Claves
- Durante una extensa exposición, el jefe comunal repasó la evolución de la empresa en la ciudad y remarcó el fuerte impacto que tuvo la reducción de personal en los últimos años.
- Según detalló, Granja Tres Arroyos llegó a contar con cerca de 1.280 trabajadores en la planta de faena de Concepción del Uruguay, a los que se sumaban los empleados de otras unidades productivas vinculadas al grupo.
- Como consecuencia, señaló que la cantidad de empleados se redujo significativamente.
Durante una extensa exposición, el jefe comunal repasó la evolución de la empresa en la ciudad y remarcó el fuerte impacto que tuvo la reducción de personal en los últimos años. Según detalló, Granja Tres Arroyos llegó a contar con cerca de 1.280 trabajadores en la planta de faena de Concepción del Uruguay, a los que se sumaban los empleados de otras unidades productivas vinculadas al grupo.
Lauritto recordó que la firma inició hace aproximadamente un año un proceso de reestructuración en el que eliminó beneficios laborales históricos, acordó retiros y desvinculaciones de trabajadores y cerró la planta de Becar. Como consecuencia, señaló que la cantidad de empleados se redujo significativamente. “Lo que perdió Concepción del Uruguay en materia de empleo es muy importante”, expresó, al describir la disminución de puestos de trabajo que se produjo en distintas áreas de la compañía.
El intendente explicó que la empresa impulsó un Procedimiento Preventivo de Crisis, una herramienta que considera previa a una eventual convocatoria de acreedores, aunque destacó que, a diferencia de otras situaciones empresariales, la firma continuó operando, pagando salarios y manteniendo la actividad productiva. Para Lauritto, el principal interrogante pasa por el futuro financiero de la compañía. “Ha aparecido el verdadero problema: si la empresa tiene o no tiene dinero”, afirmó.
En ese sentido, consideró que será difícil encontrar inversores o socios estratégicos para una empresa que atraviesa una situación económica delicada, aunque remarcó que la actividad avícola sigue siendo rentable y que los activos productivos conservan valor. El presidente municipal sostuvo que el diálogo entre la empresa, los trabajadores, los sindicatos y los distintos niveles del Estado será clave para intentar encontrar una salida. “No soy de los que creen que los conflictos se arreglan gritando.
Lo mejor que nos puede ocurrir es encontrar una solución que preserve la actividad y las fuentes de trabajo”, señaló. Finalmente, Lauritto indicó que la discusión ya no pasa por beneficios laborales o reestructuraciones previas, sino por determinar cómo se financiará la continuidad de la empresa. “Acá no hay buenos ni malos. Lo que hay que ver es cómo aparece el dinero para que la actividad pueda seguir adelante”, concluyó.
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