Claves
- Karl-Anthony Towns fue el jugador más determinante de la noche con 19 puntos y 14 rebotes en 26 minutos, un doble-doble que incluyó tres asistencias, dos robos y dos tapones.
- OG Anunoby aportó 17 puntos, mientras que Landry Shamet salió desde el banquillo para anotar 16, con un perfecto 4 de 4 en triples.
- Mikal Bridges y Jalen Brunson sumaron 15 unidades cada uno.
Redacción EL ARGENTINO Los New York Knicks volvieron a las Finales de la NBA por primera vez en 27 años tras barrer a los Cleveland Cavaliers por 130-93 en el Juego 4 de las Finales de la Conferencia Este, disputado este lunes 25 de mayo en el Rocket Arena de Cleveland. La franquicia neoyorquina completó su segunda barrida consecutiva en los playoffs y extendió su racha a 11 victorias al hilo, la más extensa en la historia de la Conferencia Este y la tercera más larga en un solo playoff en la historia de la liga.
Karl-Anthony Towns fue el jugador más determinante de la noche con 19 puntos y 14 rebotes en 26 minutos, un doble-doble que incluyó tres asistencias, dos robos y dos tapones. OG Anunoby aportó 17 puntos, mientras que Landry Shamet salió desde el banquillo para anotar 16, con un perfecto 4 de 4 en triples. Mikal Bridges y Jalen Brunson sumaron 15 unidades cada uno.
Por los locales, Donovan Mitchell anotó 31 puntos en una derrota que quedó sellada como la más abultada de los Cavaliers en un partido de playoffs en casa. Los Knicks dominaron el encuentro desde el primer cuarto, en el que anotaron 38 puntos y cedieron solo 26. A partir de ahí, la defensa neoyorquina fue ajustando progresivamente: recibió 23 en el segundo período y 22 en cada uno de los dos últimos tramos, mientras su ataque nunca bajó de los 30 puntos por cuarto.
La diferencia final de 37 puntos fue la mayor sufrida por Cleveland en un partido de playoffs en su propia cancha. Brunson, elegido MVP de las Finales de Conferencia, atribuyó el éxito colectivo a la cohesión del grupo. “Mis compañeros me dan confianza, me dejan ser yo mismo. Todos confiamos los unos en los otros de arriba abajo. Es un honor jugar con ellos”, dijo el base tras recibir el trofeo Larry Bird.
La última vez que los Knicks disputaron unas Finales, en 1999, Brunson tenía menos de tres años y su padre, Rick Brunson, formaba parte del plantel neoyorquino. La racha de 11 victorias consecutivas ubica a New York en una compañía histórica. Solo tres equipos lograron rachas más largas o iguales en un solo playoff: los Golden State Warriors con 15 victorias en 2017, los San Antonio Spurs con 12 en 1999 y los Los Angeles Lakers con 11 en 2001 y 1989.
En tres de esos cuatro casos —Warriors, Spurs y Lakers 2001— el equipo terminó levantando el título. El camino de los Knicks hasta este punto tuvo su momento más complicado en la primera ronda, cuando llegaron a estar 1-2 abajo ante los Atlanta Hawks antes de remontar.
Desde entonces, el equipo dirigido por el entrenador Mike Brown —quien llega a unas Finales en su primer torneo con un nuevo equipo, un hecho que se repite por decimoquinta vez desde la fusión de la NBA y la ABA en 1976— no volvió a perder un partido. Los Knicks no son campeones de la NBA desde 1973, cuando conquistaron su segundo anillo. Entre ese título y la actualidad, la franquicia perdió las Finales de 1994 ante los Houston Rockets (4-3) y las de 1999 ante los propios Spurs (4-1).
OG Anunoby es el único jugador de la plantilla actual con un anillo, obtenido con los Toronto Raptors en 2019, aunque no disputó ningún minuto en aquella postemporada por lesión. New York conocerá a su rival en las Finales tras el Juego 5 de la Final de la Conferencia Oeste entre los Oklahoma City Thunder —actuales campeones— y los San Antonio Spurs, serie empatada 2-2 con el partido decisivo programado para este martes en Oklahoma City.
Las Finales de la NBA 2026 arrancarán el miércoles 3 de junio en la cancha del campeón del Oeste.
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