Claves
- El escenario electoral hacia 2027 dentro del peronismo se perfila con tres nombres centrales en la grilla de largada para el plano provincial o nacional: Rosario Romero, José Lauritto y Guillermo Michel.
- La propuesta de Laurito para avanzar en su proyecto provincial contiene fuertes condiciones y exigencias de ingeniería territorial dirigidas a asegurar los principales distritos entrerrianos.
- El argumento del uruguayense radica en que sólo con esos nombres de peso garantizando los votos en las ciudades más pobladas el peronismo tendrá expectativas reales de recuperar la provincia.
Los intendentes de Concepción del Uruguay, José Lauritto, y de Paraná, Rosario Romero, mantuvieron un encuentro clave la semana pasada en la histórica localidad uruguayense, donde blanquearon sus firmes aspiraciones de competir por la gobernación de Entre Ríos en las elecciones de 2027.
La cumbre dejó en evidencia las ambiciones cruzadas de los dos principales referentes territoriales del peronismo, quienes coinciden en la necesidad de estructurar una oferta electoral competitiva, pero difieren en quién debe encabezar la propuesta provincial.
Ante este escenario de paridad y reclamos mutuos, ambos dirigentes acordaron iniciar un proceso de medición e investigaciones de opinión pública para evaluar el nivel de aceptación de sus respectivas figuras, con especial foco en la capital provincial, que funciona como la principal caja de resonancia política de Entre Ríos.
El escenario electoral hacia 2027 dentro del peronismo se perfila con tres nombres centrales en la grilla de largada para el plano provincial o nacional: Rosario Romero, José Lauritto y Guillermo Michel. Aunque este último ha manifestado públicamente que prefiere priorizar el armado nacional y que cuenta con margen de tiempo biológico para postergar una postulación local, los analistas recuerdan que en el peronismo la dinámica es constante y no se puede descartar ninguna alternativa hasta el cierre de listas.
De hecho, el destino de Michel aparece fuertemente ligado a la suerte del escenario macroeconómico y político federal; ante una eventual caída de la imagen del gobierno de Javier Milei y un retorno del justicialismo al poder central, el actual diputado nacional surge como un número puesto para ocupar el Ministerio de Economía de la Nación.
Más allá de las especulaciones de roles, la única certeza actual es que los tres dirigentes formarán parte activa de la oferta electoral en las boletas de 2027, ya sea disputando la gobernación, la vicegobernación, bancas en la Cámara de Diputados de la Nación o repitiendo las principales intendencias. La propuesta de Laurito para avanzar en su proyecto provincial contiene fuertes condiciones y exigencias de ingeniería territorial dirigidas a asegurar los principales distritos entrerrianos.
El mandatario uruguayense condicionó sus aspiraciones a que el exgobernador Gustavo Bordet compita por la intendencia de Concordia, que Rosario Romero repita como candidata a jefa comunal en Paraná y que Martín Piaggio asuma la postulación en Gualeguaychú. El argumento del uruguayense radica en que sólo con esos nombres de peso garantizando los votos en las ciudades más pobladas el peronismo tendrá expectativas reales de recuperar la provincia.
Sin embargo, esta propuesta colisiona de frente con la visión de Romero, quien se planta bajo la premisa de que para su carrera política es esta oportunidad o nunca más, por lo tanto es muy difícil que resigne su postulación gubernamental de antemano y sugiere un esquema idéntico pero a la inversa, donde ella encabece la gobernación acompañada por Lauritto en la fórmula o reteniendo la intendencia de Concepción del Uruguay.
La viabilidad de la candidatura de Lauritto ha comenzado a ser evaluada minuciosamente en el territorio entrerriano y los primeros sondeos en Paraná generan tranquilidad en el entorno de la jefa comunal capitalina. En la ciudad de Paraná, el gobernador Rogelio Frigerio mantiene niveles de medición sumamente elevados, un terreno donde Rosario Romero también exhibe una base electoral consolidada, a diferencia de Lauritto, quien arrastra un histórico déficit de inserción y conocimiento en la capital.
Los sectores internos del peronismo paranaense recuerdan con recelo los antecedentes del uruguayense en sus pasos previos por la función pública capitalina, ya sea como vicegobernador o ministro de Educación, etapas en las que se le cuestiona una marcada falta de apertura hacia la dirigencia local y nulas respuestas a las demandas partidarias de la región.
Se dice que a Lauritto ya le tienen PICADO EL BOLETO, y la mayoría sostiene que cuando ocupó algún cargo provincial ni el teléfono atendía, lo que debilita significativamente su capacidad de seducción electoral en el principal distrito de la provincia. A este panorama de debilidad territorial en el centro de la provincia se le suma una pesada carga judicial que afecta de forma directa la consideración pública de Lauritto en Paraná.
El dirigente acarrea el impacto de la denominada causa de los «Contratos Truchos» de la Legislatura entrerriana, un proceso por corrupción institucional que genera un fuerte rechazo en la opinión pública de la capital.
La percepción social mayoritaria responsabiliza a quienes ejercieron las presidencias de las cámaras legislativas durante los períodos investigados, entendiendo que ninguna erogación salarial de esa magnitud se realizaba sin el visto bueno o el conocimiento de las máximas autoridades, a nadie le entra en la cabeza que en su paso por la Vicegobernacion SE ESFUMARON delante de sus narices millones de dólares sin darse cuenta, y la culpa fue de los empleados, de los ordenanzas y del trapito de la cuadra, lo que ha configurado una suerte de condena pública anticipada que erosiona sus posibilidades de proyección.
El horizonte político e institucional hacia 2027 en Entre Ríos contempla un escenario de desdoblamiento de los comicios provinciales respecto de los nacionales, sumado a la fuerte posibilidad de una reforma que elimine las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Este esquema obligará al peronismo a resolver sus diferencias mediante consensos internos muy finos o mecanismos alternativos, en un contexto donde también se prevé la fuga de líneas internas que competirán por fuera de la estructura oficial, como el sector que lidera el intendente de Santa Elena, Daniel Rossi.
Frente a este panorama de fragmentación y disputa, la medición iniciada tras la cumbre de Concepción del Uruguay resultará determinante para dirimir si el peronismo opta por el peso territorial del voto uruguayense o por la centralidad institucional que ofrece la conducción de la capital de la provincia.
Delta