Claves
- Compartir un vestuario con Diego Maradona fue una experiencia que marcó la carrera de muchos futbolistas.
- Para Leo Morales, además, significó cumplir uno de esos sueños que parecían imposibles cuando daba sus primeros pasos en una cancha de Villa Urquiza.
- Años después, convertido en campeón del fútbol argentino con Belgrano, el entrerriano todavía recuerda con emoción el tiempo que compartió junto al astro.
Compartir un vestuario con Diego Maradona fue una experiencia que marcó la carrera de muchos futbolistas. Para Leo Morales, además, significó cumplir uno de esos sueños que parecían imposibles cuando daba sus primeros pasos en una cancha de Villa Urquiza. Años después, convertido en campeón del fútbol argentino con Belgrano, el entrerriano todavía recuerda con emoción el tiempo que compartió junto al astro.
En diálogo con Elonce, Morales repasó su paso por Gimnasia y Esgrima La Plata, donde fue dirigido por Maradona, una de las figuras más importantes de la historia del deporte mundial. “Eso más que soñado. Vos me preguntás si imaginé algún día que me dirigiera y te digo que no. Son premios que te va dando la vida a medida que uno no baja los brazos”, expresó el futbolista.
Más allá de la trascendencia pública de Maradona, Morales destacó especialmente la relación cotidiana que construía con el plantel y la manera en que se vinculaba con cada uno de los futbolistas. “Ir a cada cancha era impresionante. Ver gente que se tiraba arriba del colectivo para querer verlo a él y nosotros íbamos con él, podíamos charlar en el día a día, darle un abrazo, un beso”, recordó. Sin embargo, aseguró que la imagen que le quedó de Diego está relacionada con aspectos que trascendían lo futbolístico.
“Lo que conocimos fue realmente a Diego Maradona como persona fuera del fútbol”, sostuvo durante la charla con Elonce. Consultado sobre las enseñanzas que le dejó aquella experiencia, Leo Morales fue contundente. “Todo viene por la polémica o por frases que él dijo, pero era todo lo contrario. Él te mostraba que siendo una leyenda tenés que ser humilde, porque lo que más necesitaba era el cariño y el afecto del jugador”.
Entre las numerosas anécdotas que guarda de aquella etapa, existe una que ocupa un lugar especial. Está relacionada con uno de los momentos más importantes de su vida personal: el nacimiento de su hijo. “Tengo varias, pero la más grabada fue cuando nace mi nene en La Plata. Él vino, me dio un abrazo y me felicitó”, relató Morales.
Ese gesto quedó grabado para siempre en la memoria del defensor entrerriano, quien aseguró que fueron situaciones que le permitieron conocer una faceta diferente del campeón del mundo de México 1986. En otro tramo de la entrevista con Elonce, también destacó el valor que tienen los recuerdos materiales que conserva de aquellos años. Entre ellos mencionó algunos obsequios que recibió y una fotografía junto a Maradona que ocupa un lugar destacado en su historia personal.
Morales explicó que cada entrenador deja una enseñanza distinta a lo largo de una carrera profesional. Sin embargo, reconoció que haber sido dirigido por Maradona es una experiencia difícil de comparar con cualquier otra. “Queda para la historia”, afirmó. Aunque también valoró el papel que tuvieron otros técnicos en momentos determinantes de su carrera, el paso de Diego por Gimnasia dejó una marca especial. No solo por la dimensión deportiva del personaje, sino por la cercanía que construyó con sus dirigidos.
Años después de aquellas vivencias, el futbolista nacido en Villa Urquiza sigue recordando al entrenador que conoció dentro del vestuario. Un Maradona que, según contó a Elonce, les enseñaba todos los días que la grandeza también podía ir acompañada de humildad.
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