Claves
- Pedidos de expulsión, cuestionamientos a dirigentes históricos, disputas por el control partidario y los primeros movimientos de posibles candidatos exponen una interna que todavía busca ordenarse de cara a 2027.
- Lo que ocurra en el Congreso no sólo definirá el futuro político de varios referentes.
- También marcará qué sectores tendrán mayor influencia en la reconstrucción del justicialismo provincial y quiénes quedarán mejor posicionados para disputar el liderazgo opositor frente al gobierno de Rogelio Frigerio.
De la redacción de INFORME DIGITAL A dos semanas del Congreso Provincial del PJ convocado para el 13 de junio en Paraná, el peronismo entrerriano atraviesa uno de los momentos de mayor tensión desde la derrota electoral de 2023. Pedidos de expulsión, cuestionamientos a dirigentes históricos, disputas por el control partidario y los primeros movimientos de posibles candidatos exponen una interna que todavía busca ordenarse de cara a 2027.
Lo que ocurra en el Congreso no sólo definirá el futuro político de varios referentes. También marcará qué sectores tendrán mayor influencia en la reconstrucción del justicialismo provincial y quiénes quedarán mejor posicionados para disputar el liderazgo opositor frente al gobierno de Rogelio Frigerio. Uno de los puntos más sensibles será el tratamiento de los expedientes elevados por el Tribunal de Disciplina contra dirigentes que participaron de procesos electorales por fuera de la estructura formal del PJ.
Entre los nombres alcanzados aparecen Daniel Rossi, Héctor Maya, Carolina Gaillard, Gustavo Guzmán y Guillermo Reggiardo. El debate se volvió todavía más áspero luego de que el presidente del PJ Paraná, Jorge Vázquez, anticipara que pedirá la expulsión inmediata de los legisladores peronistas que acompañen la reforma previsional impulsada por el oficialismo. Sus declaraciones incluyeron duras críticas hacia sectores internos y reflejaron el clima de confrontación que domina la previa del encuentro partidario.
Rossi, uno de los principales apuntados por los expedientes disciplinarios, respondió con una ofensiva política. Acusó a la conducción partidaria de intentar excluirlo de la discusión interna, vinculó la sanción a sus denuncias por corrupción y advirtió que una eventual expulsión podría transformarlo en candidato. Las tensiones también alcanzan a figuras históricas.
Adrián Fuertes cuestionó públicamente a Sergio Urribarri y Gustavo Bordet por promesas incumplidas, especialmente en relación con la Ruta 20, y vinculó parte de la crisis del peronismo con decisiones tomadas durante anteriores gestiones provinciales. En medio de las definiciones más delicadas aparece la figura de José Allende. El líder de UPCN Entre Ríos llega fortalecido tras su reelección sindical y conserva capacidad de influencia sobre distintos sectores del peronismo.
Su posicionamiento podría resultar clave en votaciones vinculadas a sanciones y a la estrategia de reorganización partidaria. A la vez, Concordia volvió a convertirse en otro foco de conflicto. La proclamación de una nueva conducción partidaria encabezada por Agustín Cáceres abrió una fuerte controversia con sectores ligados al presidente del PJ local, Facundo Ruiz Díaz, que denunciaron irregularidades y desconocieron el procedimiento.
Detrás de la discusión aparece una disputa por el control político de uno de los principales bastiones electorales del justicialismo entrerriano. La discusión interna no se limita a las sanciones. También comenzó a trasladarse al terreno de las futuras candidaturas. Guillermo Michel insistió en que no es tiempo de hablar de nombres y reclamó concentrar los esfuerzos en la construcción de una alternativa política para Entre Ríos. Sin embargo, otros dirigentes ya empezaron a moverse.
Gerardo González lanzó públicamente su aspiración a la gobernación, mientras Rossi dejó abierta la posibilidad de competir si prospera su expulsión partidaria. En paralelo, Gustavo Bordet volvió al centro de la escena al rechazar las acusaciones en la causa por presunto enriquecimiento ilícito y denunciar una utilización política de la investigación judicial.
Con expedientes disciplinarios sobre la mesa, disputas abiertas en territorios clave y dirigentes que comienzan a posicionarse para 2027, el Congreso del 13 de junio asoma como una instancia decisiva para un PJ que todavía busca definir liderazgos, ordenar diferencias y reconstruir una estrategia común para volver a ser competitivo en Entre Ríos.
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