada vez más moderna, los vecinos siguen reclamando por problemas que pertenecen al siglo pasado.
La intendenta sostiene que Paraná avanza hacia un Estado «inteligente», con expedientes digitales, seguimiento online de trámites y servicios cada vez más ágiles para los contribuyentes. Incluso presentó la digitalización como uno de los principales ejes de gestión y la vinculó directamente con la modernización de la ciudad.
Sin embargo, la realidad que muestran los vecinos es otra.En el barrio Jorge Newbery Oeste, un vecino denunció que lleva meses reclamando por un caño roto de agua y por la sustitución de un contenedor de basura destruido. Según relata, realizó reiterados pedidos sin obtener respuestas.
El contenedor perdió ruedas, los trabajadores deben hacer esfuerzos extraordinarios para moverlo y finalmente ni siquiera pudo ser vaciado porque el camión no logró levantarlo.Pero la imagen que desnuda la verdadera situación de la ciudad es todavía más impactante.Según el propio relato publicado en redes sociales, los empleados municipales terminaron utilizando una luz de cotillón encontrada entre los residuos para iluminar el trabajo del camión recolector, porque las luces del vehículo no funcionaban.
Esa fotografía destruye en segundos cientos de discursos sobre innovación.Porque una ciudad moderna no es la que tiene una aplicación en el celular.Una ciudad moderna es la que garantiza agua potable, recolección de residuos, mantenimiento de vehículos y respuestas a los reclamos básicos de sus habitantes. Rosario Romero habla de expedientes inteligentes. Los vecinos piden que les arreglen un caño.Rosario Romero anuncia trámites digitales.
Los trabajadores municipales empujan contenedores rotos.Rosario Romero promete una ciudad tecnológica. Los camiones municipales se iluminan con una luz de cotillón.La contradicción se vuelve todavía más grotesca cuando la propia gestión exhibe como bandera el programa Paraná 100% LED, presentado como símbolo de eficiencia, sustentabilidad y modernización urbana.
La realidad terminó produciendo una postal imposible de inventar.La ciudad LED de Rosario Romero no aparece en los folletos oficiales.No está en los discursos de apertura de sesiones.No está en las presentaciones de Mi Paraná ni en los anuncios de digitalización.
La verdadera ciudad LED aparece en la foto de un camión de basura municipal funcionando con una luz de cotillón colgada de manera precaria para reemplazar una reparación que nunca llegó.Esa es la imagen de gestión que ningún funcionario quería mostrar.Y también es la distancia exacta que existe hoy entre la propaganda oficial y la vida cotidiana de los paranaenses. Web:
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